El posmodernismo historiográfico en los trabajos de Timothy Snyder sobre la Segunda Guerra Mundial en Europa centroriental y Europa del este: “Tierras de sangre. Europa entre Hitler y Stalin” y “Tierra Negra. El Holocausto como Historia y Advertencia”

El posmodernismo historiográfico en los trabajos de Timothy Snyder sobre la Segunda Guerra Mundial en Europa centroriental y Europa del este: “Tierras de sangre. Europa entre Hitler y Stalin” y “Tierra Negra. El Holocausto como Historia y Advertencia”

Imagen superior: El historiador estadounidense Timothy Snyder. Foto: dennikn.sk

Bloodlands: Europe Between Hitler y Stalin (Tierras de sangre: Europa entre Hitler y Stalin) y Black Earth. The Holocaust as History and Warning (Tierra Negra. El Holocausto como Historia y Advertencia) son dos famosas publicaciones del reconocido historiador norteamericano Timothy Snyder, que alcanzaron el rango de bestseller. En ambos trabajos el autor claramente utiliza una aproximación posmodernista para su labor historiográfica. Es identificable en su particular visión del Holocausto y también, en un sentido más amplio, de la Historia contemporánea de Europa centroriental.

Tierra Negra, en primer lugar, presenta una nueva tesis basada en la idea que el Holocausto fue posible a causa del cambio radical y convulsivo de status quo político que las ocupaciones alemana y soviética produjeron en los estados de la región. Es decir, Snyder argumenta que la exterminación de la mayoría de judíos europeos en estos territorios no se hubiera podido producir sin la destrucción de las estructuras estatales resultantes del pacto Molotov-Ribbentrop entre la Alemania nazi y la URSS y el estallido del conflicto.

El autor estadounidense presenta en esta obrauna segunda tesis, sin duda controvertida, sobre las causas del Holocausto. Snyder asegura que el Holocausto fue el resultado de la obsesión de Hitler por exterminar a los ciudadanos de otras nacionalidades o etnicidades al este del Tercer Reicht para solucionar lo que el líder nazi consideraba una escasez de espacio para los alemanes – el deseo de crear un mayor Lebensraum.

Snyder considera que la idea de exterminar a los judíos se concebió entorno a Hitler y no se puede achacar responsabilidad de la concepción de este genocidio a todo el pueblo alemán, a los oficiales políticos, militares y policiales bajo el mando del dictador, ni mucho menos a las sociedades europeas en general. Según el autor, todos los colaboradores no alemanes no pueden ser culpados por sus acciones desde un punto de vista de autoría intelectual, ya que actuaban bajo la presión de una ocupación nazi, y en algunos casos también inicialmente soviética, cruel y atroz. Además Snyder afirma que los nacionalsocialistas germanos se inspiraron hasta cierto punto en las acciones y el terror de los bolcheviques y Stalin (incluyendo purgas, asesinatos en masa, gulags, deportaciones, e inaniciones) y que el Holocausto resulta de esta inspiración.

En su anterior libro éxito de ventas con una temática parecida, Tierras de Sangre. El Holocausto como Historia y Advertencia, aunque sin una tesis clara, el autor da a entender que nazis y soviéticos se influyeron mutuamente e interactuaron mucho más de lo que generalmente se sospecha.

Por un lado una característica visible del posmodernismo en ambas publicaciones es que el análisis historiográfico no se centra exclusivamente en el pasado, sino que también mira a la contemporaneidad. Concretamente, el historiador posmodernista busca formas de aprovechar el conocimiento del pasado para entender la realidad actual del mundo –una visión instrumentalista de la historiografía.

Por otro lado es destacable que Snyder dedica mucho esfuerzo a describir no solo hechos históricos sino también emociones, experiencias y, ante todo, los pensamientos de los que vivieron los hechos y situaciones que él describe y analiza; esto a pesar de que ambos libros tienen un carácter más factográfico (compilación de información procedente de multitud de fuentes) que autográfico (reflexiones, análisis y aportaciones propias), especialmente en el caso de Tierras de sangre.

En las obras de Snyder puede identificarse una clara diferencia ente Historia y memoria. Puede leerse en Tierras de Sangre “los sistemas nazis y estalinista deben ser comparados no necesariamente para entender el uno y el otro, pero para entender nuestros tiempos y entendernos a nosotros mismos ”[1]. He aquí la prueba más clara del enfoque posmodernista que caracterizan a los trabajos de Snyder.

Sin embargo, no hace falta fijarse en detalles del relato de Snyder. La misma concepción y descripción del concepto de Tierras de sangre como definición geográfico-histórica es fruto también de una mirada a tiempos pasados a través del prisma posmodernista. Snyder decidió crear esta limitación territorial específica que incluyera únicamente esos territorios en los que en una primera fase de la Segunda Guerra Mundial alemanes y soviéticos compartían frontera tras dividirlos de acuerdo al pacto Ribbentrop-Molotov, y en los que durante la segunda etapa de la contienda a partir de junio de 1941, las dos potencias se enfrentaron militarmente. Es decir, Polonia, Ucrania, Bielorrusia, los Países Bálticos y Rusia occidental.

¿Por qué Snyder no incluyó en sus tierras sangrientas a los Balcanes y a otros territorios de Europa donde también se produjeron masacres durante la Segunda Guerra Mundial? La respuesta a esta pregunta es clara: porque de hacerlo, no le sería entonces posible asociar tan fácilmene estas masacres con la interacción entre las ocupaciones nazi y soviética. Esto no encajaría con su argumento, según el cual la violencia en la región fue fruto únicamente del totalitarismo de estas dos potencias, impulsado por sus líderes.

El autor hace esto para apoyar su tesis sobre la influencia mutua de Hitler y Stalin y para mostrar a las dos potencias como parte de un mismo fenómeno: el totalitarismo. Y como únicos culpables de la muerte de millones de europeos durante la Segunda Guerra Mundial. La Alemania de Hitler y la Unión Soviética de Stalin son la explicación para todo, según esta visión. Precisamente a causa de esta visión de la mayor contienda de todos los tiempos en Europa, Snyder recibió reseñas muy negativas de Tierra Negra por parte de numerosos historiadores y articulistas (tres ejemplos a pie de página), que vieron en la publicación una clara e intencional instrumentalización en la interpretación de la Historia. [2]

Parecer ser, no obstante, que Tierra Negra tiene como objetivo advertir y dar una lección moral hoy en día en relación con los eventos en el mundo actual, aprovechando el conocimiento y el estudio del Holocausto y sus causas. En este sentido cabe destacar el hecho de que el libro fue publicado menos de año y medio después de la revolución del Maidan en Kiev, de la ocupación rusa de Crimea y del estallido de la guerra al este de Ucrania. También en un momento en que los nacionalismos europeos empezaban a resurgir.

Un enfoque todavía mucho más sorprendente, innovador y que supone un trecho puramente posmodernista es la conexión que Snyder realiza de Hitler y el Holocausto con la ecología. El articulista Edward Delman le preguntó a Snyder si cuando este último escribe en Tierra Negra que Hitler veía a los judíos como una amenaza ecológica para el mundo, esto implica que el dirigente nazi creía que los judíos alteraban el orden natural del mundo. Éste respondió que el líder nazi entendía el exterminio de los judíos literalmente como una forma de devolver la limpieza ecológica al mundo a través de la lucha de razas y evitando la infección y destrucción generadas por los hijos de Israel.

La metodología historiográfica de Snyder es muy cercana a la literatura, quizás excesivamente ambiciosa; tiende a mezclar diferentes fenómenos y procesos históricos, aparentemente no conectados, en un mismo análisis y no parece seguir los cánones de los trabajos académicos. Además, el autor norteamericano basa su trabajo como historiador en un acercamiento subjetivo a solo un fragmento, subjetivamente elegido, del cuándo y dónde en el pasado que analiza. Por estas razones Snyder se distingue como el principal referente del posmodernismo entre los investigadores actuales que se ocupan de la Europa centroriental. A pesar de todas sus flaquezas, y el analizado acercamiento a la Historia excesivamente marcado por el posmodernismo, sus trabajos deberían ser valorados muy positivamente, aunque no como obras de investigación académica, sino como publicaciones de carácter divulgativo o popular.

Bibliografía

Timothy Snyder. Bloodlands. Europe between Hitler and Stalin. Vintage Books, Londres, 2011

Timothy Snyder. Black Earth. The Holocaust as history and warning.  The Bodley Head, Londres, 2015

Entrevista con Timothy Snyder de Edward Delman en The Atlantic. 9 septiembre 2015. http://www.theatlantic.com/international/archive/2015/09/hitler-holocaust-antisemitismtimothy-snyder/404260/  Consultado en mayo de 2016.

[1] Traducción propia de la afirmación “The Nazi and the Stalinist systems must be compared, not so much to understand the one or the other but to understand our times and ourselves” Timothy Snyder. Bloodlands. Europe between Hitler and Stalin. Vintage Books, Londres, 2011 pág. 380

[2]

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La guía sobre los ‘1050 años de historia de Polonia’, por el Instituto de Memoria Nacional y el Ministerio de Exteriores

La guía sobre los ‘1050 años de historia de Polonia’, por el Instituto de Memoria Nacional y el Ministerio de Exteriores

El Ministerio de Exteriores de Polonia publicó, con la ayuda del IPN (Instituto de Memoria Nacional), una guía con un resumen de toda la historia de Polonia para celebrar el 1050 aniversario del llamado Baptismo o Cristianización de Polonia y con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud.

La guía, con unas  120 páginas y con versión en español, repasa los principales acontecimientos a lo largo de la historia del país centroeuropeo, desde la fundación del reino polaco hasta la catástrofe del avión presidencial de Lech Kaczynski en Smolensk, Rusia, en 2010.

Un trabajo de divulgación histórica que hay que valorar en líneas generales muy positivamente, ya que permite aproximarse a la historia del país de una forma fácil de entender pero muy detallada, y bien contextualizada. Además, este trabajo cubre la necesidad de divulgar en aspectos muy desconocidos en otros países por los no historiadores, como pueden ser los siguientes: el imperio polaco-lituano que dominó esta parte de Europa durante siglos, el frenazo al bolchevismo gracias a la victoria polaca en la Batalla de Varsovia, la Polonia como tierra de acogida para la mayoría de judíos europeos durante siglos, las atrocidades cometidas contra ciudadanos polacos por la Unión Soviética y también por los comunistas polacos durante y después de la Segunda Guerra Mundial,además de la exitosa lucha política y cíciva contra el comunismo que culminó en 1989.

Sin embargo, esta guía se basa en la visión historiográfica un tanto simplista de Polonia como nación (solo) mártir, ligeramente influenciada por el nacionalismo, que esconde algunos episodios más o menos oscuros de la historia de Polonia y mitifica muchos eventos. Nada sorprendente y fuera de lugar al tratarse de una publicación institucional, cuyo objetivo pasa por promocionar Polonia en el extranjero. Lo que sí es ya más criticable es una cierta politización de esta publicación por parte del actual gobierno polaco–la guía abre con una carta del Presidente Duda, no hace referencia al espectacular desarrollo económico de Polonia en la última década, y termina su resumen de la historia de Polonia con una referencia a la catástrofe de Smolensk — que da una gran importancia a la política histórica como medio de acción política.

En todo caso, una guía que merece la pena leer con atención y difundir. Una herramienta de gran valor para divulgar la convulsa historia del país centroeuropeo.

Puede descargar aquí la guía sobre la historia de Polonia del Ministerio de Exteriores.