El Festival de la Cultura Judía de Cracovia: 25 años resucitando el pasado judío de Polonia

El Festival de la Cultura Judía de Cracovia: 25 años resucitando el pasado judío de Polonia

Un concierto de cantores en la Sinanoga Progresista de Cracovia (Tempel) durante el Festival de la Cultura Judía de Cracovia Foto: jewishfestival.pl

En 1939 vivían en Cracovia unos 70.000 judíos–incluyendo miles de judíos asimilados–más de una cuarta parte de los habitantes de la ciudad. En 2015 apenas llegan a los 1.000–incluyendo a los que se consideran polacos de origen judío y los polacos llamados filojudios– y poco más de 100 cracovianos asisten a las sinagogas regularmente.

Aún con todo, la comunidad  judía de Cracovia vive su mejor momento desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Consecuencia y a la vez causa de ello es que la ciudad organice anualmente la mayor “fiesta judía” del mundo, que hoy pone en marcha su vigésimo quinta edición (la quinta seguida a la que asiste el que les escribe), del 25 de junio al 5 de julio. Un festival fundado por polacos gentiles (no judíos) en 1988 pero apoyado y coorganizado desde entonces por la comunidad judía local. En realidad el festival empezó a funcionar con el formato actual ya en 1991, en una Polonia libre y democrática, con mejor ánimo para este tipo de celebraciones que durante el régimen pro-soviético.

El lema elegido para celebrar el cuarto de siglo del festival es kwartał (cuarto y barrio en polaco), que hace referencia al aniversario, pero sobe todo al espacio donde tiene lugar el evento: el antiguo barrio judío de Cracovia, Kazimierz. Para tal fin se ha creado un nuevo espacio como nuevo centro neurálgico del festival en la calle Dajwor, detrás de la Sinagoga Antigua y las murallas medievales de la ciudad judía.

Cartel de la 25 edición del  Festival de la Cultura Judía de Cracovia
Cartel de la 25 edición del Festival de la Cultura Judía de Cracovia Fuente: jewishfestival.pl

Un evento que cada año transforma y revoluciona la ciudad de Cracovia durante 10 días para conmemorar y, en cierto modo, devolver a la vida un mundo que dejó de exisitir hace 75 años. El festival es mucho más que una fiesta. Gracias a las conferencias, debates, lecturas del Torán, ceremonias religiosas judías abiertas a todo el público como el Kabbalat Shabbat (habitual en el primer viernes del festival), visitas guiadas, talleres culinarios permite descubrir cómo era la vida judía en Cracovia, la cultura de los judíos polacos, la cultura judía actual en Israel y aspectos de las poblaciones judías de la diáspora en todo el mundo.

El festival es una forma de homenajear a a los judíos que vivieron aquí, y que tanto contribuyeron a la cultura polaca

Cracovia ha sido históricamente una de las ciudades más importantes y simbólicas para el judaísmo ashkenazí en Europa; hoy  lo sigue siendo a pesar de encontrarse a un paso de Auschwitz, el mayor cementerio judío en el mundo y símbolo de la aniquilación de esta civilización europea.

El eminente talmudista Moses Isserles (Rema) y el cabalista Natan Szpiro nacieron y realizaron sus trabajos en Cracovia. La magnate de los cosméticos Helena Rubinstein también era oriunda de una familia del barrio de Kazimierz.  Yoram Gross conquistó Australia y el mundo con sus dibujos animados, marcados por sus experiencias durante la guerra en Polonia. Su hermano Natan fue un destacado director de cine en yiddish en Polonia e Israel. Józef Bau fue uno de los artistas más destacados en los inicios del nuevo estado de Israel.

Para entender la importancia de esta ciudad para el mundo judío puede ser muy útil ver este documental de 1939 sobre la Cracovia judía en esa época, pocos meses antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial (en inglés)

Por desgracia Polonia, que albergó la mayor población judía en Europa durante siglos, sigue siendo para muchos judíos sinónimo de muerte y Holocausto. Muchos israelís e norteamericanos siguen viajando a Polonia principalmente para visitar los campos de concentración y tienen poco interés en explorar el legado que mil años de vida judía han dejado en el país centroeuropeo.

Sin embargo, desde el fin del comunismo y la entrada del país en la UE, la recuperación de la cultura, el patrimonio y las comunidades judías en Polonia–gracias al esfuerzo de muchos polacos, tanto católicos como judíos y a las instituciones del país–están cambiando la actitud de muchos judíos extranjeros hacia Polonia. Asimismo, están rebajando considerablemente el ya minoritario antisemitismo en Polonia, que tiene tintes religiosos, económicos y asocia a los judíos con el régimen comunista.

En 1993 Steven Spielberg llevó a la gran pantalla la historia de los judíos de Cracovia y un empresario alemán que salvó la vida de un millar de ellos, gracias a la archiconocida Lista de Schindler. Desde entonces miles de personas han visitado la ciudad para conocer de primera mano además de las siste sinagogas y los dos cementerios judíos, los lugares retratados en el film que marcaron la trágica historia de la ciudad bajo la ocupación alemana: la susodicha fábrica de esmaltes y chatarra de Oscar Schindler, el campo de concentración de Plaszów donde Amon Goeth aterrorizaba y asesinaba a los prisioneros como diversión, la farmacia que quedó encajonada dentro del gueto judío, en la que el farmacéutico Tadeusz Pankiewicz escondió y ayudó a decenas de personas (ahora un museo de visita obligada), la misma Plaza de los Héroes del Gueto con sus peculiares sillas, no mancas de un fuerte simbolismo, y los pintorescos rincones de Kazimierz que Spielberg eligió para rodar el film.

Es más fácil y más seguro ser judío hoy en día en Polonia que en ningún otro lugar de Europa

25 años de festival y de florecimiento de la Polonia judía: misión cumplida

Un concierto en la calle Szeroka de Cracovia es el acto culminante del Festival de Cultura Judía de Cracovia que celebra cada año el gran legado judío del país Foto: mjs-creative.com
Un concierto en la calle Szeroka de Cracovia es el acto culminante del Festival de Cultura Judía de Cracovia que celebra cada año el gran legado judío del país
Foto: mjs-creative.com

Que Cracovia albergue hoy el mayor festival de cultura judía en Europa es un milagro. La poca vida judía que quedó en Polonia después la guerra, y las emigraciones a Israel, pasó a la clandestinidad durante la época comunista. Muchos judíos que sobrevivieron al Holocausto y decidieron permanecer en Polonia pasaron a ser judíos clandestinos: escondieron su verdadera identidad a sus hijos, y empezaron una vida no judía. Muchos de ellos en la Polonia ya democrática, en el lecho de muerte, confesaron la verdad a hijos y nietos, que ahora intentan adentrarse en su  mundo,  cultura y fe propias, pero hasta hace poco desconocidas.

En la década de 1970, con la primera generación nacida bajo el comunismo, mucha gente joven comenzó a mirar hacia atrás con nostalgia a los días en que Polonia era menos gris y más multicultural. Estos jóvenes encontraron la inspiración para la Polonia que querían en el período de entreguerras, que fue también la época dorada de la Polonia de los Judios (hasta la muerte del mariscal Pilsudski en 1935, momento en que el antisemitismo se disparó en Polonia).

Este fue el caso del director del festival. Un joven polaco de familia católica tradicional, Janusz Makuch en 1988 fundó el festival junto al productor de cine y activista cultural Krzysztof Gierat. Se trataba de un evento muy humilde y de frecuencia bianual en sus inicios.

Janusz Makuch, Director del Festival de la Cultura Judía de Cracovia
Janusz Makuch, Director del Festival de la Cultura Judía de Cracovia Foto: 24godziny.info

Cuando Makuch tenía 14 años en su ciudad natal, Puławy, un hombre mayor le contó que allí antes de la guerra más de la mitad de los habitantes eran judíos. Fue la primera vez que él escuchó la palabra judío.

Desde ese momento Makuch se convirtió en un meshugeneh (loco en yiddish). Quedó fascinado con todo lo judío. Cuando se mudó a Cracovia para estudiar filología polaca, empezó a pasar tiempo con la entonces diminuta comunidad judía de Cracovia, unas 300 personas.

“El festival es una forma de homenajear a los judíos que vivieron aquí, y que tanto contribuyeron a la cultura polaca” , “estamos intentando trabajar para nuestro derecho moral de juzgar la historia“, aseguró en 2007 en declaraciones recogidas por un artículo sobre el festival en el New York Times.

La resurrección de Kazimierz

Kazimierz, el barrio judío de Cracovia, sobrevivió la Segunda Guerra Mundial sin destrucción alguna a nivel arquitectónico.  Los ocupantes alemanes nazis de la ciudad dejaron el barrio de Kazimierz intacto–aunque sí sabotearon las sinagogas–para atestiguar la vida judía en la ciudad durante más de 800 años y como prueba de la aniquilación de lo que ellos consideraban una raza subhumana. El aspecto arquitectónico de este barrio en los años 1930 difiere sorprendentemente muy poco del actual. Tras la guerra, la mayoría de habitantes del barrio habían muerto, y muchos de sus inmuebles fueron ocupados por polacos gentiles. Tras la caída del Telón de Acero algunos descendientes de los propietarios de estos inmuebles empezaron a intentar recuperar estas propiedades, con lo que se crearon centenares de litigios, en muchos casos todavía por resolver, pese a que el estado polaco ofrece un programa de compensaciones para todos aquellas familias que perdieron propiedades durante la guerra y el comunismo.

El barrio entró en claro declive y abandono durante la posguerra y no se empezó a recuperar hasta los años 1990; Kazimierz dejó de ser una zona activa a nivel comercial, cultural y de ocio.

La sinagoga más antigua de Polonia en pie, que data del 1504, en la calle Szeroka en el barrio de Kazimierz de Cracovia
La sinagoga más antigua de Polonia en pie, que data del 1504, en la calle Szeroka en el barrio de Kazimierz de Cracovia Foto: Ángel López Peiró

El barrio de Kazimierz durante la Polonia comunista era conocido como una zona con muy mala fama, frecuentado por drogadictos y prostitutas. La situación de este distrito cambió gracias al festival, pero sobre todo a Steven Spielberg y el estreno de la Lista de Schindler en 1993. Ese mismo año empezó a operar en Cracovia la Fundación Judaica, que en el Centro de Cultura Judía oferta conferencias, debates,  proyecciones y eventos musicales judíos. Una insitución dirigida por el abogado polaco no judío Joachim Russek.

El pub Alchemia fue el primer local de ocio nocturno que abrió en el barrio, en 1999. Luego, Singer y otros le siguieron. El barrio experimentó desde entonces una acelerada gentrificación que no ha terminado todavía. Bares, restaurantes, discotecas, establecimientos de comida rápida de ambiente hipster y tiendas de artesanía florecen como setas en Kazimierz, que se ha convertido en una interesante mezcla de barrio judío, zona hipster y zona de moda para salir de marcha en la ciudad.

El Centro de la Comunidad Judía de Cracovia abrió sus puertas en 2008 como iniciativa impulsada y financiada por el Príncipe Carlos de Inglaterra, después de que en durante una  visita a Kazimierz en junio de 2002, este constara que la comunidad judía necesitaba un edificio en el que poderse reunir y estar representados ante toda la ciudad.

El JCC Kraków (Jewish Community Centre, nombre oficial de la instituión) tiene como objetivo construir de nuevo una la comunidad judía en Cracovia, donde está floreció antes de la guerra, y a pequeña escala lo está consiguiendo. El JCC reúne a gente de origen judío y a todos aquellos de un modo u otro interesados en la cultura, religión y tradición judía. En el JCC se realizan con elevada frecuencia conferencias, cursos, talleres y clases de hebreo y yiddish. A menudo también organizan exposiciones, encuentros, proyecciones de películas y presentaciones de libros. Cada viernes tiene lugar una cena del shabbat con comida kosher. Para celebrar las fiestas judías a lo largo el año el centro organiza reuniones y celebracione. Esta institución también alberga un club de gente mayor (que incluye algunos supervivientes del Holocausto), el club de los estudiantes y una guardería.

“Un milagro está teniendo lugar en Polonia,  la vida judía está prosperando aquí. Es más fácil y más seguro ser judío hoy en día en Polonia que en ningún otro lugar de Europa”, ha asegurado Jonathan Ornstein, director del centro de la Comunidad Judía de Cracovia, en varias ocasiones.

El Centro de la Comunidad Judía de Cracovia
El Centro de la Comunidad Judía de Cracovia está ubicado en la calle Miodowa, junto a la Sinagoga Progresista Foto: jcckrakow.org
Mural pintado durante la edición 2013 del festival
Mural pintado durante la edición 2013 del festival  Foto:jewishfestival.pl
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Mural pintado durante la edición de 2014 del festival Foto: jewishfestival.pl

Una cita esperada todo el año y una ciudad entregada

10 días de cultura, experiencias, diversión y frenesí con un gran atractivo en Polonia y a nivel internacional. Más de 10.000 asistentes al festival se acercan al Centro de la Comunidad Judía para orientarse y obtener información sobre los centenares de eventos del mismo. Además de algunas decenas de israelíes, unos pocos miles de norteamericanos judíos, muchos de ellos descendientes de polacos judíos, viajan cada año a Cracovia a propósito para asistir al festival. No debe sorprender entonces la anécdota un par de judíos norteamericanos de diferentes ciudades que asistían asiduamente al festival y se conocieron en él año tras año, terminaron casándose.

Shalom en la calle Szeroka
Shalom en la calle Szeroka de Kazimierz, el momento álgido del festival Foto: jewishfestival.pl

Más alla del klezmer: la música, la gran protagonista

En Cracovia se pueden escuchar conciertos de música klezmer cada día en las sinagogas, restaurantes y cafeterías de Kazimierz. El grupo cracoviano de klezmer y músicas étnicas Kroke ha conquistado todo el mundo con su música y sus memorables directos; Krakow Klezmer band (Bester Quarter) también se ha ganado una buena fama fuera de las fronteras polacas.

El Festival de Cultura Judía de Cracovia, sin embargo, presenta una oferta musical menos habitual y más ambiciosa, de la que no se puede disfrutar en tal cantidad durante el resto del año en ningún lugar del planeta. Aparte de las habituales interpretaciones de cantores hazzan en las sinagogas,  los artistas invitados al festival deleitan a un público entregado con músicas modernas de diferentes estilos que recogen al mismo tiempo la esencia del folclore musical de los judíos en todo el mundo.

Épicas son las habituales mezclas de música étnica y electrónica en el pub Alchemia en Plac Nowy (el centro neurálgico del ocio nocturno y la vida en el barrio) casi todos los días del festival a media noche. Los conciertos del inigualable trompetista neoyorquino Frank London, siempre muy bien acompañado. Los conciertos en la Sinagoga Progresista. Muy recomendables son también las visitas guiadas, conferencias y talleres culinarios. También la cena del shabbat y las ceremonias religiosas abiertas a todo el público.

Pero si por algo es famoso este festival en Cracovia es por el gran concierto al aire libre del último sábado en la calle Szeroka (donde se encuentran tres sinagogas y una docena de restaurantes judíos), el llamado Shalom. Un concierto de 7 horas que termina siempre con una reunión de todos los músicos que han participado en el festival sobre el escenario actuando juntos. Un evento del que toda Polonia puede disfrutar en directo gracias a la retransmisión realizada por el canal TVP 2 de la Televisión pública de Polonia.

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Frank London, una de las principales estrellas del festival Foto: jewishfestival.pl

David Krakauer, Paul Saphiro, Shai Tsabari y The Klezmatics son otras de las estrellas destacadas en el cartel de Kazimierz.

El artista, músico y productor israelí Kutiman (Ophir Kutiel) es otra de las estrellas que se ha ganado una gran fama gracias a sus actuaciones en las últimas ediciones.

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Kutiman durante una de sus actuaciones en el Festival de Cultura Judía de Cracovia Foto: jewishfestival.pl

Kutiman capturó el ambiente que se vive en Cracovia durante el festival y la esencia en su trabajo músico-visual Through Kraków, basado en momentos de la edición 2012.

El festival ganó una importante novedad musical en la edición 2014, que llegó para quedarse: la emisora israelí Teder organiza Kraków meets Tel Aviv: varios conciertos durante el festival, que son retransmitidos en directo por radio en Tel Aviv y conectan las dos ciudades, también con otros eventos durante todo el año.

Por si fuera poco, el festival cuenta incluso con un espacio que permanece abierto durante el resto el año, la cafetería Chedder en la calle Józefa, que organiza talleres, conferencias y conciertos de temática judía durante todo el año.

Los voluntarios no judíos, una pieza clave del festival

Voluntarios del Centro de la Comunidad Judía de Cracovia
Algunos de los miembros del equipo de voluntarios del Centro de la Comunidad Judía de Cracovia Foto: jcckrakow.org

Una persona que conoce bien el festival desde dentro es Magdalena Arabas, exvoluntaria y ahora cordinadora del equipo de voluntarios del Centro de la Comunidad Judía, conocidos como meshugoyim, que trabajan durante el festival junto a los machers, otros voluntarios de la organización de este. Magdalena no es judía y una de sus motivaciones  para trabajar en la recuperación de la vida judía en Cracovia es que su abuelo fue un prisionero político en Auschwitz.

Su equipo de voluntarios está formado por unas 35 personas. Gente joven, y principalmente mujeres. Tuve la oportunidad de mantener una conversacion con ella sobre los voluntarios y acerca del festival:

Magdalena Arabas, coodinadora del equipo de voluntarios en el Centro de la Comunidad Judía de Cracovia
Magdalena Arabas, coodinadora del equipo de voluntarios en el Centro de la Comunidad Judía de Cracovia

¿Qué mueve a estos jóvenes no judíos a dar su tiempo para la organización de un festival judío?

Años atrás la gente que se ofrecían como voluntarios para el festival, y también durante todo el año en el centro, solían ser estudiantes del programa de estudios judíos de la Universidad Jaguelónica. Esto cambió de un tiempo para aquí, y ahora los voluntarios tienen motivaciones muy diferentes. Muchos quieren contribuir a la recuperación de la cultura judía en Polonia, una parte esencial del país que se perdió con el Holocausto y quieren arreglar. Otros quieren disfrutar de la experiencia. Entre los voluntarios también hay quien tiene orígenes judíos, pero no son mayoría.

¿Por qué su equipo está formado principalmente por mujeres?

Creo que en general en la sociedad polaca las mujeres se implican mucho más que los hombres en todo. No es algo específico del festival o de los afines al mundo judío.

Hay quien asegura que está de moda ser judío entre los jóvenes hoy en día en Polonia, sobre todo entre los hipsters y la gente de izquierdas. ¿Esta de acuerdo con esta observación? ¿Ha identificado esa tendencia entre sus voluntarios?

Tener afinidad por lo judío no es una moda en Polonia. No es nada pasajero. Hace muchos años ya que se percibe un gran interés por la cultura judía en el país. El país se está abriendo a otras culturas y otros mundos. Entre mi equipo de voluntarios hay gente de diferentes perfiles. También gente muy católica y tradicional que va a la iglesia cada domingo.

Algunos polacos y extranjeros residentes en Polonia acusan a este festival de ser una herramienta de propaganda sionista o pro-israelí. Por otra parte,  algunos sectores del judaísmo internacional tienen una posición escéptica  o crítica con el festival, ya que lo ven como un festival judío pensado para el público polaco y con pocos judíos entre los implicados y asistentes. Al paso de estas críticas sale Magdalena Arabas, que afirma: “no obligamos a nadie a participar en el festival, que es una celebración de la cultura judía. El festival bajo ningún concepto tiene intención de adoctrinar”. “Miles de judíos asisten al festival cada año. Es un festival judío, aunque este organizado por muchos gentiles y gran parte del público sean gentiles”.

Un logro polaco

El Festival Judío de Cracovia es uno de los siete festivales de cultura judía que se celebran en Polonia a lo largo del año. Cuentan con una gran fama también el Festival Singer de Varsovia y el Festival de Música y Tradición Klezmer de Kazimierz Dolny–población donde más de la mitad de los habitantes eran judíos antes de la guerra. La de Cracovia es una cita que ante todo nos recuerda cada año que el Holocausto no pudo borrar los 1.000 años de presencia judía en Polonia, y la Polonia, esencialmente católica, pero históricamente tolerante con otras confesiones. Ambas Polonias cobran vida de nuevo con más fuerza que nunca.

Puede descargar aquí el programa del Festival de la Cultura Judía de Cracovia 2015 (en inglés)

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Josef Bau: una visión optimista ante la vida pese al Holocausto

Josef Bau: una visión optimista ante la vida pese al Holocausto

Este año se cumple el 70 aniversario de la liberación de los campos de concentración y exterminio alemanes nazis en la Europa central oriental. El pasado 27 de enero, con motivo del 70 aniversario de la liberación de Auschwitz, 300 supervivientes del campo participaron en un acto conmemorativo junto a autoridades y personalidades de Polonia y todo el mundo en el actual museo.

Este lugar constituye un símbolo del horror del nacionalismo y racismo extremos cultivados por Alemania en los años 1930, cuyo resultado no fue sólo los campos de concentración, y cuyas víctimas no fueron sólo los judíos (polacos, gitanos, prisioneros de guerra soviéticos, discapacitados y homosexuales). En el ideario nazi la siguiente raza inferior a eliminar después de la judía era la eslava.

Un mensaje claro se transmite con motivo de esta efeméride: no hay que olvidar, para intentar que no se vuelva a repetir, algo que nada ni nadie puede garantizar. Un mensaje que  es más necesario que nunca en un contexto de auge de los extremismos nacionalistas y el antisemitismo en Europa, (y de persecución y asesinato de cristianos por parte del Estado Islámico en Oriente Medio).

La parte positiva–si es que puede haberla, en la mayor tragedia de la historia de Europa–es la de los que milagrosamente sobrevivieron al Holocausto, y de los que pusieron en peligro su propia vida para salvar a la de otros, como fue el caso del protagonista de esta historia en ambos aspectos.

En junio de 2014, durante un evento enmarcado en el Festival de Cultura Judía de Cracovia, tuve el placer de hablar con las dos hijas de un superviviente del Holocausto y uno de los más de mil nombres que figuraban en la Lista de Schindler: Josef Bau.

La historia de Josef Bau

Bau

Evento en el JCC de Cracovia conducido por las hijas de Bau para conmemorar el 70 aniversario de la boda de sus padres en el campo de Plaszów
Evento en el JCC (Centro de la Comunidad Judía) de Cracovia el 29 de junio de 2014 conducido por las hijas de Bau para conmemorar el 70 aniversario de la boda de sus padres en el campo de Plaszów. En la imagen las hermanas Bau hablando del mapa de dicho campo que su padre tuvo que dibujar para los nazis. Foto: Ángel López Peiró

Josef Bau fue un dibujante, pintor y poeta polaco judío, uno de los pioneros del cine de animación israelí y también trabajó para el Mossad falsificando documentos de identidad para los espías israelíes operando en diferentes países de Oriente Medio (algo que sus hijas no descubrieron hasta después de su muerte).

Durante la Segunda Guerra Mundial fue empleado (ganando a cambio su supervivencia, luego extendida gracias a la archiconocida lista de Schindler) por los nazis para dibujar mapas y escribir señales al ser capaz de escribir letras góticas. Una habilidad que utilizó para salvar a centenares de judíos gracias a la falsificación de documentos.

Bau se casó  de forma clandestina con una interna judía, Rebecca Tennenbaum, dentro el campo de concentración nazi de Płaszów en Cracovia, jugándose la vida con ello. Una boda que fue plasmada por Steven Spielberg en una escena de la película La Lista de Schindler.

Precisamente, en el acto en Cracovia las dos hermanas Bau, que dirigen el museo Joseph Bau en Tel Aviv, realizaron una conferencia en el Centro de la Comunidad Judía de Cracovia sobre la vida y obra de su padre. Además, organizaron una recreación de la boda de sus padres en Płaszów para conmemorar el 70 aniversario del enlace.

Antes de la guerra

Bau nació en Cracovia en 1920 en el seno de una familia judía asimilada donde se hablaba polaco y donde había un sentimiento de pertenencia a Polonia, al igual que a la tradición, cultura y religión judías. Desde bien joven  Josef mostró ya un llamativo y polifacético talento artístico. En 1938 empezó a cursar sus estudios en la Universidad de Artes Plásticas de Cracovia. Estudios que quedaron interrumpidos por el estallido de la guerra. Precisamente en la universidad decidió aprender a dibujar letras góticas germánicas; algo que les ofreció un profesor a los alumnos de una clase pero que sólo, Bau, un judío, quiso aprender, ya que había mucha recelo a todo lo alemán, por todas la noticias que llegaban esos años a Polonia sobre el III Reich. Bau quedó fascinado por las letras góticas, que durante la guerra le salvaron la vida y le ayudaron a salvar la de muchos otros.

Gueto de Cracovia

Josef y su hermano Marcel no disponían de kennkarten (documentos de identidad válidos ante las autoridades de la ocupación nazi) y corrían el riesgo de deportación a un campo de concentración. Después de merodear por Cracovia y alojarse en una casa en un pueblo a las afueras de Cracovia donde sólo podían pasar las noches, tuvieron que entrar en el gueto en el barrio de Podgórze de forma ilegal para poder reunirse con el resto de su familia, que vivía en condiciones infrahumanas un apartamento diminuto de Plac Zgody 1 (Plaza de la Paz, actualmente llamada Plaza de los héroes del Gueto) tras ser expulsados de su casa. Los valientes e intrépidos hermanos Bau tampoco disponían de libros de racionamiento para comprar alimentos ni permiso de residencia (carta azul) del Judenrat.

Dibujo que hizo Josef Bau de la puerta de entrada al Gueto de Cracovia josephbau.com
Dibujo que hizo Josef Bau de la puerta de entrada al Gueto de Cracovia josephbau.com

El Judenrat le contrata como dibujante y escritor de letras góticas para los administradores del gueto. Se le encarga dibujar un nuevo mapa del gueto en que se divide este entre una zona A y una B. Un mapa que reflejaba la reducción de tamaño del gueto y las inminentes primeras deportaciones en masa. Consigue a cambio una kennkarte pero no la carta azul que le permitiría permanecer en el gueto legalmente. Estuvo a punto de morir en el patio de la fábrica Optyma donde estaba retenido, pero fue rescatado por la intervención de su madre ante el comandante del gueto, que le estaba en deuda por su trabajo.

En el campo de concentración de Plaszów, Cracovia

En 1942 Bau es trasladado a Plazsów, a unos 2 km del gueto, junto con algunos centenares de residentes del gueto que pudieron escapar de las deportaciones a campos de exterminio o las ejecuciones inmediatas.

Fuente: josephbau.com
Fuente: josephbau.com
plaszow map - baum
Mapa del campo de Plaszów josephbau.com

Aquí Bau trabajaba para los administradores del campo dibujando mapas y escribiendo letras góticas para señales. A cambio, recibía un poco más de comida que el resto de los internos.

Josef y Rebeca se conocieron en Plaszów, se enamoraron y se casaron de forma secreta en los barracones para mujeres del campo. Fue un auténtico milagro que pudieran enamorarse y casarse en esa situación,  y todavía más que pudieran vivir juntos y felices después de la guerra durante muchos años. No es de extrañar entonces que Bau hasta el día de su muerte creyera en los milagros.

Un día vio desde la distancia como un oficial de las SS, Gruen, mataba a su padre. El oficial hubiera acabado también con su vida si no fuera por Isaac Stern, que le evitó acercarse más al asesino de su progenitor. Su hermano fue asesinado en el gueto y su madre murió por un exceso de comida cuando fue liberada del campo de Bergen-Belsen por las tropas norteamericanas.

Pese al horror, Josef nunca perdió su gran dotación de humanidad, esperanza y buen humor durante su tiempo en Plaszów. Incluso en las circunstancias horribles que le rodeaban, no dejó de dibujar, pintar y escribir historias divertidas además de poemas de amor a su querida Rebecca.

En Moravia con los salvados por la Lista de Schindler

La mujer de Bau consiguió incluirle en la Lista de Schindler (una lista que fue posible gracias a la inestimable contribución de Mietek Pemper, aunque la película minimice este punto), mientras que ella escapó de la muerte hasta tres veces en Auswitch, engañando al Dr. Menguele, el Ángel de la Muerte.

Bau se trasladó con el resto de listados a la nueva fábrica de Oskar Schindler en Brünnlitz (actual República Checa) en octubre de 1944. Una fábrica donde se cambió la producción de cacharros de cocina y esmaltes que se hacía en Cracovia por la de granadas, pero con una productividad extremadamente baja intencionada.

Lo que no es ampliamente conocido es que Josef Bau, al igual que la mayoría de los salvados por la lista de Schinler, muchos años después mandó dinero a Oskar Schindler cada mes cuando este estaba pasando por una situación económica muy difícil, porque ninguno de sus negocios después de la guerra tuvo éxito.

retrato de Oskar Schindler

Regreso a Cracovia tras el horror

Después de una auténtica odisea desde Moravia y tras poder reencontrarse por casualidad con su esposa consigue regresar a su ciudad, pero su antiguo piso había sido ocupado por otros ‘inquilinos’. Durante los primeros años de posguerra Bau completa sus estudios universitarios en Cracovia y trabaja como caricaturista para tres periódicos locales.

Años después de la guerra cuando le preguntaron por qué no escapó de los campos de concentración falsificando documentos para él mismo, y respondió: “Si hubiera escapado, ¿quien hubiera salvado a los otros? Además, si hubiera escapado en lugar de sufrir durante 5 años nunca hubiera conocido a mi mujer”

Nueva vida en un nuevo país: Israel

En 1950 Bau decide emigrar a Israel para emprender una nueva vida junto con su mujer y su hija de tres años. Una decisión que hay que contextualizar en las secuelas creadas por el lugar de los horrorosos hechos que vivió durante el Holocausto y el duro momento que vive Polonia entonces bajo el régimen estalinista.

En Israel al principió trabaja para el Brandwein Institute de Haifa y más tarde en 1956, toda la familia se traslada a Tel Aviv, donde continuó pintando, dibujando en su propio estudio. En los años 1960 creó los títulos de casi todas las películas israelís.

Bau se convirtió en un artista pionero en Israel y el padre del sector de los dibujos animados en el país de Sión. Era conocido como “el Walt Disney de Israel”. Sin duda, el arte de Josef Bau ayudó a transformar el nuevo estado de Israel, infundiéndole solidaridad, esperanza, humor y sobre todo, optimismo.

En 1998 fue candidato al Premio Israel que condecora a aquellas personas o instituciones que han contribuido de forma más notable a la cultura israelí.

Juicio de Viena

En febrero de 1971 Bau y su mujer reciben invitaciones del gobierno austriaco para testificar en un juicio contra  Gruen, acusado de matar a miles de judíos en Plaszów. Tras ciertas dudas el matrimonio decide viajar a Viena y ayudar a que se imparta justicia. El juicio le trae tanto a la memoria todo lo vivido durante la ocupación nazi de Cracovia, que Bau sufre una fuerte subida de tensión. Tuvo que permanecer un mes en el hospital antes de poder regresar a Israel. Durante su estancia en el hospital Oskar Schindler, quien entonces residía en la capital austriaca, le visitó dos veces.

Durante su vida en Israel, y especialmente durante y después de su viaje a Viena, Bau sufrió los traumas de la guerra y en muchas ocasiones llegó a tener alucinaciones que le devolvían a los escenarios y momentos como si los estuviera reviviendo.

Josef Bau murió en Tel Aviv en 2002 a los 82 años de edad a causa de una neumonía.

El Museo Bau en Tel Aviv

La Casa de Josef Bau se ubica en el edifico donde el artista polaco tenía su estudio en Tel Aviv. Aquí pueden verse muchos de sus trabajos en los campos del dibujo, pintura, cine de animación, poesía y humor, además de consultar materiales que permiten profundizar en la figura de Bau y su legado. Un museo que estuvo a punto de cerrar sus puertas hace un par de años por problemas económicos, por lo que sus hijas, Hadassah y Tzlila animan a los interesados en la figura de Bau a realizar donaciones.

Vea este reportaje sobre el Museo Bau (en inglés, 15 minutos)

Museos y galerías de arte en todo el mundo siguen exponiendo los trabajos de Bau así como lugares tan emblemáticos como el Knesset de Israel, la sede las Naciones Unidas en Nueva York y el Congreso de los Diputados en Madrid.

Bibliografía

Para aquellos interesados en indagar en la figura de Josef Bau, su autobiografía ha sido traducida al español bajo el título “El Pintor de Cracovia”(Ediciones B, 2008).  Sin duda, una de las memorias de un superviviente del Holocausto más notables y sorprendentes que se hayan escrito hasta ahora. En el libro Bau, una persona muy humilde como destacan quienes le conocieron, no menciona en ningún momento que salvó la vida de centenares de judíos en las selecciones realizadas por las autoridades ocupantes nazis, gracias a la falsificación de documentos de identidad.

Cosas que quizás no sabías sobre Polonia

Cosas que quizás no sabías sobre Polonia
Un concierto en la calle Szeroka de Cracovia es el acto culminante del Festival de Cultura Judía de Cracovia, que celebra cada año el gran legado judío del país
Foto: mjs-creative.com
 
Consulte la sección separada de La Polonia de los polacos que recopila datos, estadísticas y gráficos sobre Polonia. 

           Naturaleza y ciencia

  • El 30% de la superficie de Polonia está ocupada por zonas forestales. Un 50% es de uso agrícola.
  • Polonia tiene unos 9.000 lagos y es el segundo país de Europa con más lagos después de Finlandia.
  • El 25% de las cigüeñas de Europa se encuentran en Polonia.
  • El único desierto de Europa Central se encuentra en Polonia, entre Cracovia y Czestochowa
  • Babia Góra, Białowieża, el lago Łuknajno, Słowiński, los Cárpatos Orientales, los Montes Tatras, Karkonoski, Puszcza Kampinoska, Polesia Occidental y Bory Tucholskie son espacios catalogados como reservas de la biosfera por la UNESCO en Polonia.
  • En el resorte de montaña de Karpacz Górny, cerca de Jelenia Góra, en la Baja Silesia se encuentra un punto de gravitación anómala, donde la gravedad no funciona de forma convencional sino es un 4% más baja. Como consecuencia de ello, en este punto hay una carretera con un poco pendiente donde si se deja un coche parado, o una botella de vidrio, estos no se desplazarán cuesta abajo, sino cuesta arriba. La excepcionalidad gravitatoria de este punto ha sido confirmada por investigaciones científicas. Se cree que este fenómeno puede guardar relación con la actividad volcánica de la zona, pero no se ha podido demostrar su causa exacta todavía.
  • El astrónomo germano-polaco Johannes Hevelius (1611-1687) publicó los primeros mapas exactos de la luna.
  • Polonia llegó a ser la décima potencia mundial en número de publicaciones científicas  durante la época comunista.
  • Horas de sol anuales en Polonia:

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           Polonia fuera de Polonia

  • Unos 20 millones de polacos (o descendientes de polacos) viven actualmente fuera de Polonia. La ciudad del mundo donde viven más polacos (contando como polacos los descendientes de estos) es Chicago con más de 2 millones.
  • “Polonia” (nombre del país en español, italiano, portugués y latín) es el nombre con el que se denominan en polaco y en inglés las comunidades de polacos alrededor del mundo.
  • El  idioma polaco es hablado por miles de personas de origen polaco en Ucrania, Lituania y Bielorrusia.
  • En España existe una asociación histórico-cultural llamada Poland First to Fight que  recrea episodios históricos  polacos de la Segunda Guerra Mundial como el Levantamiento de Varsovia y promueve el conocimiento sobre estos.

            Historia

  • Polonia fue el país del mundo que perdió un mayor porcentaje de su población (17%) durante la Segunda Guerra Mundial.victimas-segunda-guerra-wiki
  • Al igual que los alemanes nazis, los soviéticos también ejercieron una política de terror en Polonia. Los soviéticos se hicieron cargo de las empresas polacas, fábricas polacas y destruyeron  iglesias y edificios religiosos en la parte este de Polonia durante la contienda. La moneda polaca (zloty) fue retirada de la circulación. Todos los bancos polacos estaban cerrados y las cuentas de ahorro fueron bloqueadas.
  • En la Polonia comunista (PRL) el gobierno controlaba el suministro del papel, y usaba este control para limitar el número de ejemplares que salían a la venta de ciertos medios. Por ejemplo, las autoridades comunistas permitieron que se publicara libremente el popular semanario social-católico Tygodnik Powszechny, pero limitaban mucho el acceso al papel de esta publicación, de forma que no pudiera obtener una mayor tirada. Expertos en la cuestión aseguran que este medio, de no ser por las restricciones de papel, hubiera  tenido una tirada tres veces mayor.
  • Durante la Segunda Guerra Mundial, Polonia perdió el 45% de sus médicos, el 57% de sus abogados, el 40% de sus profesores, el 30% de sus técnicos, más de 18% de su clero, y la mayoría de sus periodistas. La clase educada de Polonia fue atacado deliberadamente porque los alemanes nazis sabían que esto haría más fácil supervisar la campaña de despolonización, germanización y el control del país.
  • Los polacos no judíos sufrieron más de 100.000 muertes en Auschwitz. Los alemanes deportaron a la fuerza a aproximadamente 2.000.000 de gentiles (no judíos) polacos para ejercer de mano de obra para el Tercer Reich. Los soviéticos deportaron a casi 1.700.000 polacos (algunos judíos y la mayoría católicos) a Siberia. Hombres, mujeres y niños se vieron obligados a abandonar sus hogares sin advertencia. Fueron transportados en vagones de ganado a temperaturas bajo cero y muchos murieron en el camino.
  • Polonia fue el primer país europeo en establecer la libertad de culto religioso en 1573. Por eso se ganó el nombre de “asilo de herejes” ya que acogió a muchos judíos expulsados de otros países de Europa como fue el caso de los sefardíes en España.
  • En 1937 Stalin asesinó a la mayoría de los miembros del Partido Comunista Polaco (KPP) que residían en la URSS y en 1938 disolvió toda la organización acusándola de trotskismo.
  • En 1950 (3 de noviembre en Sochi) Stalin se reunió con el líder de la Polonia comunista Bierut para discutir un primer borrador de la nueva constitución de Polonia. Stalin hizo 50 correciones a mano al proyecto de constitución del PRL (República Popular de Polonia) que fueron tenidas en cuenta en la versión final.
  • Un 40% de los prisioneros del campo de Auschwitz eran polacos.
  • Polonia fue el tercer país del mundo sufrió más víctimas mortales durante la Segunda Guerra Mundial, después de la Unión Soviética y China. Más de 6 millones de polacos perecieron en el conflicto.
  • Cada 1 de agosto en Varsovia y las principales ciudades polacas se conmemora el inicio del Levantamiento de Varsovia el 1 de agosto de 1944, a las 17.00 horas–godzina W (hora W)– con sirenas y un minuto de silencio que paralizan la actividad en las ciudades y reúnen a miles de personas en las calles.
  • Antes de la Segunda Guerra Mundial, Polonia contaba con la mayor población judía en Europa y la segunda mayor del mundo tras Estados Unidos. Varsovia era la ciudad del mundo con más judíos después de Nueva York. Antes de la invasión nazi vivían en el país centroeuropeo más de 3.000.000 de judíos y tras la guerra solo quedaron en el país unos 300.000, muchos de los cuales fueron expulsados en 1968 por una campaña antisionista lanzada por las autoridades comunistas.
  • En la Segunda Guerra Mundial Polonia nunca se rindió oficialmente a Alemania y a diferencia de la mayoría de los países ocupados, nunca hubo una división de las SS formada por tropas polacas.
  • Unos 6.000.000 de polacos perdieron la vida durante la Segunda Guerra Mundial– un 20% de la población del país entonces. Entre las víctimas, unos 3.100.000 eran judíos polacos, 2.000.000 polacos católicos y el resto ucranianos, bielorrusos, gitanos y personas de otros grupos étnicos.
  • Adolf Hitler permaneció durante casi tres años en el cuartel militar secreto y camuflado de la Guarida del Lobo, entonces Prusia oriental, ahora en Polonia.
  • Un 80 % de los judíos norteamericanos tiene ascendencia judeo-polaca.
  • Vladimir Lenin vivió en Cracovia, Nowey Targ y otras localidades del sur de Polonia durante más de dos años (1912-1914). Durante tres meses vivió en la calle de la Reina Jadwiga en el barrio de Salwator, donde hoy se encuentra la casa de Zwiernzyniec, una de las sedes del Museo de Historia de la Ciudad de Cracovia.
  • Tito luchó bajo mando austríaco contra los rusos en la batalla de Limanowa, al sur de Polonia, durante la Primera Guerra Mundial
  • Polonia fue el estado más grande de Europa durante 30 años en el siglo XV. El Imperio Polaco se extendía desde el Báltico hasta el mar Negro.
  • Polonia no existió como entidad jurídico-política ni figuró en los mapas de Europa durante 123 años a causa del reparto del país entre los imperios de Prusia, Austria y Rusia.
  • Mapa de etnicidad en el Imperio Austro-Húngaro en 1910
  • etnicidad-imperio-austrio-hungaro-1910
  • En 1976 el gobierno comunista polaco introdujo la ‘eterna amistad entre Polonia y Rusia’ en la Constitución del país.
  • La Constitución de Polonia (aprobada el 3 de mayo de 1791) fue la primera que se creó en Europa y la segunda en el mundo después de la de los Estados Unidos de América.
  • Polonia (La República Popular de Polonia) contaba con los medios de comunicación más libres dentro del bloque comunista soviético.
  • Los bagels (rosquillas de pan con un agujero en el medio) nacieron en el barrio judío de Kazimierz en Cracovia en el siglo XVI. Luego este producto se popularizó en la comunidad judía en otros países, y en Estados Unidos sobre todo, por efecto de la inmigración.
  • El 15% de los judíos polacos tenía el polaco como lengua materna, el resto principalmente el yiddish (aunque en muchos casos también podían comunicarse en polaco). Los judíos que hablaban polaco como lengua materna residían generalmente en las ciudades y eran asimilados (seculares o judíos progresistas). Los que hablaban yiddish en los shetetl, pueblos con la mayoría de la población judía, no estaban integrados en la sociedad polaca.
  • Cada 4 de julio, día de la Independencia en EE.UU en el Montículo Kościuszko de Cracovia ondea la bandera norteamericana. Este gesto tiene la finalidad de conmemorar los estrechos lazos y las buenas relaciones entre Polonia y EE.UU, pero sobre todo para honrar la figura de Tadeusz Kościuszko, héroe polaco que participó en la Guerra de Independencia de los EE.UU y luchó por la causa polaca contra rusos y alemanes durante las particiones del país.
  • En la Polonia de entreguerras algunos polacos se referían a sus vecinos judíos como czosnek (ajo) de forma despectiva, en referencia a un estereotipo de que estos olían mucho a ajo, porque cocinaban mucho con este.
  • En la Polonia de entreguerras los judíos compraban propiedades en las principals arterias de comunicación de las ciudades, sobre todo donde circulaban tranvías, en lugar de comprar propiedades inmobiliarias en las zonas de más prestigio como hacían los polacos católicos. Los judíos piensaban siempre en comprar propiedades únicamente como inversión.
  • El casco antiguo de Varsovia fue reconstruido después de la Segunda Guerra Mundial de forma más o menos exacta a su aspecto arquitectónico antes de la contienda.
  • El ex-presidente y ex-primer ministro de Israel Shimon Peres nació como Szymon Perski en Wiszniew, Polonia en 1923.
  • No es verdad que la caballería polaca luchara contra los tanques nazis durante la ofensiva alemana para invadir Polonia en septiembre de 1939. En la película Lotna de Andrzej Wajda la caballeria polaca ataca a los tanques alemanes, escena basada en un mito historico inventado por el periodista italiano Indro Montanelli y desarrollado por Goebbels. Joe Biden habló una vez en el centro de la Fondacion Kosciuszko en Washington sobre la “valentía” de los caballeros polacos que atacaron a los tanques nazis.
  • En 1518, la reina italiana Bona Sforza llegó a la capital de Polonia, Cracovia, para casarse con el rey Segismundo I, y con ella se trajo a sus cocineros italianos. Aunque los granos básicos, cultivos de cereales y verduras de temporada ya existían en Polonia, se dice que la reina Bona importó al país centroeuropeo productos nuevos como naranjas, limones, higos, espárragos, alcachofas, tomates y granadas.
  • En 1985 los países miembros del Pacto de Varsovia firmaron en la capital polaca una ampliación del mismo hasta 2005, aunque la disolución del pacto se produjo finalmente el 1 de julio de 1991 en Praga.
  • La televisión pública polaca TVP tiene un canal en abierto dedicado exclusivamente a Historia (TVP Historia).
  • En la Polonia de entreguerras (Segunda República) cada vez que una familia polaca tenía siete hijos varones, el séptimo tenía el honor y el privilegio de contar con el Primer Ministro de Polonia como padrino de bautizo honorífico. Este no acudía al bautizo pero si mandaba a un alto funcionario local en su representación y firmaba un documento que certificaba tal honor.
  • El pianista y compositor Ignacy Jan Paderewski fue Primer Ministro de Polonia en 1919 durante la Segunda República Polaca de entreguerras. A menudo se destaca que Polonia es el único país que ha tenido a un electricista y a un compositor ejerciendo el máximo poder político.
  • Los estudiantes polacos de instituto cada año unos días antes de la festividad de Todos los Santos de forma organizada y junto a sus profesores limpian las zonas descuidadas y las tumbas desatendidas de los cementerios.
  • En los territorios polacos dentro del imperio austro-húngaro, al igual que en el resto del imperio, se conducía por la izquierda, también durante los primeros años de la Polonia independiente renacida a finales de 1918.
  • En 1924 en toda Polonia había registrados unos 7.000 coches.
  • Polonia fue el único país dentro del bloque comunista en Europa del Este que no sufrió una colectivización masiva de su agricultura. Solo se produjo colectivización en algunas  explotaciones agrícolas de los territorios ganados a Alemania al oeste y norte del país.
  • Polonia tuvo la “suerte” de tener un régimen dictatorial comunista menos duro y más permisivo que otros países del bloque como Alemania Oriental y Rumanía.
  • En Polonia se ha producido vodka durante más de 500 años. Polonia y Rusia se disputan la invención del vodka, que en la edad media se usaba con fines medicinales.
  • En 1939, en toda Polonia había solo 2.000 tractores, comparados con los 30.000 de Francia.
  • En 1937 los judíos polacos representaban el 40% de la población judía del mandato británico de Palestina (actual Israel)
  • Durante la guerra polaco-bolchevique de 1920 los únicos máximos representantes diplomáticos que permanecieron en el país fueron el nuncio del Papa Benedicto XV y el embajador de Turquía.
  • La frontera polaco-soviética experimentó un cambio en 1951 a causa de un intercambio territorial pactado entre ambos países en la región de Lublin, donde Polonia cedió terriotrio, y en el oblast de Dohrobych, parte del cuál Polonia adquirió.
  • España mantuvo su embajada en Polonia hasta la Operación Barbarosa en 1941, bajo permiso del Gobierno general nazi en la Polonia ocupada, con el argumento que no reconocía a la Unión Soviética como ocupante de la parte este de Polonia.
  • Se cree que en el siglo XVI había posadas (incluso con establos) en medio del Mar Báltico congelado en invierno en la ruta comercial entre Polonia y Suecia.
  • La ciudad polaca de Katowice en la región de Silesia pasó a llamarse Stalinogród en 1953 tras la muerte de Stalin para honrar la figura del dictador sovíetico. La iniciativa del partido comunista polaco no tuvo éxito ya que el nuevo nombre oficial entró en desuso, y la ciudad volvió a llamarse Katowice en 1956 tras el fin del periodo estalinista en Polonia.
  • El líder norcoreano Kil il Sung (conocido Kim ir Sen en Polonia) mantenía una gran amistad con el líder comunista polaco el general Jaruzelski y realizó una visita oficial a Polonia en mayo de 1984. El líder polaco le devolvió la visita en 1986.
  • El 12 de septiembre 1939 tuvo lugar una conferencia entre Francia y Gran Bretaña en la localidad francesa de Abbeville, en la que ambos países acordaron no participar en una intervención armada para apoyar a Polonia con una acción militar en su lucha contra la invasión alemana. Cinco años más tarde, en septiembre de 1944 la Francia ocupada por la Alemania nazi fue liberada por la primera divisón acorazada de las fuerzas armadas polacas en occidente (en el exilio).
  • El gobierno comunista polaco hizo cambiar el nombre de calles que empiezan con Sw. (Santo/a) como San Marcos (Sw. Marka) o San Juan (Sw. Jana), quitando el término Santo/a y dejando solo el nombre propio del santo, como  por ejemplo calle de Marcos (Ul. Marka) o calle de Juan (ul. Jana) . A finales de los años 1980 los nombres originales de las calles volvieron a los carteles.
  • Polonia no tuvo cronistas propios en los siglos X y XI. Curiosamente, el primer relato sobre la Polonia histórica proviene de un español, un comerciante judío de Tortosa establecido en Polonia, Ibrahim Ibn Jaime
  • El padre de la psicología moderna Sigmund Freud recibió su nombre de un rey de Polonia, Segismundo el Viejo, que defendió los derechos civiles de los Judios en Polonia-Lituania, entre los que se hallaban los antepasados de Freud (que más tarde se establecerían en Austria).
  • Después de la Segunda Guerra Mundial numerosos intelecturales y artistas jóvenes polacos se sintieron atraídos por el comunismo en gran parte porque tenían una visión muy crítica de la Segunda República, de la Polonia de entreguerras.
  • En algunas poblaciones de la Polonia contemporánea hay calles llamadas Ul. Dąbrowszczaków en honor a los combatientes polacos que formaron parte de las  brigadistas internacionales (división Dąbrowski) en la Guerra Civil Española.  El gobierno polaco en 20116  plantea cambiar el nombre de esas calles. A esos combatientes se les retiraron ya sus honores militares por su vínculo con el comunismo.
  • El director de cine polaco de origen judío Roman Polanski, cuando consiguió escapar del Gueto de Cracovia durante la ocupación alemana de Polonia fue acogido por una familia polaca católica de campesinos e un pueblo cerca de Cracovia. Allí explicó a los niños de esa familia lo que era la electricidad, que no tenían ni idea que era. Eso nos da una idea de las grandes diferencias entre las ciudades y las zonas rurales y el gran atraso en el desarrollo de estas en la Polonia de entreguerras y de la Segunda Guerra Mundial.

Sociedad

  • En 2016 un 84% de los internautas polacos usan Facebook regularmente.
  • El 90% de los polacos ha completado la educación secundaria, el índice más alto en la UE, en la línea de checos, eslovacos y eslovenos.
  • El animal nacional de Polonia es la cigüeña
  • Polonia puede presumir de ostentar el mayor número de títulos de ‘el hombre más fuerte del mundo’.
  • La baja por maternidad en Polonia es de 1 año (con sueldo de la trabajadora cubierto al 80%), una de las más largas en el mundo.
  • Polonia es uno de los pocos países en el mundo donde la población judía está experimentando un crecimiento
  • Según un informe de UNICEF de 2007 sobre el bienestar infantil en los países ricos, Polonia es el segundo mejor posicionado entre los países de la OCDE. El mismo informe también reveló que Polonia tiene el menor porcentaje de jóvenes con sobrepeso (7,1%).
  • Polonia cuenta con 377.000 médicos y enfermeras en 2014 según datos oficiales. Polonia es el país de la UE con el menor número de médicos por habitante.
  • El aborto es legal en Polonia hasta la semana 25 de embarazo en los casos siguientes: si la vida de la madre está en grave peligro, se sabe que el feto sufre grandes malformaciones o si el embarazo es resultado de una violación o incesto.Polonia es uno de los países más pacíficos del mundo según un informe de UNICEF en 2007.
  • El 70% de los alemanes nunca ha estado en Polonia y en la mayoría de los casos por miedo, según un estudio.
  • Polonia alberga la segunda imagen de Cristo más alta en el mundo, la Estatua de Cristo Rey de 36 metros de altura, en Świebodzin, erigida en el año 2010.
  • Entre unos 40.000 y 50.000 vietnamitas viven en Polonia actualmente. La mayoría son refugiados o hijos de refugiados de la Guerra de Vietnam que el régimen comunista polaco acogió durante los años 60 tras un acuerdo con el Viet Cong.
  • Uno de cada diez universitarios en Europa es polaco.
  • Alrededor de un 20% de los habitantes de Cracovia son universitarios
  • La bebida favorita de los polacos no es la vodka, sino la cerveza.
  • Kazmierz Dolny es la población con más porcentaje de población gitana en Polonia.
  • Polonia es el vigésimo séptimo país donde más se fuma en el mundo, con una media de 1.586 cigarrillos por adulto al año.
  • Uno siempre debería ceder el asiento a una persona mayor cuando se viaja en transporte público en Polonia.
  • En Polonia existen dos regiones con una identidad étnico-lingüística especialmente diferenciada, Kasubia al norte y Silesia al suroeste. En esta última existe un movimiento nacionalista silesiano que, sin embargo, no cuenta con una gran popularidad política.
  • Un 60% de los cracovianos nacidos en Cracovia tiene en parte raíces italianas. Este hecho se explica por la llegada de un gran número de arquitectos y artistas italianos a la ciudad durante el Renacimiento.
  • En las ambulancias en Polonia suele haber siempre un médico.
  • En Polonia se espera al menos 3 días desde la fecha de defunción para enterrar a los muertos.
  • El Museo Etnográfico de Tarnów–ciudad al sur de Polonia–es el único en toda Europa que cuenta con una exposición permanente dedicada a los gitanos.
  • Los hombres en Polonia normalmente abren las puertas a las mujeres como gesto de cortesía y buena educación.
  • Uno de cada cuatro polacos tiene un título universitario.
  • La edad media de la población en Polonia, en 2014, es de 39.5 años. 37.9 para los hombres y 41.3 para las mujeres, según datos publicados por la CIA en su World Factbook. La esperanza de vida en Polonia es de 77 años, 81 años para las mujeres, 73 años para los hombres.
  • Unos 3.000 españoles residen en Polonia a 2014, según los datos que maneja la Embajada de España en Polonia. La cifra real de expatriados españoles en Polonia es con toda probabilidad mayor.
    Unos mil italianos residen en la ciudad de Wrocław.
  • Polonia es uno de los pocos países en el mundo, donde el cortés besamanos sigue siendo una práctica común (no entre los jóvenes).
  • Los polacos son muy puntuales en el trabajo y para los negocios, pero no le dan tanta importancia a esta a la hora de asistir a eventos sociales.
  • Unos 14.000 griegos y macedonios que apoyaban al DSE (Ejército democrático de Grecia) fueron acogidos por Polonia como refugiados de la guerra civil griega en 1949. De estos unos 9000 se instalaron en la Baja Silesia. En la actualidad unos 3600 griegos viven en Polonia, según el censo general de 2011.
  • El gasto social en Polonia representa (2014) un 20.8% del PIB:
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            Cultura

  • Polonia puede presumir de 16 Premios Nobel, entre ellos cinco de literatura.
  • La película Apocalypsis Now de Francis Ford Coppola está basada en la novela Heart of Darkness del escritor polaco en lengua inglesa Joseph Conrad, que por cierto cursó sus estudios de secundaria en Cracovia.
  • El director de cine Roman Polanski de niño consiguió sobrevivir al Gueto de Cracovia y luego, tras vivir como un mendigo en la calle, logró escapar de los nazis haciéndose pasar por hijo católico en familias de acogida (pagando una cuota) en pueblos de la zona.
  • El corazón del compositor Frederyk Chopin se encuentra en la Iglesia de la Santa Cruz de Varsovia, mientras que el resto de su cuerpo reposa en París.
  • La Universidad Jagelónica de Cracovia, fundada en 1364, es la cuarta más antigua del mundo después de la de Bolonia en Italia, la Universidad de Salamanca fundada oficialmente en el año 1218 (reconocida como Estudio General Salmantino por el rey Alfonso IX de León), y la de Carlos en Praga.
  • El libro de Kapuściński El Emperador, sobre la figura del dictador africano Haile Selassie, podría interpretarse como una alusión a la administración de Edward Gierek, el primer Secretario del Partido Comunista de Polonia en los años 70.
  • La librería en funcionamiento más antigua de Europa, Matras, se encuentra en el número 23 de la Plaza del Mercado de Cracovia, donde funciona desde 1610.
  • En Polonia los hombres compran flores a las mujeres en el Día de la Mujer, el 8 de marzo.
  • Los hechos que narra la famosa película “La Gran Evasión” no sucedieron en Baviera sino en Silesia, en la localidad de Żagań, que es polaca desde 1945.
  • No está bien visto preguntarle a una mujer polaca por su edad.
  • Escritores latinoamericanos como Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar y Gabriel García Márquez obtuvieron una gran popularidad  y un gran número de lectores en Polonia durante los años 1960 y 1970.
  • La localidad de Siedlece en el voivodato de Podlaquia al noreste de Polonia presume de tener la obra del Greco ‘Éxtasis de San Francisco’, encontrada por pura casualidad en una iglesia de una zona rural. El cuadro está expuesto en el Museo Diocesano de dicha localidad.
  • Cada año se celebra en el centro histórico Cracovia un desfile de perros salchichas, muy populares entre los cracovianos.
  • Según una leyenda, las aguas del lago Morskie Oko (el ojo del mar) en los Montes Tatras (Cárpatos) están conectadas con el Mar Adriático.
  • El idioma artificial internacional conocido como esperanto fue creado en Polonia por el oftalmólogo polaco judío Ludwik Lejzer Zamenhof.
  • Los cines polacos echan las películas extranjeras en versión original subtitulada, a excepción de las películas infantiles que se proyectan con doblaje. En televisión sin embargo se ponen las películas extranjeras con lector–un doblaje con una única voz para todos los personajes.
  • La Radio de Polonia (Polskie Radio) emite cada día en directo a través de su canal 1 (jedynka) el sonido del hejnal desde la Basílica de Santa María de Cracovia a las 12 del mediodía.
  • En Polonia está mal visto hablar mientras se tiene las manos en los bolsillos.
  • Un antigua leyenda asegura que el día en que caigan los huesos de dragón que cuelgan en la puerta de entrada a la Catedral de Wawel y en que en Cracovia haya un arzobispo llamado Stanislaw, llegará el fin del mundo. Otra asegura que el día que caiga la campana de Sgismundo en la misma catedral la perdición caerá sobre el pueblo polaco.
  • El popular vídeojuego Sim City fue inspirado por un cuento del escritor polaco Stanislaw Lem.

    Economía

  • Polonia es el mayor productor de bienes electrónicos en la Unión Europea.
  • Polonia se encuentra ya entre las 25 mayores economías del mundo
  • En 1989 un 80% de los trabajadores polacos trabajaba para empresas estatales.
  • Polonia es el segundo mayor importador de salmón noruego en Europa.
  • Polonia es el mayor exportador de carne de caballo en Europa.
  • Entre 1989 y 2007, la economía de Polonia creció un 177%.
  • En Polonia las empresas cotizan al 19%, uno de los niveles más bajos de Europa y  el tipo máximo impositivo personal es el 32%, también uno de los más bajos en la UE.
  • Un 12% de la energía vendida en el mercado polaco proviene de fuentes renovables en 2014.
  • En Polonia el 75% de la electricidad se produce con energía térmica a base de carbón. El 55% del consumo energético de Polonia utiliza el carbón.
  • Polonia es el mayor productor de aves de corral en la Unión Europea.
  • Polonia creció un 48.7% entre 2004 y 2014.
  • Polonia va a recibir más de 106.000 millones de € en fondos estructurales de la UE entre 2014 y 2020, siendo el país más beneficiado en la UE por estas ayudas.
  • Los polacos consumen de media 106 kg de verduras por persona al año, mientras que la media para la UE es de 68 kg.
  • Polonia importa un 30% de sus verduras (importadas) desde España, un 21% desde Países Bajos, un 17% desde Alemania y un 8% desde Italia.
  •  Los polacos consumen de media 49 kg de fruta por persona al año, por debajo de la media de la UE.
  • Polonia importa un 29% de sus frutas (importadas) desde España, un 16% desde Países Bajos, un 17% desde Alemania y un 8% desde Italia.
  • El 25% de las manzanas producidas en Europa son polacas
  • Polonia era un país más rico que España, Portugal y Grecia en los años 1930.
  • A 2014, la UE compra el 75% de las exportaciones polacas.
  • Las palabras claves relacionadas con el juego y los casinos están prohibidas en Polonia para sistemas de anuncios en buscadores (Google Adwords entre otros).
  • Los polacos trabajan al año de media unas 1.937 horas, unas 160 horas más que la media a nivel mundial.
  • Más de la mitad de los espacios publicitarios en televisión en Polonia los ocupan anuncios de productos farmacéuticos.
  • Polonia cuenta con 14 zonas económicas especiales, donde los inversores internacionales pueden beneficiarse de diferentes exenciones de impuestos.
  • En 1995 se borraron tres ceros de los billetes polacos en circulación, después de reducir drasticamente la inflación entre 1990 y 1995 gracias a las contundentes reformas (conocidas como terapia de shock) impulsadas por Leszek Balcerowicz.
  • Los eslovacos que viven cerca de Polonia suelen cruzar la frontera para comprar salchichas polacas, ya que en Eslovaquia no se producen ni comericalizan salchicas.
  • En la Polonia comunista la mitad del país tenía acceso a Coca-Cola y la mitad del país a Pepsicola
  • En la Polonia comunista solo se podía comprar naranjas una o dos veces al año. Navidad era una de ellas. Muchos polacos asocian el olor a naranjas a la Navidad.
  • El pozo petrolífero mas antiguo del mundo se encuentra en Polonia. La extracción de petróleo empezó en 1854 en el pueblo de Bobrka, cerca de Krosno en Polonia. Ahora aqui se encuentra el Museo de la Industria Petrolífera. Hace 90 años Polonia ostentaba el tercer lugar en el mundo en la extracción del petróleo.
  • Los carteros polacos, en 2017, ganan unos 1500 zl (350 euros) netos al mes
  • Polonia es uno de los países de Europa con mayor implantación de Internet en el territorio, pero con menos velocidad de la conexión a la red.
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  • País de origen de las principales cadenas de supermercados en  Polonia:

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  • Religión

  • En el noreste de Polonia se pueden ver dos mezquitas de madera. En todo el país hay cinco mezquitas.
  • Un 0.1% de los polacos son musulmanes. Según una encuesta con datos de 2013 publicada por The Economist en 2014 los polacos tienen de media la percepción que en su país un 5% de la población es musulmana.
  • Juan Pablo II era aficionado del club de fútbol KS Cracovia, históricamente vinculado en sus inicios a los judíos de Cracovia.
  • Polonia es el segundo país de Europa con más testigos de Jehová, después del Reino Unido. En el país centroeuropeo residen unos 200.000.

    Política e instituciones

  • En 1990 se fundó el Partido de los Amigos de la Cerveza de Polonia que tomó parte en los comicios de 1991. Se hizo con 16 de los 460 escaños del Sejm (Parlamento polaco). Se trataba de un partido político satírico liderado por los humoristas Janusz Rewiński y Leszek Bubel que promovía el consumo de cerveza, como mal menor al alcoholismo generado por el consumo de vodka.
  • Los militares, agentes de policía y otros servicios uniformados en Polonia utilizan un saludo de dos dedos.
  • Donald Tusk es un kasubo.
  • Armenio, bielorruso, checo, alemán, yiddish, hebreo, lituano, ruso, eslovaco y ucraniano tienen el estatus oficial de lenguas nacionales minoritarias en Polonia.
  • En las últimas elecciones al Parlamento de Polonia en 2011 la participación fue sólo de un 48%
  • El presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson (1856-1924) era muy favorable a la causa polaca. Uno de sus “Catorce Puntos”, en su plan por la paz en Europa, fue dedicado a la independencia polaca. Ademas tenia una fuerte amistad con Paderewski.
  • Polonia fue el primer país del mundo en crear un ministerio de educación, en 1773 (recreado en 1918 al recuperar Polonia su independencia).
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Russian Shadow

Arquitectura y urbanismo

En la ciudad polaca de Gliwice aseguran que cuentan con la torre de madera más alta de Europa

Otros

http://www.visitbydgoszcz.pl/index.php/en/discover/curiosities/3090-salinger

http://wiadomosci.onet.pl/ciekawostki/co-wiesz-o-polskich-miastach/nx37vr

http://www.polskieradio.pl/7/5347/Artykul/1658302,Internet-w-Polsce-Na-poczatku-byl-email-do-Danii

http://tojuzbylo.pl/wiadomosc/leshon-knaan-czyli-wymarly-jezyk-judeoslowianski

operacion-vistula

http://culture.pl/en/article/9-supernatural-beings-and-places-of-polish-folklore

http://culture.pl/en/article/7-weird-polish-funeral-customs

http://historia.wp.pl/title,Wlodzimierz-Krzyzanowski-polski-bohater-wojny-secesyjnej,wid,16632999,wiadomosc.html?ticaid=118e1c

Sandomierz — la pequeña Roma de Polonia y ciudad del padre Mateo

Sandomierz — la pequeña Roma de Polonia y ciudad del padre Mateo

La Plaza del Mercado de Sandomierz. Foto: Ángel López Peiró

 

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Sandomierz es una pequeña urbe de unos 25.000 habitantes que no carece de encanto, dominando desde siete colinas a orillas del río Vístula, en el voivodato de la Santa Cruz al sureste del país. En el siglo XII era una de las ciudades más importantes del reino polaco junto a Cracovia y Breslavia al encontrarse en una importante ruta comercial desde Europa hacia oriente.

Gracias a su bello centro histórico, ubicado en una de las colinas donde se concentran un gran número de lugares de interés, la ciudad es un destino turístico destacado en Polonia. Una de las localidades en Polonia con más lugares de interés por habitante y una perfecta escapada de fin de semana. Se puede llegar aquí tras unas 2.5 horas en coche desde Cracovia y Varsovia.

Sin embargo, no fue hasta finales de 2008 cuando Sandomierz ganó una gran popularidad como destino turístico para los polacos después que la televisión pública de Polonia (TVP) estrenara una famosa serie televisiva de ficción que tiene a esta localidad como escenario.

Ojciec Mateusz (El Padre Mateo) es una adaptación polaca de la serie italiana Don Matteo. Ojciec Mateusz narra las aventuras de un sacerdote católico, que tras regresar de una misión en Bielorrusia es enviado a trabajar en una pequeña parroquia polaca de provincias. Como párroco, junto con un policía muy simpático resuelve misterios y ofrece ayudar a sus feligreses, así como a todos aquellos que están necesitados.
Una escena de la serie (en polaco, sin subtítulos)

Paseando por el centro histórico de la ciudad uno no para de ver referencias a la serie en cada rincón y en muchos establecimientos. Heladerías que anuncian que venden el helado del Padre Mateo, pastelerías que ofrecen los dulces favoritos del Padre Mateo, restaurantes que sirven los pierogi del Padre Mateo y fotos de escenas de la serie colgadas en multitud de lugares.

Escena del rodaje de la serie:

Sin embargo, Sandomierz es mucho más que el escenario de la serie del Padre Mateo y ofrece al visitante lugares y objetos realmente interesantes y peculiares:

El Castillo

Ubicado sobre otra de las colinas, construido en el siglo XIV y destruido durante la invasión sueca de 1656. Luego funcionó como prisión hasta 1960 cuando empezaron los trabajos de reconstrucción. Sede del Museo Regional.

El Castillo de Sandomierz Foto: Ángel López Peiró
El Castillo de Sandomierz Foto: Ángel López Peiró

La Catedral y sus polémicas pinturas

Establecida por el Rey Casimiro el Grande en 1360 en el lugar donde había una iglesia románica. Edificio gótico donde destacan unas policromías que se conservan en las paredes del presbiterio, realizadas por el maestro Hayla de Przemyśl en 1421.

En las paredes de los pasillos hay un conjunto de 16 pinturas del siglo XVIII. Doce de estas, el llamado Martyrologium Romanum, muestran sin tapujos la crueldad del martirio que los invasores tártaros infligieron a los habitantes de Sandomierz en el siglo XIII. Los 12 murales representan los 12 meses del año y cada imagen de tortura representa un día del mes. Según Lonely Planet “la leyenda cuenta que si uno encuentra el día y el mes en que nació, sabrá cómo va a morir”. Cuatro pinturas presentan escenas de la historia de Sandomierz como la destrucción del Castillo durante la invasión sueca en 1656.

Una de estas pinturas muestra a judíos asesinando a niños cristianos durante la práctica de un ritual, y sobre la misma se pude leer la inscripción “ilius apothecary ab infidelibus judaeis sandomiriensibus occisus” (hijo de un boticario, por infieles judíos Sandomierz asesinado). La pintura se cubrió en 2006 por la polémica que generaba constantemente y fue descubierta de nuevo el 16 de enero de 2014. Ese día se celebró en la Catedral de Sandomierz la décimo séptima edición del Día Anual del Judaísmo, que reunió al Rabino Jefe de Polonia, al obispo de Sandomierz y al Embajador de Israel en Polonia. El objetivo de dicho evento es generar puentes de diálogo entre catolicismo y judaísmo en el país, presentar el antisemitismo como un pecado y reinterpretar textos bíblicos que podían ser vistos como anti-semíticos. Desde ese día junto a la pintura se puede leer la siguiente inscripción:

“Lo que la pintura representa no es un hecho histórico y nunca podría haber ocurrido porque la ley judía prohíbe el consumo de sangre, y por lo tanto  los judíos no podían cometer un asesinato ritual. Debido a estas acusaciones, los judíos eran a menudo perseguidos y asesinados, como también sucedió en Sandomierz. En el siglo XIII los Papas de la Iglesia Católica prohibieron la difusión de este tipo de acusaciones falsas y trataron de proteger a los judíos de ellas”.

Sin duda, un hito para el renacimiento de la Polonia judía, la lucha contra el antisemitismo y la mejora de las relaciones polaco-judías.

Las pinturas en la Catedral de Sandomierz Foto: Ángel López Peiró
Policromías en la Catedral de Sandomierz Foto: Ángel López Peiró
La polémica pintura: judíos asesinando a un niño judío Fuente: wikicommons
La polémica pintura: judíos asesinando a un niño cristiano en Sandomierz Fuente: wikicommons

Esta historia sobre la pintura y su leyenda asociada fue usada por la novela Ziarno Prawdy (La semilla de la verdad o un grano de verdad) del escritor Zygmunt Miłoszewski, publicada en 2011. Esta asimismo fue adaptada al cine en 2015, con una película homónima de Borys Lankosz, ambientada en Sandomierz y catalogada por muchos críticos y espectadores como “un Código da Vinci a la polaca“.

Vea el tráiler del film:

 

El Ayuntamiento en la Plaza del Mercado

Como en muchas otras ciudades polacas la vida de los lugareños, al igual que los turistas, se concentra en la Plaza del Mercado de Sandomierz.

Ayuntamiento en la plaza del mercado  Foto: Ángel López Peiró
Ayuntamiento (Ratusz) en la Plaza del Mercado (Rynek)
Foto: Ángel López Peiró

La Casa de Jan Długosz

Una antigua mansión fundada en 1476 por Jan Długosz, diplomático e historiador, autor del primer libro de historia de Polonia. Aquí se encuentra la colección del Museo Diocesano de Sandomierz. En esta destacan el cuadro gótico “Tres Mujeres Santas”, el cuadro “La Virgen María con el santo Infante” de Lucas Cranach, la escultura ” Virgen María en el Trono” y órganos en miniatura del siglo XVII. La casa está complementada con un precioso jardín.

Jardín de la Casa de Jan Dlugosz
Jardín de la Casa de Jan Dlugosz

El museo del Escuadrón de Caballería de Sandomierz (Osiągnięcia Chorągwi Rycerstwa Ziemi Sandomierskiej)

En un sótano cerca de la Plaza del Mercado (acceso desde la calle Bartolona) se puede visitar este impresionante museo de esta asociación local que recrea la historia medieval y participa en torneos en toda Europa. Aquí uno puede vestirse las armaduras de caballeros, empuñar espadas y ver herramientas de tortura medievales para viajar atrás en el tiempo.

El Museo del Escuadrón de Caballería de Sandomierz  Foto: Ángel López Peiró
El Museo del Escuadrón de Caballería de Sandomierz
Foto: Ángel López Peiró

El barranco de la Reina Eduviges

Este bello barranco de loess a través de un frondoso bosque entre los montes de San Jacobo y San Pablo de unos 500 m de longitud es ideal para disfrutar de un agradable paseo.

Entrada al barranco de Santa Eduviges Foto: Ángel López Peiró
Entrada al barranco de la Reina Eduviges Foto: Ángel López Peiró

La Ruta Turística Subterranea

Recorrido de 500 m por túneles creados por mercaderes entre los siglos XV y XVII bajo la Plaza del Mercado, donde numerosas sorpresas y leyendas aguardan al visitante.

La Sandomierz judía

Dejando la mencionada pintura de la polémica aparte, es un auténtica lástima que la antigua Sinagoga de Sandomierz sea hoy la sede de los archivos estatales y no esté abierta al visitante. Algo que sucede con muchas sinagogas en pequeñas ciudades y pueblos en Polonia donde desde la Segunda Guerra Mundial no viven judíos, aunque cada vez más se están notando los resultados del esfuerzo de diferentes instituciones polacas y extranjeras para recuperar y promover el patrimonio judío. Un museo sobre la ya extinta comunidad judía en Sandomierz, que llegó a ser una de las más importantes en Malopolska y recibió protección del rey Casimiro el Grande, sería el uso más lógico para el edificio.

El famoso sílex de Sandomierz

El sílex es un mineral que en Polonia se encuentra únicamente en la Región de Sandomierz. Es una hermosa piedra con franjas grises y blancas retorcidas con patrones elaborados. Ya en el Neolítico se utilizaba para la fabricación de herramientas. En los siglos siguientes fue usado sobre todo como material de construcción hasta que el joyero local Cezary Łutowicz (cuyo taller se encuentra en Pl. Poniatowskiego 4) le encontró una nueva utilidad a en los años 1970: la joyería. El resultado mejor imposible, ya que esta piedra rayada ha ganado una gran popularidad en Polonia y en el extranjero y tiene fama de traer buena suerte. Ahora ya se pueden comprar estas joyas, o los minerales solos, en cualquier rincón el el centro de Sandomierz.

El famoso sílex de Sandomierz  Foto: www.archeologia-sandomierz.pl/
El famoso sílex de Sandomierz
Foto: http://www.archeologia-sandomierz.pl/

Sandomierz es la pequeña Roma de Polonia, también la ciudad del Padre Mateo, incluye la Catedral donde se encuentra la pintura más controvertida, y la más escalofriante, de Polonia y es el único lugar donde se elaboran y comercializan joyas hechas de sílex. Un peculiar rincón a orillas del Vístula que ningún itinerario por Polonia puede olvidar.

Levantamiento del Gueto de Varsovia: numerosos polacos ayudaron a sus conciudadanos judíos, pero se hubiera podido hacer mucho más

Levantamiento del Gueto de Varsovia: numerosos polacos  ayudaron a sus conciudadanos judíos, pero se hubiera podido hacer mucho más

Edificio intacto que formaba parte del Gueto de Varsovia en la calle Prozna, cerca de la Plaza Grzybowski, y en cuya fachada se han colocado imágenes de habitantes del gueto
Foto: Ángel López Peiró

Coincidiendo con la conmemoración del 70 aniversario del Levantamiento de Varsovia contra la ocupación de la Alemania nazi el pasado 1 de agosto, un gran número de artículos sobre ese trágico evento de la Segunda Guerra Mundial han aparecido sobre todo en los medios anglosajones y, por supuesto, polacos.

En muchos de estos escritos en la red algunos lectores han escrito comentarios criticando que se habla de la casi inexistente ayuda aliada al Levantamiento y del hecho que las tropas soviéticas contemplaron al otro lado del Vístula durante semanas como los Nazis destruían la ciudad, pero en cambio no se habla del hecho que los polacos de Varsovia miraron impasibles como los nazis aniquilaban a los insurgentes del gueto judío en 1943.

Es rotundamente falso que los judíos que se rebelaron contra los nazis en abril y mayo de 1943 no recibieran ayuda de los polacos no judíos. Sí es cierto, sin embargo, que el apoyo recibido desde más allá de los muros del gueto creado fue más bien limitado y que no pudo influir en el trágico resultado del alzamiento judío. Es necesario explicar que unidades de la resistencia polaca de la corriente principal del Ejército Nacional (Armia Krajowa, AK) y de las milicias del comunista Partido de los Trabajadores Polacos “Guardia del Pueblo” (Gwardia Ludowa, GL) atacado unidades alemanas cerca de los muros del gueto e intentaron pasar armas, municiones, suministros, e instrucciones dentro del gueto.

La resistencia polaca proporcionó a los insurgentes con un número limitado de armas y municiones de entre sus escasas provisiones que eran muy necesitadas por los insurgentes judíos. La resistencia judía organizada entorno en la Unión Militar Judía (Zydowski Związek Wojskowy, ŻZW) recibió grandes cantidades de armamento, incluyendo varias armas automáticas, del Cuerpo de afiliados de Seguridad Nacional del AK (Państwowy Korpus Bezpieczeństwa, PKB). El AK distribuyó información y proporcionó recursos para ayudar a los judíos en el gueto, tanto en Polonia como a través de transmisiones de radio a los aliados.

Varios comandantes y combatientes del  ZOB (Zydowska Organizacja Bojowa, Organización Armada Judía), la principal organización que llevó a cabo la insurrección, lograron escapar de la muerte a través de las alcantarillas con la ayuda de civiles polacos y la resistencia polaca. Una unidad de PKB liderada por Henryk Iwański (“Bystry”) luchó incluso dentro del gueto junto con el  ŻZW y, posteriormente, ambos grupos se fueron juntos (incluyendo 34 combatientes judíos) a la llamada parte aria de la ciudad. Aunque la acción de Iwański es la misión de rescate más conocida, es sólo una de las muchas llevadas a cabo por la resistencia polaca para ayudar a los combatientes judíos.

Estas acciones llegaron a colación de la creación en 1942 por parte del Armia Krajowa de una organización clandestina bajo el nombre clave Żegota que constitutía un consejo polaco específico de ayuda a los judíos. La organización contó con el apoyo de numerosos activistas católicos y el gobierno polaco en el exilio, y operó con el objetivo principal de encontrar lugares seguros para proteger a los judíos. Se trataba de la única organización de este tipo en toda la Europa ocupada por la Alemania nazi, precisamente en Polonia, el único territorio ocupado por los nazis donde se pagaba con la muerte del acusado y sus familares ayudar a los judíos. Se calcula que Żegota salvó a 50.000 judíos de morir en el Holocausto.

El miembro de Żegota más famoso es la enfermera polaca Irena Sendler, quien consiguió sacar del gueto a 2.500 niños judíos, proporcionarles identidades falsas y darlos en adopción a familias polacas católicas, para así salvarles la vida.

El Levantamiento en el Gueto Judío de Varsovia tenía muy pocas opciones de triunfar sin un apoyo a gran escala del AK y sin la implicación o apoyo de las fuerzas aliadas; en un momento clave de la Segunda Guerra Mundial, pocas semanas después de la derrota alemana en Stalingrado que decantaría el conflicto en favor de los soviéticos.

‘Boris Dorfman–un mentsch’. La historia de un héroe en la comunidad judía de la Leópolis (Lviv) actual

‘Boris Dorfman–un mentsch’. La historia de un héroe en la comunidad judía de la Leópolis (Lviv) actual
La ciudad de Lwów perteneció a Polonia de 1340 a 1772 y de 1918 a 1939, y hoy forma parte de Ucrania y se llama Lviv. Foto: Ángel López Peiró

Título original: A radically Yiddish film – Boris Dorfman a mentsch

Dirección: Uwe von Seltmann y Gabriela von Seltmann
Idioma: yiddish
Producción: Apfelstrudel Media, Berlín
Coproducción: Stowarzyszenie Film Kraków (Sociedad Cinematográfica de Cracovia)
Género: Documental
Polonia/Alemania
55 minutos
2014

Trailer:

El pasado 9 de julio tuve el placer de poder asistir al estreno oficial del documental Boris Dorfman — A mentsch en el Museo Judío Galicia de Cracovia. La película se proyectó por primera vez en el marco de la vigesimocuarta edición del internacionalmente conocido Festival de Cultura Judía de Cracovia y congregó a un gran número de asistentes en la sala principal del museo.

El film está ubicado en la ciudad ucraniana de Lviv (Leópolis en español), en el otoño de 2013, y se centra en un único personaje: el anciano Boris Dorfman, miembro más destacado de la comunidad judía en la ciudad.

¿Quién es Boris Dorfman?

Dorfman nació en el seno de una familia judía en 1923 en Chisinau, Moldavia y fue deportado a Siberia por los soviéticos al inicio de la guerra. Irónicamente, como a muchos otros judíos en la Europa más oriental, la deportación por parte de los soviéticos le salvó de morir en el Holocausto.

En 1950 llegó a Leópolis y dos años más tarde se casó con Betia, una judía que había sobrevivido la deportación soviética a Asia Central.

A sus 90 años de edad, es el único judío que queda en Lviv que tiene el yiddish como lengua materna. Pero Boris destaca por mucho más. Durante décadas ha trabajado para conservar el patrimonio judío de la ciudad, las tradiciones, las celebraciones religiosas y la comunidad judía, que ahora cuenta con unas 1.200 personas. En 1931 eran más de 100.000.

Dorfman es también escritor y periodista en yiddish, un investigador yiddishkeit y kelal-tuer (activista de la comunidad). Durante la época soviética (1944-1991) editó un periódico local en yidish en la clandestinidad.

Por si esto fuera poco, Boris también hace de guía con gran entusiasmo para presentar el pasado y presente de la Leópolis judía a los visitantes. Ahora le ha llegado el momento de retirarse y le preocupa no tener un sustituto.

Lviv: un crisol centroeuropeo de culturas desvanecido

Durante siglos, bajo la mancomunidad de Polonia y Lituania y luego dentro de la provincia de Galicia del Imperio Austrohúngaro de la que fue capital, Leópolis fue un importante centro de cultura judía y una de las ciudades más multiétnicas, multiculturales y multireligiosas de Europa. Una ciudad que además pudo presumir de ser el principal centro de cultura y ciencia en la Polonia de entreguerras.

Aquí convivivían polacos (mayoría antes de la Segunda Guerra Mundial), judíos, ucranianos, armenios, rusines, y alemanes y austríacos.

Los nazis, con la ayuda de los nacionalistas ucranianos, exterminaron casi toda la población judía de Lviv y la provincia de Galicia. Los pocos que sobrevivieron y decidieron quedarse sufrieron el antisemitismo oficial durante la época soviética.

Antes de las ocupaciones nazi y soviética había 42 sinagogas en la ciudad, ahora solo queda una intacta. La Lviv actual es una ciudad eminentemente ucraniana, habitada prácticamente en su totalidad por ucranianos, centro neurálgico del nacionalismo ucraniano.

Casi todos los polacos fueron expulsados de la ciudad (la mayoría se trasladaron a las regiones de Breslavia y Cracovia) al correrse las fronteras de Polonia al oeste hasta la línea de la invasión soviética en 1939, según los acuerdos de Yalta. Solo un 10% de la población de Leópolis anterior a la guerra seguía en la ciudad tras la contienda.

El film

Uwe von Seltmann conoció a Boris Dorfman en 2001 y desde un inicio estuvo interesado en realizar una película sobre este extraordinario personaje, con quien mantuvo encuentros frecuentemente. En septiembre de 2013 la esposa de Boris le contó que lo veía desanimado y sin fuerzas, porque veía que nadie continuaría con su esfuerzo, y su trabajo al largo de toda una vida por preservar el patrimonio y la comunidad judía de Lviv podría quedar en vano. Esa fue la principal motivación que tuvieron los directores para sacar adelante este proyecto.

Hay que explicar que Mentsch es una palabra en yiddish usada para referirse a una persona íntegra, con honor; alguien a quien hay que admirar e imitar. Se trata de un gran alago que expresa la singularidad y el gran valor de las cualidades de la persona en cuestión. Unas cualidades que encajan con Boris Dorfman, según la visión que proporciona el documental.

A lo largo del film Boris acompaña a los espectadores a los lugares trágicos relacionados con la exterminación de los judíos de la ciudad, muestra la realidad de la comunidad judía en 2013, y expresa su preocupación por el riesgo que esta desparezca, ya que sus miembros más jóvenes no tienen la pasión que el tiene ni se esfuerzan como él.

Boris Dorfman cantando en yiddish es una constante a lo large de la película, que no tendría tanta fuerza ni trascendencia sin esta aportación.

Quizás lo único que se hecha de menos en la película son mayores referencias a la Lviv polaca y a los muchos judíos de la ciudad plenamente integrados en la sociedad polaca de entreguerras.

Como curiosidad es significativo mencionar que se trata de la primera coproducción cinematográfica germano-polaca en lengua yiddish desde la Segunda Guerra Mundial.

Puede comprar el film en DVD a través de este enlace.

Algunas imágenes del rodaje de la película:

Tengo que agredecer a los directores, el matrimonio Von Seltmann, alemán él y polaca ella, que tuvieran tiempo de conversar conmigo al término de la proyección del film.

Antes de eso se invitó a coger el micrófono ante el público a Juliusz Handwerker, un judio de 92 años de edad nacido en Lwów que es uno de los últimos hablantes de yiddish en Cracovia en la actualidad. Handwerker, habló en polaco sobre la experiencia de la guerra y recordó con nostalgia los viejos tiempos en su ciudad natal.

Las religiones en Polonia: catolicismo dominante pero realidad cambiante y compleja

Las religiones en Polonia: catolicismo dominante pero realidad cambiante y compleja
El Papa Juan Pablo II es una de las principales razones del gran arraigo el catolicismo en la sociedad polaca bajo el comunismo y en la actualidad. En la imagen un grafiti dedicado a su figura en Cracovia
Foto: David Corral Abad

Polonia es hoy en día un país esencialmente, principalmente y predominantemente, católico apostólico romano. Es, de hecho, el país más católico en Europa (después de Malta), además de ser el país de la UE con el menor % de inmigrantes.

No obstante, a lo largo de la historia los habitantes enmarcados dentro de la entidad real, territorial o estatal polaca han profesado, además del catolicismo, un gran número de otras confesiones religiosas – siendo la judía y la grecocatólica la smás destacada entre estas.

En la actualidad, aunque cada vez menos, el catolicismo juega un papel importante en la vida de muchos polacos. A su vez, la Iglesia Católica Romana, aunque muy dividida en facciones de tipo ideológico, goza de prestigio social y una gran influencia política.

La Iglesia es ampliamente respetada por sus fieles, que la ven como un símbolo de la herencia y la cultura polaca–Polonia es ante todo un país muy tradicional y el catolicismo es parte de la tradición–y algo que vinculan al patriotismo polaco. En gran parte esto se debe al papel de la Iglesia polaca en pro de la construcción de una identidad nacional durante los 123 años de inexistencia del estado polaco y el hecho que fuera la única institución polaca independiente que funcionó durante la Segunda Guerra Mundial. 

Además, valores católicos como la familia, la oposición al aborto o la solidaridad con los más necesitados y los enfermos, están muy arraigados en la sociedad polaca.

La figura de San Juan Pablo II, que los polacos vinculan a la exitosa lucha contra la opresión comunista de los años 1980 y al movimiento Solidaridad, de esencia católica y obrera, sigue siendo el gran catalizador del catolicismo en el país centroeuropeo.

Polonia católica pero cuna de la libertad religiosa en Europa

El primer líder de Polonia documentado, Mieszko I, recibió el bautismo en 966 y adoptó el Catolicismo como religión oficial de sus súbditos, los polacos (tribu eslava que habitaba en los campos abiertos, pole en polaco), hasta ese momento paganos que se convertirían masivamente al catolicismo en los años posteriores. Momento que los historiadores generalmente consideran el nacimiento de Polonia como entidad nacional.

El Rey Casimiro III el Grande (1310-1370)–según cuenta la leyenda, después de enamorarse de la judía cracoviana Ester–favoreció claramento a los judios y confirmó los privilegios concedidos a los polacos judíos en 1264 por Boleslao V el Casto. Bajo pena de muerte, prohibió el secuestro de niños judíos con el propósito de bautizarles forzadamente. Bajo su reinado se infligió un duro castigo por la profanación de cementerios judíos.

Aunque los judios ya había vivido en Polonia desde antes de su reinado, fue en este periodo cuando se les permitió establecerse en Polonia en gran número y les dio el estatus de ‘protegidos por el rey’. Su gobierno fue el único en Europa que no se sumó a las acusaciones sobre el pueblo judío de propagar la peste negra ni les expulsó.

En el siglo XV, las guerras husitas y la presión del Vaticano causaron un aumento de las tensiones entre católicos y protestantes después del Edicto de Wieluń (1424). El movimiento protestante ganó entonces muchos seguidores en Polonia mientras el catolicismo conservaba una posición dominante que se consolidaría tras la Contrareforma.

La Confederación de Varsovia de 1573 extendió la libertad religiosa dentro de la Mancomunidad de Polonia y Lituania. Polonia se ganó tal fama de lugar con gran libertad religiosa que muchos grupos religiosos en toda Europa buscaron protección dentro de sus fronteras durante siglos.

Durante las Particiones de Polonia–los 123 años en que Polonia desapareció del mapa al quedar repartida entre los imperios prusiano (luego alemán), ruso y austríaco– el catolicismo fue perseguido en la zona alemana, por los ocupantes protestantes. y en la zona rusa, por los ocupantes protestantes.

Tras la Primera Guerra Mundial y la caída de los tres imperios, el estado polaco renació en una entidad, la Segunda República, que era todavía más multiétnica y multireligiosa que la Mancomunidad, aunque abarcaba un territorio parecido al de esta antes de las Particiones.

Este crisol de culturas, lenguas y religiones era mayor en la parte este del país fronteriza con Rusia, los Kresy (confines, tierras fronterizas en polaco), donde era menor la concentración de polacos étnicos católicos–y donde se encontraba hasta el Holocausto la mayor concentración de población judía del mundo.

De una Polonia multiétnica y parcialmente multireligiosa a una Polonia polaca y católica

El hecho que la mayoría de polacos en la actualidad sean católicos es en gran parte consecuencia de la Segunda Guerra Mundial y algunos sucesos que tuvieron lugar a continuación:

Polonia era el país del mundo con más judíos antes de la contienda. Casi tres millones de polacos judíos murieron en el Holocausto. Entre los supervivientes la mayoría escaparon a Israel, pero algunos se quedaron y ocultaron su judaísmo a sus descendientes. Algunos, pocos, se habían alistado al partido comunista y tenían cargos de reponsabilidad en las funciones policiales y judiciales del régimen-una de las causas del antisemitismo en la Polonia comunista y la actual. (ligeramente diferentes del antisemitismo anterior a la guerra con más base económica y religiosa).

Paradójicamente, en 1968 el régimen comunista del pseudonacioanalista Władysław Gomulka lanzó una campaña antisemita (oficialmenre antisionista) –a pesar de que su mujer era de origen judío– que forzó a marcharse de Polonia a la mayoría de los pocos judíos que todavía quedaban en el país. La razón principal detrás de esta iniciativa era distraer a los polacos de la mala situación de la economía, aunque oficialmente se hablaba de la incomodidad de la Guerra de los Seis Días para la Unión Soviética por el enfrentamiento entre países árabes afines a esta con Israel.

Como consecuencia del corrimiento hacia el oeste de la frontera oriental de Polonia – acordado por Churchill, Stalin y Truman en la Conferencia de Postdam en agosto de 1945-y la consecuente pérdida de casi un 50% territorio en favor de la Unión Soviética – miles de ciudadanos polacos de etnicidad ucraniana, bielorusa, lituana, rusina y armenia – de confesión religiosa ortodoxa, greco católica bizantina y armenia – pasaron a ser ciudadanos soviéticos, de las RSS bielorusa y ucraniana.

Al mismo tiempo, la mayoría de ciudadanos polacos étnicos y católicos que habitaban en el este – sobre todo en las ciudades de Lwów, Wilno, Brest y Grodno, rodeados por ucranianos, bielorusos y lituanos en zonas rurales – fueron trasladados a la Polonia central y occidental (los territorios recuperados donde habitaban hasta 1945 alemanes).

Por medio de la llamada Operación Vístula, el gobierno comunista polaco con la colaboración de la URSS deportó a unos 200.000 ucranianos y rutenos (también llamados rusinos), fieles del grecocatolicismo, que habitaban el sudeste del país, de forma dispersa a los territorios recuperados. El objetivo era asimilarlos en un ambiente polaco y también dar un golpe a las bases del Ejército Insurgente Ucraniano que había cometido las masacres de miles polacos en la Volinia y la Galicia Oriental en 1943-1944.

Asimismo, miles de ciudadanos polacos de etnicidad germánica y confesión protestante fueron expulsados de Polonia con la llegada del Ejército Rojo. No confundir con los millones de alemanes expulsados de los territorios recuperados (territorios que formaban parte del Reino de Polonia en sus inicios en el siglo X, cuando las fronteras del país se parecían a las actuales) por Polonia en Silesia, Pomerania y Prusia Oriental hasta la línea Oder-Neisse.

Oposición de la Iglesia Católica al régimen comunista y apoyo a Solidaridad

Una de las causas principales que explican el arraigo y la popularidad que el catolicismo adquirió en la Polonia de la segunda mitad del siglo XX es la gran oposición que ejerció la iglesia contra la dictadura comunista. Los polacos asociaron catolicismo, por un lado, a la lucha por la libertad y al sindicato obrero católico Solidaridad, y por otro a la nación polaca frente a la ocupación soviética, sobre todo a partir de los años 1970. Libertad, movimiento obrero y nación eran términos vinculados al catolicismo durante la etapa comunista. Una asociación libertad-fe todavía muy extendida en Polonia y común en muchas de las sociedades de la Europa central oriental.

La Iglesia católica como institución, por su parte, supo posicionarse de una forma inteligente como una oposición sólida y pacífica al régimen pero sin enfrentarse directamente a este; sin embargo también sufrió durante el proceso, como en el caso del padre Jerzy Popileluszko, asesinado por los servicios secretos.

Una diversidad religiosa insignificante pero creciente

Tras la caída del Telón de Acero la realidad religiosa de Polonia empezó a cambiar y la hegemonía del catolicismo romano ha perdido un poco de peso actualmente. Por un lado, esto ha sucedido al conseguir una mayor presencia y repercusión otras confesiones religiosas, y por otro, y principalmente, por el aumento del agnosticismo y el ateismo en el país, sobre todo por un proceso de secularización de los jóvenes católicos polacos.

Según el Eurobarómetro de 2012 el 91% de los polacos son católicos, y de los cuales un 86.7% son católicos romanos. El grupo restante de católicos no romanos en Polonia está formado por fieles del rito greco-católico de rito bizantino (ucraniano), y de la Iglesia Católica Polaca, una Iglesia polaca no adscrita al Vaticano.

La mayoría de greco-católicos en Polonia son emigrantes ucranianos, la principal minoría en la Polonia de 2015. Además, unos 5.000 rusinos que viven en la región de Subcarpacia en el extremo sureste de Polonia, alrededor de la ciudad de Przemysl, también profesan el greco-catolicismo de rito bizantino.

Los protestantes, según el mismo Eurobarómetro, representan un 2% de la población. Los luteranos suman unas 100.000 personas, muchas de las cuales residen en la Silesia de Cieszyn al suroeste del país. La Iglesia Evangélica de Habsburg tiene c.60.000 seguidores, la Pentecostal 22.000, la Adventista del Séptimo día, Baptista, se ha ganado la fe de la unos 5000 fieles y la Metodológica Evangelista cuenta con unos 4000 adeptos. Algunos protestantes polacos forman parte de la minoría alemana en Silesia, concentrada sobre todo en poblaciones cercanas a la ciudad de Opole. Algunos famosos polacos protestantes son el ex-saltador de esquí Adam Malysz y el político Jerzy Buzek, ex-presidente del Parlamento Europeo de 2009 a 2012, ambos luteranos.

Un 1% de los polacos son fieles de la iglesia ortodoxa. La mayoría corresponden a emigrantes bielorusos y rusos, y grupos de etnicidad bielorusa bien asentados en la región de Podlasie al noreste de Polonia. Algunos son griegos que llegaron a Polonia como refugiados de la guerra civil griega y se establecieron principalmente en la

Los testigos de Jehová, cuya presencia en las calles de las ciudades polacas ha aumentado considerablemente, cuentan con unos 130.000 seguidores.

Un 2% de los polacos se definen como ateos y un 3% como agnósticos. Muchos polacos de tradición católica pero no practicantes no se incluyen en esta cifra.

Se estima que unas 20.000 personas judías o de origen judío viven en Polonia, pero es difícil dar una cifra de verdaderos practicantes de esta religión en la actualidad. La unión de comunidades religiosas judías en Polonia cuenta con sólo 1200 miembros registrados. La comunidad judía de Polonia, presente sobre todo en el barrio de Kazmierz en Cracovia, Varsovia y Wroclaw, está dirigida por el Gran Rabino Michael Schudrich, quien asegura: “no se cuantos judíos viven en Polonia hoy pero está convencido que en futuro habrá más”. Sin duda, la comunidad judía ha resurgido en los últimos años, y cuenta con el apoyo de instituciones y gran parte de la sociedad polaca para promover y recuperar el patrimonio y la cultura judías en Polonia. Además, en la Europa actual, con una creciente hostilidad hacia los judíos a causa del islamismo y los movimientos populistas de extrema derecha y extrema izquierda, Polonia es un lugar mucho más seguro para estos que Francia, Alemania y otros países de Europa occidental.

Entre los personajes famosos polacos judíos o de origen judío todavía hoy con vida destacan el periodista Adam Michnik, los directores de cine Jerzy Hofman, Agnieszka Holland y Roman Polanski, y el filósofo Zygmunt Bauman.

Unos 40.000 vietnamitas o descendientes de vietnamitas residen actualmente en Polonia. Llegaron al país como refugidos durante la Guerra del Vietnam al ser la Polonia comunista entonces un aliado del Viet Cong. Algunos siempre han sido católicos y muchos, sobre todo de segunda o tercera generación en Polonia, se han convertido al catolicismo. Otros practican budismo, taísmo u otras religiones orientales.

Polonia es uno de los países de Europa con menos musulmanes (0.1% de la población). La Unión Religiosa Islámica de Polonia tiene contabilizados unos 1.100 miembros. Además, en las localidades de Bohoniki o Kruszyniany en la región de Podlasie, al noreste de Polonia, a un paso de la frontera con Bielorusia, vive desde hace siglos una pequeña comunidad de tártaros musulmanes (tártaros de Lipka), que cuenta con mezquitas construidas en madera y cementerios musulmanes. En todo el país se estima que viven entre 3.000 y 5.000 personas de origen tártaro.

En Polonia también se está produciendo un curioso fenómeno de veneración y recuperación de creencias paganas eslavas anteriores a la fundación cristiana del Reino de Polonia. Andrzejki y Wianki (la noche de Ivan Kupala) son fechas importantes para los que se toman muy en serio, como algo más que tradición cultural, las creencias eslavas precristianas.

De acuerdo con la Constitución de Polonia, la libertad de religión está garantizada para todos los polacos. Esta también permite a las minorías nacionales y étnicas a tener el derecho de constituir instituciones educativas y culturales, instituciones destinadas a proteger la identidad religiosa, así como a participar en la resolución de los asuntos relacionados con su identidad cultural. Las organizaciones religiosas en la República de Polonia pueden registrar sus instituciones a través del Ministerio del Interior.

Eso no significa que no haya conflictos de tipo religioso en Polonia actualmente: Por ejemplo, en 2014 el Parlamento de Polonia, tras grandes presiones de grupos activistas en defensa de los animales, aprobó mantener la prohibición de los rituales de sacrificio de animales para comercialización de carne kosher, y su equivalente para los musulmanes. Esta decisión fue recurrida por entidades judías, que acto seguido contaron con el apoyo de la Defensora del Pueblo de Polonia, Irena Lipowicz. El Tribunal Constitucional de Polonia deliberó sobre esta cuestión, que creó un gran malestar en la comunidad judía internacional, y finalmente en diciembre de 2014 invalidó la prohibición, al considerar que esta vulneraba los derechos asociados a la libertad de culto religioso estipulados en la Constitución de Polonia.

Según Pew Research Centre en 2015 el 28% de los polacos considera que la religión es muy importante en sus vidas. Una cifra que rompería con la imagen de Polonia como un país muy religioso.

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Visto lo visto, sin embargo, la afirmación habitualmente escuchada en boca de muchos extranjeros de que ‘los polacos son muy católicos‘ sigue siendo muy válida, pero puede parecer una simplificación excesiva de un complejo proceso histórico y una realidad social muy dinámica y cambiante en la Polonia del siglo XXI.