El Festival de la Cultura Judía de Cracovia: 25 años resucitando el pasado judío de Polonia

El Festival de la Cultura Judía de Cracovia: 25 años resucitando el pasado judío de Polonia

Un concierto de cantores en la Sinanoga Progresista de Cracovia (Tempel) durante el Festival de la Cultura Judía de Cracovia Foto: jewishfestival.pl

En 1939 vivían en Cracovia unos 70.000 judíos–incluyendo miles de judíos asimilados–más de una cuarta parte de los habitantes de la ciudad. En 2015 apenas llegan a los 1.000–incluyendo a los que se consideran polacos de origen judío y los polacos llamados filojudios– y poco más de 100 cracovianos asisten a las sinagogas regularmente.

Aún con todo, la comunidad  judía de Cracovia vive su mejor momento desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Consecuencia y a la vez causa de ello es que la ciudad organice anualmente la mayor “fiesta judía” del mundo, que hoy pone en marcha su vigésimo quinta edición (la quinta seguida a la que asiste el que les escribe), del 25 de junio al 5 de julio. Un festival fundado por polacos gentiles (no judíos) en 1988 pero apoyado y coorganizado desde entonces por la comunidad judía local. En realidad el festival empezó a funcionar con el formato actual ya en 1991, en una Polonia libre y democrática, con mejor ánimo para este tipo de celebraciones que durante el régimen pro-soviético.

El lema elegido para celebrar el cuarto de siglo del festival es kwartał (cuarto y barrio en polaco), que hace referencia al aniversario, pero sobe todo al espacio donde tiene lugar el evento: el antiguo barrio judío de Cracovia, Kazimierz. Para tal fin se ha creado un nuevo espacio como nuevo centro neurálgico del festival en la calle Dajwor, detrás de la Sinagoga Antigua y las murallas medievales de la ciudad judía.

Cartel de la 25 edición del  Festival de la Cultura Judía de Cracovia
Cartel de la 25 edición del Festival de la Cultura Judía de Cracovia Fuente: jewishfestival.pl

Un evento que cada año transforma y revoluciona la ciudad de Cracovia durante 10 días para conmemorar y, en cierto modo, devolver a la vida un mundo que dejó de exisitir hace 75 años. El festival es mucho más que una fiesta. Gracias a las conferencias, debates, lecturas del Torán, ceremonias religiosas judías abiertas a todo el público como el Kabbalat Shabbat (habitual en el primer viernes del festival), visitas guiadas, talleres culinarios permite descubrir cómo era la vida judía en Cracovia, la cultura de los judíos polacos, la cultura judía actual en Israel y aspectos de las poblaciones judías de la diáspora en todo el mundo.

El festival es una forma de homenajear a a los judíos que vivieron aquí, y que tanto contribuyeron a la cultura polaca

Cracovia ha sido históricamente una de las ciudades más importantes y simbólicas para el judaísmo ashkenazí en Europa; hoy  lo sigue siendo a pesar de encontrarse a un paso de Auschwitz, el mayor cementerio judío en el mundo y símbolo de la aniquilación de esta civilización europea.

El eminente talmudista Moses Isserles (Rema) y el cabalista Natan Szpiro nacieron y realizaron sus trabajos en Cracovia. La magnate de los cosméticos Helena Rubinstein también era oriunda de una familia del barrio de Kazimierz.  Yoram Gross conquistó Australia y el mundo con sus dibujos animados, marcados por sus experiencias durante la guerra en Polonia. Su hermano Natan fue un destacado director de cine en yiddish en Polonia e Israel. Józef Bau fue uno de los artistas más destacados en los inicios del nuevo estado de Israel.

Para entender la importancia de esta ciudad para el mundo judío puede ser muy útil ver este documental de 1939 sobre la Cracovia judía en esa época, pocos meses antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial (en inglés)

Por desgracia Polonia, que albergó la mayor población judía en Europa durante siglos, sigue siendo para muchos judíos sinónimo de muerte y Holocausto. Muchos israelís e norteamericanos siguen viajando a Polonia principalmente para visitar los campos de concentración y tienen poco interés en explorar el legado que mil años de vida judía han dejado en el país centroeuropeo.

Sin embargo, desde el fin del comunismo y la entrada del país en la UE, la recuperación de la cultura, el patrimonio y las comunidades judías en Polonia–gracias al esfuerzo de muchos polacos, tanto católicos como judíos y a las instituciones del país–están cambiando la actitud de muchos judíos extranjeros hacia Polonia. Asimismo, están rebajando considerablemente el ya minoritario antisemitismo en Polonia, que tiene tintes religiosos, económicos y asocia a los judíos con el régimen comunista.

En 1993 Steven Spielberg llevó a la gran pantalla la historia de los judíos de Cracovia y un empresario alemán que salvó la vida de un millar de ellos, gracias a la archiconocida Lista de Schindler. Desde entonces miles de personas han visitado la ciudad para conocer de primera mano además de las siste sinagogas y los dos cementerios judíos, los lugares retratados en el film que marcaron la trágica historia de la ciudad bajo la ocupación alemana: la susodicha fábrica de esmaltes y chatarra de Oscar Schindler, el campo de concentración de Plaszów donde Amon Goeth aterrorizaba y asesinaba a los prisioneros como diversión, la farmacia que quedó encajonada dentro del gueto judío, en la que el farmacéutico Tadeusz Pankiewicz escondió y ayudó a decenas de personas (ahora un museo de visita obligada), la misma Plaza de los Héroes del Gueto con sus peculiares sillas, no mancas de un fuerte simbolismo, y los pintorescos rincones de Kazimierz que Spielberg eligió para rodar el film.

Es más fácil y más seguro ser judío hoy en día en Polonia que en ningún otro lugar de Europa

25 años de festival y de florecimiento de la Polonia judía: misión cumplida

Un concierto en la calle Szeroka de Cracovia es el acto culminante del Festival de Cultura Judía de Cracovia que celebra cada año el gran legado judío del país Foto: mjs-creative.com
Un concierto en la calle Szeroka de Cracovia es el acto culminante del Festival de Cultura Judía de Cracovia que celebra cada año el gran legado judío del país
Foto: mjs-creative.com

Que Cracovia albergue hoy el mayor festival de cultura judía en Europa es un milagro. La poca vida judía que quedó en Polonia después la guerra, y las emigraciones a Israel, pasó a la clandestinidad durante la época comunista. Muchos judíos que sobrevivieron al Holocausto y decidieron permanecer en Polonia pasaron a ser judíos clandestinos: escondieron su verdadera identidad a sus hijos, y empezaron una vida no judía. Muchos de ellos en la Polonia ya democrática, en el lecho de muerte, confesaron la verdad a hijos y nietos, que ahora intentan adentrarse en su  mundo,  cultura y fe propias, pero hasta hace poco desconocidas.

En la década de 1970, con la primera generación nacida bajo el comunismo, mucha gente joven comenzó a mirar hacia atrás con nostalgia a los días en que Polonia era menos gris y más multicultural. Estos jóvenes encontraron la inspiración para la Polonia que querían en el período de entreguerras, que fue también la época dorada de la Polonia de los Judios (hasta la muerte del mariscal Pilsudski en 1935, momento en que el antisemitismo se disparó en Polonia).

Este fue el caso del director del festival. Un joven polaco de familia católica tradicional, Janusz Makuch en 1988 fundó el festival junto al productor de cine y activista cultural Krzysztof Gierat. Se trataba de un evento muy humilde y de frecuencia bianual en sus inicios.

Janusz Makuch, Director del Festival de la Cultura Judía de Cracovia
Janusz Makuch, Director del Festival de la Cultura Judía de Cracovia Foto: 24godziny.info

Cuando Makuch tenía 14 años en su ciudad natal, Puławy, un hombre mayor le contó que allí antes de la guerra más de la mitad de los habitantes eran judíos. Fue la primera vez que él escuchó la palabra judío.

Desde ese momento Makuch se convirtió en un meshugeneh (loco en yiddish). Quedó fascinado con todo lo judío. Cuando se mudó a Cracovia para estudiar filología polaca, empezó a pasar tiempo con la entonces diminuta comunidad judía de Cracovia, unas 300 personas.

“El festival es una forma de homenajear a los judíos que vivieron aquí, y que tanto contribuyeron a la cultura polaca” , “estamos intentando trabajar para nuestro derecho moral de juzgar la historia“, aseguró en 2007 en declaraciones recogidas por un artículo sobre el festival en el New York Times.

La resurrección de Kazimierz

Kazimierz, el barrio judío de Cracovia, sobrevivió la Segunda Guerra Mundial sin destrucción alguna a nivel arquitectónico.  Los ocupantes alemanes nazis de la ciudad dejaron el barrio de Kazimierz intacto–aunque sí sabotearon las sinagogas–para atestiguar la vida judía en la ciudad durante más de 800 años y como prueba de la aniquilación de lo que ellos consideraban una raza subhumana. El aspecto arquitectónico de este barrio en los años 1930 difiere sorprendentemente muy poco del actual. Tras la guerra, la mayoría de habitantes del barrio habían muerto, y muchos de sus inmuebles fueron ocupados por polacos gentiles. Tras la caída del Telón de Acero algunos descendientes de los propietarios de estos inmuebles empezaron a intentar recuperar estas propiedades, con lo que se crearon centenares de litigios, en muchos casos todavía por resolver, pese a que el estado polaco ofrece un programa de compensaciones para todos aquellas familias que perdieron propiedades durante la guerra y el comunismo.

El barrio entró en claro declive y abandono durante la posguerra y no se empezó a recuperar hasta los años 1990; Kazimierz dejó de ser una zona activa a nivel comercial, cultural y de ocio.

La sinagoga más antigua de Polonia en pie, que data del 1504, en la calle Szeroka en el barrio de Kazimierz de Cracovia
La sinagoga más antigua de Polonia en pie, que data del 1504, en la calle Szeroka en el barrio de Kazimierz de Cracovia Foto: Ángel López Peiró

El barrio de Kazimierz durante la Polonia comunista era conocido como una zona con muy mala fama, frecuentado por drogadictos y prostitutas. La situación de este distrito cambió gracias al festival, pero sobre todo a Steven Spielberg y el estreno de la Lista de Schindler en 1993. Ese mismo año empezó a operar en Cracovia la Fundación Judaica, que en el Centro de Cultura Judía oferta conferencias, debates,  proyecciones y eventos musicales judíos. Una insitución dirigida por el abogado polaco no judío Joachim Russek.

El pub Alchemia fue el primer local de ocio nocturno que abrió en el barrio, en 1999. Luego, Singer y otros le siguieron. El barrio experimentó desde entonces una acelerada gentrificación que no ha terminado todavía. Bares, restaurantes, discotecas, establecimientos de comida rápida de ambiente hipster y tiendas de artesanía florecen como setas en Kazimierz, que se ha convertido en una interesante mezcla de barrio judío, zona hipster y zona de moda para salir de marcha en la ciudad.

El Centro de la Comunidad Judía de Cracovia abrió sus puertas en 2008 como iniciativa impulsada y financiada por el Príncipe Carlos de Inglaterra, después de que en durante una  visita a Kazimierz en junio de 2002, este constara que la comunidad judía necesitaba un edificio en el que poderse reunir y estar representados ante toda la ciudad.

El JCC Kraków (Jewish Community Centre, nombre oficial de la instituión) tiene como objetivo construir de nuevo una la comunidad judía en Cracovia, donde está floreció antes de la guerra, y a pequeña escala lo está consiguiendo. El JCC reúne a gente de origen judío y a todos aquellos de un modo u otro interesados en la cultura, religión y tradición judía. En el JCC se realizan con elevada frecuencia conferencias, cursos, talleres y clases de hebreo y yiddish. A menudo también organizan exposiciones, encuentros, proyecciones de películas y presentaciones de libros. Cada viernes tiene lugar una cena del shabbat con comida kosher. Para celebrar las fiestas judías a lo largo el año el centro organiza reuniones y celebracione. Esta institución también alberga un club de gente mayor (que incluye algunos supervivientes del Holocausto), el club de los estudiantes y una guardería.

“Un milagro está teniendo lugar en Polonia,  la vida judía está prosperando aquí. Es más fácil y más seguro ser judío hoy en día en Polonia que en ningún otro lugar de Europa”, ha asegurado Jonathan Ornstein, director del centro de la Comunidad Judía de Cracovia, en varias ocasiones.

El Centro de la Comunidad Judía de Cracovia
El Centro de la Comunidad Judía de Cracovia está ubicado en la calle Miodowa, junto a la Sinagoga Progresista Foto: jcckrakow.org
Mural pintado durante la edición 2013 del festival
Mural pintado durante la edición 2013 del festival  Foto:jewishfestival.pl
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Mural pintado durante la edición de 2014 del festival Foto: jewishfestival.pl

Una cita esperada todo el año y una ciudad entregada

10 días de cultura, experiencias, diversión y frenesí con un gran atractivo en Polonia y a nivel internacional. Más de 10.000 asistentes al festival se acercan al Centro de la Comunidad Judía para orientarse y obtener información sobre los centenares de eventos del mismo. Además de algunas decenas de israelíes, unos pocos miles de norteamericanos judíos, muchos de ellos descendientes de polacos judíos, viajan cada año a Cracovia a propósito para asistir al festival. No debe sorprender entonces la anécdota un par de judíos norteamericanos de diferentes ciudades que asistían asiduamente al festival y se conocieron en él año tras año, terminaron casándose.

Shalom en la calle Szeroka
Shalom en la calle Szeroka de Kazimierz, el momento álgido del festival Foto: jewishfestival.pl

Más alla del klezmer: la música, la gran protagonista

En Cracovia se pueden escuchar conciertos de música klezmer cada día en las sinagogas, restaurantes y cafeterías de Kazimierz. El grupo cracoviano de klezmer y músicas étnicas Kroke ha conquistado todo el mundo con su música y sus memorables directos; Krakow Klezmer band (Bester Quarter) también se ha ganado una buena fama fuera de las fronteras polacas.

El Festival de Cultura Judía de Cracovia, sin embargo, presenta una oferta musical menos habitual y más ambiciosa, de la que no se puede disfrutar en tal cantidad durante el resto del año en ningún lugar del planeta. Aparte de las habituales interpretaciones de cantores hazzan en las sinagogas,  los artistas invitados al festival deleitan a un público entregado con músicas modernas de diferentes estilos que recogen al mismo tiempo la esencia del folclore musical de los judíos en todo el mundo.

Épicas son las habituales mezclas de música étnica y electrónica en el pub Alchemia en Plac Nowy (el centro neurálgico del ocio nocturno y la vida en el barrio) casi todos los días del festival a media noche. Los conciertos del inigualable trompetista neoyorquino Frank London, siempre muy bien acompañado. Los conciertos en la Sinagoga Progresista. Muy recomendables son también las visitas guiadas, conferencias y talleres culinarios. También la cena del shabbat y las ceremonias religiosas abiertas a todo el público.

Pero si por algo es famoso este festival en Cracovia es por el gran concierto al aire libre del último sábado en la calle Szeroka (donde se encuentran tres sinagogas y una docena de restaurantes judíos), el llamado Shalom. Un concierto de 7 horas que termina siempre con una reunión de todos los músicos que han participado en el festival sobre el escenario actuando juntos. Un evento del que toda Polonia puede disfrutar en directo gracias a la retransmisión realizada por el canal TVP 2 de la Televisión pública de Polonia.

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Frank London, una de las principales estrellas del festival Foto: jewishfestival.pl

David Krakauer, Paul Saphiro, Shai Tsabari y The Klezmatics son otras de las estrellas destacadas en el cartel de Kazimierz.

El artista, músico y productor israelí Kutiman (Ophir Kutiel) es otra de las estrellas que se ha ganado una gran fama gracias a sus actuaciones en las últimas ediciones.

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Kutiman durante una de sus actuaciones en el Festival de Cultura Judía de Cracovia Foto: jewishfestival.pl

Kutiman capturó el ambiente que se vive en Cracovia durante el festival y la esencia en su trabajo músico-visual Through Kraków, basado en momentos de la edición 2012.

El festival ganó una importante novedad musical en la edición 2014, que llegó para quedarse: la emisora israelí Teder organiza Kraków meets Tel Aviv: varios conciertos durante el festival, que son retransmitidos en directo por radio en Tel Aviv y conectan las dos ciudades, también con otros eventos durante todo el año.

Por si fuera poco, el festival cuenta incluso con un espacio que permanece abierto durante el resto el año, la cafetería Chedder en la calle Józefa, que organiza talleres, conferencias y conciertos de temática judía durante todo el año.

Los voluntarios no judíos, una pieza clave del festival

Voluntarios del Centro de la Comunidad Judía de Cracovia
Algunos de los miembros del equipo de voluntarios del Centro de la Comunidad Judía de Cracovia Foto: jcckrakow.org

Una persona que conoce bien el festival desde dentro es Magdalena Arabas, exvoluntaria y ahora cordinadora del equipo de voluntarios del Centro de la Comunidad Judía, conocidos como meshugoyim, que trabajan durante el festival junto a los machers, otros voluntarios de la organización de este. Magdalena no es judía y una de sus motivaciones  para trabajar en la recuperación de la vida judía en Cracovia es que su abuelo fue un prisionero político en Auschwitz.

Su equipo de voluntarios está formado por unas 35 personas. Gente joven, y principalmente mujeres. Tuve la oportunidad de mantener una conversacion con ella sobre los voluntarios y acerca del festival:

Magdalena Arabas, coodinadora del equipo de voluntarios en el Centro de la Comunidad Judía de Cracovia
Magdalena Arabas, coodinadora del equipo de voluntarios en el Centro de la Comunidad Judía de Cracovia

¿Qué mueve a estos jóvenes no judíos a dar su tiempo para la organización de un festival judío?

Años atrás la gente que se ofrecían como voluntarios para el festival, y también durante todo el año en el centro, solían ser estudiantes del programa de estudios judíos de la Universidad Jaguelónica. Esto cambió de un tiempo para aquí, y ahora los voluntarios tienen motivaciones muy diferentes. Muchos quieren contribuir a la recuperación de la cultura judía en Polonia, una parte esencial del país que se perdió con el Holocausto y quieren arreglar. Otros quieren disfrutar de la experiencia. Entre los voluntarios también hay quien tiene orígenes judíos, pero no son mayoría.

¿Por qué su equipo está formado principalmente por mujeres?

Creo que en general en la sociedad polaca las mujeres se implican mucho más que los hombres en todo. No es algo específico del festival o de los afines al mundo judío.

Hay quien asegura que está de moda ser judío entre los jóvenes hoy en día en Polonia, sobre todo entre los hipsters y la gente de izquierdas. ¿Esta de acuerdo con esta observación? ¿Ha identificado esa tendencia entre sus voluntarios?

Tener afinidad por lo judío no es una moda en Polonia. No es nada pasajero. Hace muchos años ya que se percibe un gran interés por la cultura judía en el país. El país se está abriendo a otras culturas y otros mundos. Entre mi equipo de voluntarios hay gente de diferentes perfiles. También gente muy católica y tradicional que va a la iglesia cada domingo.

Algunos polacos y extranjeros residentes en Polonia acusan a este festival de ser una herramienta de propaganda sionista o pro-israelí. Por otra parte,  algunos sectores del judaísmo internacional tienen una posición escéptica  o crítica con el festival, ya que lo ven como un festival judío pensado para el público polaco y con pocos judíos entre los implicados y asistentes. Al paso de estas críticas sale Magdalena Arabas, que afirma: “no obligamos a nadie a participar en el festival, que es una celebración de la cultura judía. El festival bajo ningún concepto tiene intención de adoctrinar”. “Miles de judíos asisten al festival cada año. Es un festival judío, aunque este organizado por muchos gentiles y gran parte del público sean gentiles”.

Un logro polaco

El Festival Judío de Cracovia es uno de los siete festivales de cultura judía que se celebran en Polonia a lo largo del año. Cuentan con una gran fama también el Festival Singer de Varsovia y el Festival de Música y Tradición Klezmer de Kazimierz Dolny–población donde más de la mitad de los habitantes eran judíos antes de la guerra. La de Cracovia es una cita que ante todo nos recuerda cada año que el Holocausto no pudo borrar los 1.000 años de presencia judía en Polonia, y la Polonia, esencialmente católica, pero históricamente tolerante con otras confesiones. Ambas Polonias cobran vida de nuevo con más fuerza que nunca.

Puede descargar aquí el programa del Festival de la Cultura Judía de Cracovia 2015 (en inglés)

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Sabaton–el grupo sueco de heavy metal que canta sobre la historia bélica de Polonia

Sabaton–el grupo sueco de heavy metal que canta sobre la historia bélica de Polonia

El grupo sueco de havy metal Sabaton Foto: wikicommons

Desfile el Día de la Constitución (3 de mayo) en Cracovia Foto: David Corral
Desfile el Día de la Constitución (3 de mayo) en Cracovia Foto: David Corral Abad

Sabaton es un conocido grupo de heavy metal sueco que se creó en 1999 en la ciudad de Falun, formado actualmente por cinco miembros. Hasta aquí nada especial.

El grupo sueco Sabaton  Foto: wikicommons

Lo que no es nada habitual es que un grupo musical centralice las letras de todas sus canciones y sus videoclips en episodios bélicos e históricos. Y lo que es todavía más sorprendente es que un grupo sueco dedique muchas de sus canciones a episodios bélicos de la historia de Polonia, sobre todo de la Segunda Guerra Mundial, y con un tono y emoción realmente patrióticos.

Sabaton interpretan sus canciones principalmente en inglés, con uso frecuente de algunos términos polacos relacionados con eventos históricos. Eso hace que las letras de sus canciones tengan una gran repercusión para poder divulgar la historia de Polonia a nivel internacional, con la ayuda de las redes sociales.

Estos son algunos de los vídeo clips de canciones de Sabaton dedicadas a episodios de la historia de Polonia:

Sabaton – 40:1

Canción que relata la Batalla de Wizna, un enfrentamiento entre el ejército polaco y el alemán durante los primeros días tras la invasión nazi de Polonia, en que 700 soldados polacos resistieron estoicamente a 42.000 alemanes. De ahí viene el nombre de la canción.

Esta canción dio al grupo tal fama en Polonia en 2008, que ese año fueron invitados a actuar en directo en los actos oficiales de conmemoración de la Independencia de Polonia el 11 de noviembre. Sabaton se ganó el corazón de muchos polacos, amnate so no del heavy metal.

Sabaton- Uprising (Levantamiento)

Emotivo tema sobre el Levantamiento de Varsovia en 1944 contra la ocupación de la Alemania nazi, que incluye el grito de guerra de los insurgentes: Warszawo, walcz! (Varsovia, lucha!)

Sabaton – Inmate 4859 (preso 4859)

Canción que narra la biografía de Witold Pilecki, soldado polaco que formó parte del ejército de la Segunda República y del ejército clandestino de resistencia Armia Krajowa. La única persona que se haya internado en Auschwitz voluntariamente, lo que hizo con la intención de organizar la resistencia y mandar informes al exterior con lo que allí acontecía. Consiguió escapar con vida y posteriormente participó activamente en el Levantamiento de Varsovia.
Tras la guerra fue arrestado y ejecutado el 25 de mayo de 1948 por le nuevo régimen comunista polaco impuetso por los soviéticos

Sabaton – In The Army Now
(Estás en el ejército ahora)

Tema que indirectamente hace referencia al llamado Milagro del Vístula (Cud nad Wisłą), la guerra que la Polonia renacida tras la Primera Guerra Mundial ganó a la Rusia Bolchevique de Lenin y Stalin en 1920 para asegurar los territorios al este del país.

Sabaton actuó en la edición 2012 del famoso Festival Przystanek Woodstock que se celebra cada año en la localidad polaca de Kostrzyn nad Odrą en la costa del Báltico. Un festival que tiene como objetivo recaudar fondos para la Gran Orquesta Caritativa de Navidad del periodista polaco Jerzy Owsiak.

 

Polacos que cantaron en español

Polacos que cantaron en español

La cantante soviético-polaca Anna German fue la que más que se atrevió a cantar en otros idiomas en la Polonia comunista.

Un melónamo hispanohablante puede llevarse una grata sorpresa al descubrir que varios de los grandes cantantes polacos del siglo XX cantaron en más de una ocasión versiones de conocidas canciones en español, o crearon versiones en español de sus propios temas.

Este es el caso de Marek Grechuta que creó una versión en español (dejando alguna estrofa en polaco) de uno de sus temas con motivo de un concierto que hizo en La Havana, Cuba. No hay que olvidar las buenas y fluidas relaciones políticas, culturales y comerciales entre el régimen de Fidel Castro y los países del bloque comunista. También Czesław Niemen interpretó algunos temas en español (aunque muchos más en italiano) Sin embargo, fue la famosa cantante soviético-polaca y poliglota Anna German quien más se atrevió con el idioma de Cervantes.

A continuación algunos de los vídeos de estos artistas polacos cantando en español:

Marek Grechuta – Godzina Miłowania ( tiempo para amar)

Anna German – Cuatro Cartas

Anna German – Malagueña

Czeslaw Niemen -Malagueña

Marek Grechuta, la voz de Polonia

Marek Grechuta, la voz de Polonia
Tumba de Marek Grechuta el 2 de noviembre de 2013 Foto: Ángel López Peiró
Tumba de Marek Grechuta el 2 de noviembre de 2013
Foto: Ángel López Peiró

Hace unas semanas, el pasado día 10 de diciembre Marek Grechuta hubiera cumplido 68 años. Grechuta fue fue uno de los cantautores, músicos y compositores más famosos, reconocidos y queridos en la Polonia del siglo XX . En la opinión de muchos polacos, Marek Grechuta ha sido seguramente el mejor cantautor de la historia de Polonia, junto a Czesław Niemen [1]. Podríamos decir por analogía que fue como el Serrat, Perales, Manolo Escobar, Lluís Llach o Nino Bravo de Polonia.

Nacido en la ciudad de Zamość en el este de Polonia, se trasladó en su juventud a Cracovia para cursar estudios de arquitectura en la Universidad de Tecnología de Cracovia.

Allí hizo amistad con el compositor Jan Kanty Pawluskiewicz, con quien fundó el cabaret estudiantil Anawa en 1967. Ese  año consiguió el segundo lugar en el VI Concurso Nacional de Músicos Estudiantes. En 1968 recibió varios premios en el prestigioso Festival anual de la canción de Opole. En 1971 dejó Anawa y fundó la banda WIEM (significa “lo se” en polaco). Más adelante hizo también carrera en solitario y compuso música para adaptaciones.

En el año 2003 colaboró con el grupo pop Myslovitz y grabó una nueva versión de su antigua canción Kraków (Cracovia), cantando a dúo con el cantante de la banda. Otro de sus temas Dni, których nie znamy (Los días que aún no conocemos) es casi un himno en Polonia (la podéis escuchar también más abajo).

Grechuta–quien vivió la mayor parte de su vida en Cracovia, donde consolidó su carrera musical–creó muchos éxitos populares, con canciones que hacen uso de la poesía tradicional y elementos bien conocidos de la literatura polaca. Se puede decir que Grechuta era más bien un romántico y no usó su música para la crítica social en los difíciles tiempos del régimen comunista como hiciera Czesław Niemen, aunque si resalzó los valores nacionales y la esencia de la Polonia tradicional histórica en oposición a la Polonia socialista de la época, impuesta por la Unión Soviética.

Marek Grechuta murió en el año 2006 en Cracovia. Sin duda, una gran pérdida para la cultura polaca. Sus restos mortales reposan en el Cementerio Rakowicki de Cracovia. Las causas exactas de su muerte nunca se han hecho publicas oficialmente y no tiene sentido referirse a especulaciones y rumores que circulan por la red.

El día 2 de noviembre de 2013 deposité un ramo de flores (con número par como marca la tradición en Polonia) en su tumba, que es la que congregó más gente y la que recibió más flores y farillos ese día. (Lee más sobre el Día de Todos los Santos en Polonia)

La ciudad de Cracovia conmemora por todo lo alto la figura de Marek Grechuta por medio del Festival Grechuta que tiene lugar cada año en octubre. En este festival un gran número de grupos dan rienda suelta a su creatividad musical y compiten para hacer las mejores versiones de las canciones de Grechuta.

A continuación una lista con algunas de las canciones más conocidas de Marek Grechuta, sus correspondientes videoclips y la traducción al español que he realizado de la letra en el caso de la primera (tarea prácticamente imposible al tratarse de poesía):

Dni, których nie znamy (Días que no conocemos)

Hubo tantos días que nos hicieron perder las fuerzas
Tantos momentos que nos quitaron el aliento
Cuando te lamentas de los momentos que no tuviste,
una cosa que que hay que saber es que

Importantes son sólo los días que todavía no conocemos
Importantes son algunos de esos momentos, aquellos para los que permanecemos a la espera
Importantes son sólo los días que todavía no conocemos
Importantes son algunos de esos momentos, aquellos para los que permanecemos a la espera

Alguien conocido que tenía una casa y la huerta
De pronto perdió el sentido y cayó en los círculos equivocados
Aunque la propiedad se derrumbó , rodó
Podría explicarme a mí mismo , sólo que

Importantes son sólo los días que todavía no conocemos
Importantes son algunos de esos momentos, aquellos para los que permanecemos a la espera
Importantes son solo los días que todavía no conocemos
Varios importantes esos momentos , aquellos para los que estamos a la espera

¿Cómo reconocer a las personas que ya no conocemos ?
¿Cómo recoger los pensamientos, de aquellos ya desplegados?
¿Cómo separar de repente la razón de tu corazón ?
¿Cómo escucharme a  mí mismo cantando entre la multitud ?

¿Cómo reconocer a las personas que ya no conocemos ?
Cómo recoger los pensamientos, de aquellos ya desplegados?
¿Cómo puedo encontrar pronto la alegría y la esperanza?
Encuentra respuestas , hasta que haya tantas

Importantes son sólo los días que todavía no conocemos
Importantes son algunos de esos momentos, aquellos para los que permanecemos a la espera
Importantes son sólo los días que todavía no conocemos
Importantes son algunos de  esos momentos , aquellos para los que permanecemos a la espera

W dzikie wino zaplatani (Perdidos entre la madreselva)

Nie dokazuj (No ejerzas autoridad)

Wiosna, ach to ty (Primavera, oh eres tú)

Korowód (Desfile)

Y a continuación la canción que volvió a grabar con el grupo Myslovitz en 2003, una oda, un tanto melancólica, a mi ciudad de residencia:

Kraków (Cracovia)

[1] Una vez Marek Grechuta durante un concierto hizo una parodia de una de las canciones más famosas de Niemen Czy mnie jeszcze pamietasz ( ¿Todavía no me recuerdas?) cambiando la letra de la misma. Niemen no se lo tomó demasiado mal y de hecho los dos cantantes siempre mantuvieron una profunda admiración mútua.

Kroke, exportadores de klezmer y música étnica, de Cracovia al mundo

Kroke, exportadores de klezmer y música étnica, de Cracovia al mundo

Concierto de Kroke en el Centro de Cultura Judía de Cracovia el 24 de noviembre de 2013
Foto: Ángel López Peiró

Tuve el placer de presenciar en directo un concierto del grupo Kroke en el Centro de Cultura Judía de Cracovia, situado en una antigua casa de oración (Beit ha-midrash) construida en el siglo XIX en el antiguo barrio de judío de Kazimierz. El concierto tuvo lugar como parte de los actos de celebración del vigésimo aniversario de esta institución, gestionada por la Fundación Judaica, dedicada a la promoción y conservación de la cultura judía en Cracovia y organizadora entre muchos eventos — junto a otras instituciones locales — del famoso e internacional Festival de Cultura Judía de Cracovia que tiene lugar cada año en junio.

El nombre del grupo, Kroke, significa Cracovia en lengua yiddish y define muy bien la filosofía y los orígenes del mismo. El grupo, que estos últimos días celebró su vigésimo primero aniversario, fue fundado en 1992 por tres chicos polacos no judíos graduados de la Academia de Música de Cracovia, Tomasz Lato, Tomasz Kukur  y Jerzy Bawoł, que se dedicaban exclusivamente a tocar  música klezmer con influencias de los Balcanes, sobre todo actuando en los locales del barrio de Kazimierz de Cracovia y otros lugares de Polonia. Más tarde su música se dejó influenciar por el jazz y músicas étnicas orientales.

En 1993 los tres jóvenes músicos cracovianos grabaron su  primera cinta kassette editada por ellos mismos llamada ” música klezmer acústica” . Durante sus actuaciones en el restaurante “Ariel” en la calle Szeroka se fijó en ellos el mismísimo Steven Spielberg que por entonces estaba rodando en Cracovia su película  “La Lista de Schindler” En los últimos días del rodaje el director invitó a Kroke a Jerusalem donde el grupo dio un concierto en la celebración de la reunión de los salvados por la lista de Oskar Schindler. Spielberg mandó también la copia de la cinta a Peter Gabriel quien en 1997 invitó a Kroke a Gran Bretaña para el festival WOMAD donde el grupo cracoviano se ganó al público y dejó una muy buena impresión. La colaboración con Peter Gabriel les dio grandes frutos para darse a conocer a nivel internacional. En 2011 empezaron a  colaborar con el reconocido violinista británico Nigel Kennedy, una alianza gracias a la cual se acabaron de consagrar en el panorama internacional de la música étnica. Su tema The Secret of the Life Tree aparece en la banda sonora de la película “Inland Empire” de David Lynch.

Yo incluso después de haber asistido dos veces  al Festival de Cultura Judía de Cracovia y haber empezado a adentrarme en el mundo de la música klezmer, desconocía este grupo y su historia hasta que descubrí su música hace algunos meses gracias a un compañero del trabajo polaco que tenía una de sus canciones como tono de llamada en el móvil. Hasta ahora me he escuchado toda su música disponible en Youtube, incluyendo sus numerosas colaboraciones con Nigel Kennedy y  también con la cantante cracoviana Maja Sikorowska. Ahora ha llegado el momento de empezar a comprar su música porque sin duda merece la pena.

Sin embargo, ayer descubrí que su directo es música klezmer y étnica a otro nivel, y esto desgraciadamente no se puede comprar. He asistido a muchos conciertos de este tipo de música desde que vivo en Cracovia pero nunca he escuchado nada igual a lo de ayer. Los tres músicos polacos, tocando en su ciudad, lo dieron todo sobre el escenario durante más de dos horas sin pausa para el deleite de unos 200 afortunados entre los que me encontraba. Violín, acordeón, contrabajo, voces y sonidos étnicos, combinados con tal arte y habilidad que las más de dos horas parecieran poco para un público entusiasmado y entregado. Este concierto fue también el que ponía fin a la gira 2013 de Kroke por toda Europa, y que ha contado con ocho conciertos en España, donde el grupo cuenta con una gran popularidad.

A continuación los vídeos de algunas de los temas destacados de Kroke:

Más información sobre Kroke en la versión en español de su página web.