El 2014 que espera a Polonia y el 2013 que deja atrás

Plaza del Mercado de Cracovia Foto: Ángel López Peiró
Plaza del Mercado de Cracovia
Foto: Ángel López Peiró

Empieza un nuevo año, que los polacos afrontan con esperanza e ilusión aunque 2013 no fue un buen año para la mayoría de los polacos según los resultados de una encuesta publicados en thenews.pl. Sin embargo, nadie pone en duda que Polonia tiene cada vez un papel más relevante en la esfera internacional y que el nivel de vida de los polacos es cada vez mejor. La economía repuntó en los últimos meses, la industria consiguó resultados históricos y la balanza comercial fue positiva por primera vez en democracia aunque el crecimiento se ralentizó durante el primer semestre de 2013.

El año 2013 será recordado en Polonia sobre todo por la muerte del primer primer ministro de la democracia postcomunista, Tadeusz Mazowiecki,  la del dramaturgo Sławomir Mrożek y del famoso músico y compositor de bandas sonoras (Dracula, Exodus, la Novena Puerta, el Pianista) Wojciec Killar y la del periodista Andrzej Turski. También por los nuevos presupuestos de la UE hasta 2020 que garantizan a Polonia ser el principal receptor de fondos europeos hasta 2017, el rescate de las aerolíneas polacas LOT por parte del gobierno polaco, la celebración de la Conferencia Mundial sobre el Cambio Climático en Varsovia, las disputas por el liderazgo del partido en el poder PO (Plataforma Cívica) que acabaron con la marcha de Jaroslaw Gowin y la creación de su nuevo partido Polska Razem (Polonia Unida), el discurso de Jarosław Kaczyński a los manifestantes ucranianos en el EuroMaidan de Kiev, la polémica generada por el primier ministro británico David Cameron sobre el libre  acceso de los polacos al Reino Unido, la prohibición de los métodos kosher y halal para matar animales, la llegada del tren de alta velocidad Pendolino, la apertura, tras muchos problemas, del nuevo aeropuerto Modlin de Varsovia, la inauguración del  nuevo Museo de la Historia de los Judíos Polacos en el antiguo gueto de Varsovia y la elección de Cracovia como Ciudad Literaria por la UNESCO.

En 2014 algunos de los eventos más destacados serán la canonización de Juan Pablo II el 27 de abril, la celebración del décimo aniverario del ingreso de Polonia en la UE el 1 de mayo, décimo quinto aniversario de la entrada en la OTAN, las elecciones al Parlamento Europeo el 25 de mayo — que servirán para medir las intenciones del electorado de cara a las elecciones generales de 2015 –, el 650 aniversario de la Universidad Jagelónica de Cracovia y el año de Jan Nowak-Jeziorański.

En el terreno deportivo Polonia no participará en el Mundial de fútbol de la FIFA en Brasil y ningún equipo polaco estará en la fase final de las competiciones europeas, pero el país centrouropeo acogerá el Campeonato del Mundo de Voleybol en el mes de julio, el primer gran evento deportivo que acogerá el nuevo Kraków Arena, construido también con la intención de albergar los Juegos Olímpicos de Invierno 2022 si la candidatura de Cracovia es elegida. Además, los esquiadores polacos tendrán seguro un papel destacado en los Juegos Olímpicos de Invierno en Socchi en febrero y los saltadores de esquí como Kamil Stoch también en el Campeonato del Mundo de esta disciplina. Y es posible que Robert Lewandowski siga marcando muchos goles en la UEFA Champions League con el Borussia Dortmund.

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La Cracovia siniestra

El Castillo de Wawel ha dado pie a muchas historias siniestras  Foto: Ángel López Peiró
El Castillo de Wawel ha dado pie a muchas historias siniestras
Foto: Ángel López Peiró

Cada ciudad tiene sus secretos oscuros y Cracovia desde luego no es una excepción…

Durante un paseo por las estrechas calles del casco antiguo oirás acerca del fantasma de la Dama Negra de Cracovia que convive con los funcionarios en el edificio del ayuntamiento, historias de fantasmas y leyendas urbanas. Te enterarás sobre algunos de los instrumentos de penitencia utilizados aquí en la oscura época medieval. Se te pondrá la sangre fría y te estremecerás cuando se te van a desvelar los secretos del oficio de verdugo, ya que tendrá las oportunidad de sentir un nudo de ahorcado junto a la basílica de Santa María.  A las puertas de un monasterio escucharás una historia que podría proceder de una novela gótica, la historia de un amor prohibido y el resultante castigo. También, escucharás la narración de hechos históricamente verídicos sobre brutales asesinos en serie que aterrorizaron a Cracovia en el siglo XX.

Una interesante historia siniestra de Cracovia  se puede leer en el libro Cracovia Legendaria, Historias Conocidas y Desconocidas de Ewa Basiura publicado por la Editorial Storyteller en 2006. [1]

Cada Nochebuena en una cámara secreta subterránea del Castillo de Wawel en Cracovia se reúnen los fantasmas de los reyes y príncipes polacos enterrados en la cripta bajo la Catedral de Wawel.  La reunión empieza cuando la famosa Campana de Segismundo [2] suena para marcar el inicio de la Navidad. Los difuntos soberanos de Polonia vuelven al reino de los vivos durante una hora para discutir el estado de la nación polaca y su futuro. Lidera el encuentro Boleslao el Bravo, primer rey coronado de Polonia.

Una hora más tarde el trote de unos caballos llegando a Wawel anuncia el final del encuentro. Se trata de la llegada de los Caballeros de los Tatras que han venido a Cracovia alertados por el sonido de la campana de Segismundo que ha resonado en las pendientes de los Cárpatos. Los caballeros golpean en a puerta y el rey Boleslao les abre. Los caballeros se inclinan ante el rey y uno de ellos le pregunta al monarca “¿Ha llegado ya el momento?” a lo cual el rey les contesta como cada año desde hace casi mil años. “No. !Caballeros míos, el momento todavía no ha llegado!” Los caballeros regresan a las montañas, el rey vuelve a la mesa de la reunión pero una vez el reloj da la una los reyes se convierten en sombras y se pierden en la oscuridad.

Se dice en Cracovia que tan sólo un polaco muy honesto de corazón muy puro podría llegar a ver los fantasmas de los difuntos reyes de Polonia si se encontrara en el subterráneo de Wawel. Eso es precisamente lo que sucedió  hace doscientos años y uno de los guardianes de llaves del castillo fue el elegido. Una medianoche de Nochebuena se demoró en la cripta de la catedral y vio como los monarcas polacos salían de sus tumbas. Siguió el cortejo real hasta la sala de juntas y allí fue testigo de la fantasmagórica ceremonia real hasta la 1 de la madrugada.

Si en Nochebuena a partir de la medianoche te quedas durante una hora a los pies de la Colina de Wawel escucharás el retumbar de la puerta de la cámara subterránea, el son de la música y el trote de los caballeros de los Tatras. 

¿Qué será lo que le preguntan al fantasma del rey Boleslao cada año los caballeros de los Tatras?¿ A qué momento venidero se refieren? Nadie en Polonia hoy en día lo sabe. Sin embargo una cosa queda clara: cuando llegue ese momento, Cracovia jugará un papel muy importante. 

[1] Se puede encontrar este libro en español en las tiendas del Castillo de Wawel, en la Librería Española Elite en Mały Rynek 4, en la librería del Museo de la Historia de la Ciudad de Cracovia y la librería Matras en la Plaza del Mercado y en la librería cafetería Bona en la calle Kanonicza.

[2]La campana más grande de Polonia y una de las más grandes y pesadas en el mundo. Fue finalizada en 1520 por el alemán Hans Behem, natural de Nuremberg, a petición del rey polaco Segismundo I. Se encuentra en la Torre de Segismundo de la Catedral de Wawel en Cracovia. Solo redobla los días en que se celebran fiestas religiosas, fiestas nacionales u ocasiones especiales como entierros de grandes personalidades del país. Cuando la campana redobla se puede percibir su sonido a muchos kilómetros de la ciudad. Esta campana es un símbolo nacional de Polonia y se dice que si algún día la campana cae la desgracia se cernirá sobre el país y el pueblo polaco.

 

El Día de Todos los Santos en Polonia

Farolillos en el cementerio Rakowickii de Cracovia Foto: Ángel López Peiró
Farolillos en el cementerio Rakowicki de Cracovia Foto: Ángel López Peiró

Hace dos años quedé realmente impresionado con la celebración del Día de Todos los Santos en Polonia. Visité el cementerio Rakowicki de Cracovia [1], el más grande de la ciudad, el día 1 de noviembre cuando ya había anochecido. Albrgaba la esperanza de que las expectativas que habían generado en mi los comentarios de algunos compañeros del trabajo y residentes extranjeros en Polonia sobre la gran espectacularidad de esta fecha en los cementerios no me defraudara.

Lo que me encontré allí fue un espectáculo de luz y color formado por los miles de farolillos deposittados sobre las tumbas, muchas de ellas auténticas obras de arte, lápidas espeluznantes, una espiritualidad indescriptible impregnada en el ambiente de una típica fría noche cracoviana, y de fondo el sonido de los bellos cánticos que provenían de una capilla al fondo del cementerio donde se habían congregado centenares de personas, para honrar de la forma más emotiva a sus  seres queridos difuntos. Estas escenas se repiten normalmente en los días anteriores y posteriores a Todos los Santos, sobre todo en el día 2 de noviembre llamado Día de Todas las Almas en que todos los polacos vuelven a visitar el cementerio, y muchos farolillos permanecen encendidos durante muchos días. Esta celebración en Polonia es sin duda una experiencia mística con un significado muy especial para la mayoría de los polacos.

El siguiente vídeo grabado en el cementerio Rakowicki resume muy bien el ambiente que se respira en los cementerios de Polonia tras anochecer este día tan significativo en el calendario de los polacos:

Según informaba esta semana la web inside-poland.com los polacos van a gastarse 1.200 millones de złoty en el Día de Todos los Santos (Wszystkich Świętych) este año. Cada familia polaca va a gastarse de media entre 50 y 100 zł, principalmente en flores, farolillos para las tumbas, mantenimiento de los cementerios y transporte. De media van a realizar 50 km para honrar  a sus familiares difuntos.

Sin embargo, en Polonia la importancia de mantener vivo el recuerdo de los seres difuntos y honrarles con dignidad no se limita al Día de Todos los Santos. Yo he tenido la oportunidad de visitar diferentes cementerios de Cracovia, Tarnów y otras poblaciones polacas en varias ocasiones en diferentes momentos del año y me he quedado sorprendido con la gran cantidad de gente que allí había. Limpiando, poniendo flores, retirando las marchitadas, poniendo fotos u otros objetos, rezando, llorando o cantando oraciones. Los cementerios mantienen un aspecto impecable y de una gran belleza durante todo el año. De hecho, muchos polacos–sobre todo gente mayor en ciudades pequeñas o zonas rurales — visitan cada semana los cementerios donde reposan los restos de sus seres queridos, haga un calor asfixiante, llueva, nieve o el termómetro roce los 20 bajo cero. Es muy habitual encontrar paradas de venta de flores y farolillos que funcionan durante todo el año  junto a los cementerios polacos.

[1] El cementerio Rakowicki de Cracovia contiene unas 75.000 tumbas y alberga los restos de  personajes de gran importancia en la historia más reciente de Polonia como el cantante y compositor Marek Grechuta, el artista Tadeusz Kantor, los pintores Jan Matejko y Józef Mehoffer y el ex-primer ministro de Polonia Ignacy Daszyński. Además en este cementerio (en realidad en el cementerio militar annexo) están enterrados los padres de Juan Pablo II.

Varsovia, sede de la Cumbre de Nobeles de la Paz

Centro Histórico de Varsovia  / Ángel López Peiró
Centro Histórico de Varsovia / Ángel López Peiró

La capital polaca acoge desde hoy y hasta el miércoles la decimotercera edición de la cumbre de los laureados con el Premio Nobel de la Paz.  Esta cumbre tiene lugar cada año desde 1999 y está presidida por Mijaíl Gorbachov, que finalmente no ha podido asistir a la cita.

Este año la conferencia se celebra en Polonia en honor del expresidente polaco y líder del histórico sindicato polaco Solidaridad, Lech Walesa, embajador del evento, que recibió el Premio Nobel de la Paz hace ahora exactamente 30 años por su lucha contra el régimen comunista al frente de Solidaridad. Un premio que no pudo recoger en persona por miedo a que las autoridades comunistas no le dejaran volver a entrar en Polonia, y que finalmente recogió en Oslo su mujer Danuta el 8 de diciembre de 1983. Una situación que describe muy bien precisamente la nueva película de Andrzej Wajda, Walesa, la esperanza de un pueblo que se estrenó en Polonia hace pocas semanas y tuve la oportunidad de ver el pasado martes (con subtítulos en inglés). En España llegará a los cines en enero.

Entre los asistentes  a la conferencia de Varsovia  destacan el Dalai Lama, el ex-primer ministro surafricano Frederik Willem de Klerk, el economista Mohammad Yunus, la pacifista norirlandsa Betty Williams  y  la actriz norteamericana Sharon Stone, que recibirá un premio por su labor contra el SIDA.

Las primeras ocho ediciones de la Cumbre de los Laureados con el Nobel de la Paz  se celebraron en Roma. Desde 2008, han tenido lugar en Berlín, París, Hiroshima y Chicago. Se trata sin duda de una gran oportunidad para impulsar la proyección internacional de Polonia en el mundo.