El golpe de estado de Januszajtis y Sapieha en la incipiente Polonia de enero de 1919: ¿un falso autogolpe concebido por Piłsudski?

La llegada de Józef Piłsudski a Plac Saski, Varsovia, el 5 de enero de 1919: Foto: Narodowe Archiwum Cifrowe

21 días antes de las primeras elecciones democráticas del renacido Estado polaco, la noche del 4 al 5 de enero de 1919, tuvo lugar en Varsovia un intento de golpe de estado para hacer caer el gobierno dirigido por el primer ministro Jedrzej Moraczewski. Sus autores visibles fueron militares vinculados al entorno de la Endecja (ND), es decir los Demócratas Nacionales liderados por Roman Dmowski, y a círculos conservadores–ambos movimientos políticos de derechas, pero con grandes diferencias, que tienden a confundirse.

Las causas del golpe en principio hay que buscarlas en los primeros días tras la recuperación de la independencia. Después de recibir de manos del Consejo de Regencia polaco al mando del Imperio Alemán el 11 de noviembre el poder–fecha usada en Polonia para conmemorar la independencia–y de desarmar a los soldados alemanes, El 17 de noviembre de 1918 Jozef Pilsudski creó el gobierno polaco provisional de Moraczewski, formado por socialistas y miembros izquierdistas del partido campesino. Con esta decisión, el mariscal rompía la promesa que había dado al Consejo de Regencia de formar un gobierno de unidad nacional que integrara a diferentes grupos del espectro ideológico polaco. Más tarde el mariscal se dio cuenta del error cometido.

Se quedaron fuera del gobierno los círculos nacional-demócratas y conservadores. Al mismo tiempo los socialistas introdujeron cambios cada vez más radicales. Se convocaron a los comisarios locales del pueblo y a la milicia popular. Se produjeron sucesos que recordaban peligrosamente a la revolución bolchevique: los terratenientes fueron expulsados por los campesinos y los obreros tomaron el control de las fábricas.

Con esta situación un grupo de nacionalistas (seguidores de la Endecja) y conservadores, con el Duque Eustachy Sapieha y el coronel Marian Januszajtis-Żegota a la cabeza–como aparentes instigadores—decidió realizar el golpe de estado. Hay que destacar que entonces no se encontraban en Polonia ni Roman Dmowski ni el general Jósef Haller, líder del llamado Ejército Azul polaco que lucho para los franceses en la Primera Guerra Mundial, quien sonaba entre los derechistas como favorito para ocupar la jefatura del estado si caía Pilsudski. Ambos estaban en París en reuniones sobre la concepción del Tratado de Versalles.

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Eustachy Sapieha Foto: “Piętnastolecie Polski niepodległej”, Warszawa 1933 /wikicommons

Los sublevados enviaron una compañía de cadetes y la formación de la Guardia Nacional. Las fuerzas golpistas se dividieron en tres grupos:

  • El primero, que incluía a los líderes de la conspiración, ocupó el edificio que albergaba el Comando militar de la ciudad de Varsovia en Plac Saski (actualmente llamada Plaza Pilsudski)  con la intención de establecer allí un centro de comando.
  • El segundo grupo tenía como objetivo  tomar rehenes a los ministros del gobierno de Jędrzej Moraczewski. Los golpistas consiguieron capturar al Primer Ministro y dos de sus ministros: el de Asuntos Exteriores L. Wasilewski y el del Interior S. Thugutt, a quien en un principio tenían planeado asesinar. Sin embargo, los líderes del golpe fueron rodeados en el ayuntamiento en la mencionada plaza Saski por las fuerzas del general Stanisław  Szeptycki (21º regimento de Infantería), quien permaneció leal al gobierno legítimo pese que los golpistas intentaron ponerlo de su lado.
  • El tercer grupo debía capturar al propio Józef Piłsudski. Después de conseguir acceder sin complicaciones al Palacio de Belvedere, residencia del jefe de Estado, anunciaron su intención de arrestar al mariscal. Sin embargo, los asaltantes fueron empujados rápidamente a una sala donde los empleados leales a Pilsudski les  encerraron.

Los golpistas capitularon sin lucha alguna. Pilsudski fue sospechosamente muy poco severo con todos ellos. Se rió de ellos y les dejó libres en el mismo día. Sorprendentemente, la mayoría de los oficiales que participaron en el golpe permanecieron en el ejército y Sapeha en junio de 1919 fue nombrado embajador de la República de Polonia en Londres y más tarde llegó a ser Ministro de Exteriores de Polonia con el apoyo de Pilsudski. A Januszajtis, por su parte se le mandó a la reserva, aunque luego rápidamente se reincorporó a su carrera militar y tuvo un papel destacado en la guerra polaco-bolchevique de 1920.

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Marian Januszajtis-Żegota Foto: Narodowe Archiwum Cyfrowe

Aunque en un sentido estricto el golpe no triunfó, aparentemente de cara a la opinión pública supuso una victoria estratégica de los nacionaldemócratas y los conservadores. Estos mostraron cómo el primer gobierno, izquierdista, de la renacida república polaca no contaba con el apoyo de toda la sociedad, lo que llevó a la destitución del gobierno de Moraczewski el 16 de enero.

Algunos historiadores defienden la tesis de que el golpe fue inspirado en realidad por el propio Pilsudski. ¿Cómo se podría beneficiar el Jefe de Estado con el putsch de Januszajtis y Sapieha?

El profesor Błażej Poboży del Instituto de Ciencias Políticas de Varsovia explica en una entrevista para el portal del Museo de la Historia de Polonia que aunque no se dispone de pruebas definitivas para adjudicar a Pilsudski la autoría intelectual del golpe, él sí da mucha validez a esta posibilidad. Argumenta que, si en realidad los demócratas nacionales hubieran estado detrás del golpe, hubieran dirigido este contra Pilsudski y no contra el gobierno y añade que todo lo que sucedió como consecuencia de golpe fue muy favorable para Pilsudski:

“Si realmente Dmowski estuviera planeando tomar el poder a la fuerza, no hubiera mandado a la capital dos semanas antes del golpe a Stanislaw Grabski, quien negoció un acuerdo con Pilsudski. Según dicho acuerdo el Jefe de Estado transfería al Comité Nacional Polaco de Dmowski el mandato de representar a Polonia ante los países de la entente en la Conferencia de Paz de París, que estaba ya cercana en el tiempo. Esto fue un enorme éxito de la Endecja, y no es creíble que dos semanas después quisieran un conflicto con el Jefe de Estado y su entorno político.

El 2 de enero llegó a Varsovia, vía París y Poznan, el compositor con fama mundial Ignacy Jan Paderewski . Oficialmente declaró su intención de llevar a la unidad nacional, pero en privado recordaba que se frenó a Pilsudski en su camino al bolchevismo. La llegada triunfal del compositor a la capital polaca debió preocupar al Jefe de Estado provisional (Pilsudski), aún más cuando al día siguiente, 3 de enero, en una Wielkopolska en pleno levantamiento polaco contra Alemania, el llamado Consejo Supremo del Pueblo  de la partición prusiana de Polonia,  anunció el proyecto de creación del Consejo Supremo de la Nación Polaca, que tenía que reunirse en Varsovia y activar un gabinete de coalición. Una iniciativa que de facto ponía en cuestión la posición del jefe del Estado polaco.

Para Pilsudski el golpe era ideal y una solución muy rápida para todos sus problemas. Gracias a él Pilsudski obtenía el pretexto para eliminar el muy impopular gobierno de Moraczewski. De ese modo el mariscal podía fortalecer su posición en la jerarquía de poder. Al mismo tiempo se quitaba de encima a su principal rival, Padereskwi, al que asignó la difícil función de primer ministro. Este último no podía rechazar el puesto y tomar estas funciones de manos del mariscal significaba reconocer la legitimidad y jerarquía como  cabeza de estado de Pilsudski. Hay un último aspecto, las elecciones [programadas para el 26 de enero]. La toma del gobierno por la derecha a diez días de las elecciones debilitó la posición de los grupos de izquierdas, que finalmente tuvieron que admitir su fracaso y el enorme éxito de la Unión Popular Nacional, es decir la colación de la Chadecja [Democracia Cristiana], la Endecja [Democracia Nacional] y los conservadores. Un solo golpe permitió a Pilsudski llevar a cabo una serie de movimientos en la escena política y en realidad fortaleció su posición, aunque oficialmente el golpe estuviera pensado también en su contra.

Resumiendo, desde el punto de vista de Pilsudski la situación se presentaba de la siguiente forma: llegó a Varsovia Paderewski, quien contaba con una gran popularidad y suponía una amenaza para la posición del Jefe de Estado. Al mismo tiempo como jefe del gobierno estaba Jędrzej Moraczewski, atacado ferozmente por toda la derecha, y a quien Pilsudski simplemente toleraba, pero no apoyaba firmemente. Se acercaban las elecciones al Sejm Ustawodawczy (Parlamento legislativo), que según los pronósticos ganaría la izquierda, lo que a su vez podía provocar una mayor polarización de la escena política polaca, y quien sabe, si una guerra civil entre la autoridad de Poznan y la de Varsovia”.

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Reunión del gobierno de coalición de Paderewski creado el 16 de enero de 1919: Foto Wikimedia commons/publciada originalmente en el periódico Kurier Warszawski en febrero del mismo año

La argumentación del profesor Poboży es suficientemente sólida y convincente para que la hipótesis de Pilsudski como autor intelectual del golpe sea plausible. Pilsudski estaba claramente más preocupado por su situación como jefe de estado y por la estabilidad de la incipiente y todavía débil República polaca, que por la situación del gobierno afín izquierdista que había nombrado. Pilsudski seguramente intentó corregir su error de no haber formado un gobierno más transversal, sin reconocerlo públicamente, usando la orquestación del golpe de estado como herramienta y como necesario pretexto para nombrar un nuevo gobierno.

El líder polaco destacó siempre por su pragmatismo, forjó alianzas a veces poco convencionales de las que sacó rédito político y supo siempre aprovechar las circunstancias sociopolíticas a su favor. Un muy buen ejemplo de ello fue el golpe de estado que el mariscal ejecutó en mayo de 1926 para activar el sistema de la Sanacja. No parece nada descabellado, pues, teniendo en cuenta la mentalidad del personaje, pensar que el mariscal convenciera a Januszajtis y Sapieha para llevar a cabo el golpe, o que como mínimo diera su aprobación del mismo al analizar sus potenciales consecuencias positivas.

Puede ver esta recreación cinematográfica del golpe de estado de 1919

Fuentes

https://pl.wikipedia.org/wiki/Zamach_stanu_w_Polsce_(1919)

http://blogpublika.com/2016/01/05/4-stycznia-1919-r-pucz-plk-januszajtisa-zegoty-pierwsza-proba-przewrotu-wojskowego-w-polsce-2/

https://www.polskieradio.pl/39/156/Artykul/1564542,Pucz-Januszajtisa-i-Sapiehy-obalic-socjalistow

http://muzhp.pl/pl/e/1196/zamach-stanu-gen-januszajtisa

https://www.polskieradio.pl/39/156/Artykul/1918169,11-listopada-1918-Pilsudski-mial-pelne-rece-roboty-WIDEO

https://www.polskieradio.pl/39/156/Artykul/1601757,Marian-JanuszajtisZegota-%E2%80%93-rozmawial-z-Beria-o-polskiej-armii-w-ZSRR

 

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