Miembros de la minoría alemana en Polonia junto al un cartel bilingüe polaco-alemán en la localidad polaca de Raszków. Foto: gorzow.com

Los alemanes en Polonia forman el segundo mayor colectivo de extranjeros en el país, después de los ucranianos, con un  escaso 0.8% de la población. Una cifra que no debe sorprender si tenemos en cuenta que estamos ante uno de los estados con la población más homogénea en toda Europa. De hecho, los ciudadanos originarios del país vecino eran el principal grupo de población extranjera en Polonia hasta el inicio de la inestabilidad en Ucrania en 2014. En 2011 residían en Polonia casi 150.000 ciudadanos de nacionalidad alemana y unos 50.000 ucranianos. La actual cifra de ucranianos residentes en Polonia en 2016 se estima ya en más de un millón.

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Logo de la minoría alemana en Polonia Foto: Wikimedia commons

Ubicación de la minoría alemana en la actualidad

La mayor parte de los alemanes residentes en Polonia son nacidos en el país y descendientes de (o los mismos) ciudadanos alemanes que no abandonaron los territorios en Silesia, Pomerania, Varmia y Mazuria que pasaron de Alemania a Polonia tras la Segunda Guerra Mundial. Unas zonas conocidas en Polonia como Territorios Recuperados porque eran territorios polacos durante los primeros siglos de existencia del Reino polaco.

La mayoría de estos alemanes residen en la región histórica de Silesia: los voivodatos (divisiones administrativas, provincias) de Opole y Alta Silesia. En el primero residen el 53.2% y en el segundo un 23.8% de los alemanes en Polonia. Algunos se consideran polacos de origen alemán y otros se identifican como alemanes polacos.

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En este mapa de las elecciones parlamentarias en Polonia de octubre de 2015 se ve en rojo oscuro los municipios (gminas) donde ganó el partido de la minoría alemana, concentradas en la región de Opole. Fuente: wyborynamapie.pl

Otra parte, menos significativa, de la población germana en Polonia la constituyen los inmigrantes o expatriados alemanes de primera o segunda generación que llegaron al vecino oriental por motivos laborales o personales. Están repartidos por todo el territorio polaco, pero con una mayor presencia en las ciudades más grandes–sobre todo, además de la capital, las del norte y oeste del país.

Strzelce Opolskie, Dobrodzień, Prudnik, Głogówek y Gogolin, todas ellas en el voivodato de Opole, son las localidades con un mayor porcentaje de población alemana en Polonia y albergan más alemanes que la misma capital del voivodato.

Trasfondo histórico

Las disputas territoriales y los cambios de fronteras son una constante en la historia de Europa centroccidental y Europa centroriental. El caso polaco-alemán es el ejemplo por antonomasia.

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En rosado los territorios ganados, y en gris los perdidos, por Polonia tras la Segunda Guerra Mundial Fuente: wikipedia/Wikimedia commons

La colonización alemana de las tierras que originalmente eran polacas, pero después quedaron bajo control alemán durante siglos hasta la Segunda Guerra Mundial, se inició con las devastadoras invasiones tártaras del reino polaco en los siglos XII y XIII. Muchas de estas tierras quedaban despobladas y los reyes polacos invitaban a asentarse a los colones alemanes, dándoles privilegios como exenciones de ciertas cargas feudales de tipo impositivo.

El reino de Polonia pidió inicialmente ayuda a la  germanica Orden de  los Caballeros Teutónicos para luchar contra los paganos prusianos, a los que derrotaron y cristianizaron. Pero luego esta situación derivó en un conflicto entre Polonia y dicha orden germánica por el control de las tierras que hoy en día se encuentran al norte de Polonia, Kaliningrado y oeste de Lituania que determinó que zonas quedarían más adelante bajo control polaco y cuáles bajo control de los reinos germánicos.

Más adelante, los alemanes pasaron a  formar parte del núcleo de la burguesía en grandes ciudades polacas, como fue el caso de Cracovia, y empezó la germanificación de Polonia. Los artistas alemanes como Wit Stwosz introdujeron el estilo gótico a Polonia.

Se crearon nuevos pueblos y ciudades de población germánica, como todas cuyo nombre actual termina en “sztyn” (por ejemplo Olsztyn), traducción al polaco de “stein” (piedra).

Cuando Prusia le arrebató Silesia a Austria en esta región la germanificación se intensificó, pese a la oposición de la Iglesia Católica, que defendía la identidad silesiano-polaca.

Sin embargo, hubo varios alemanes, que enviados por las autoridades de los ocupantes austríacos o prusianos, se polonizaron totalmente y se convirtieron en auténticos patriotas polacos. Un buen ejemplo aunque con efecto posterior es el caso de Rudolf Weigl, un científico polaco de Leópolis (Lwów) que desarrolló la primera vacuna efectiva contra el trifus. Era de origen austríaco y durante la Segunda Guerra Mundial los alemanes propusieron darle el estatus de Volksdeutsche, pero rechazó la oferta. Trabajó con la resistencia polaca y mandó de forma secreta vacunas al Gueto de Varsovia.

Antes de la Segunda Guerra Mundial  existían ya algunas minorías de población  polaca en los territorios alemanes de Baja Silesia, Pomerania (población kazubo-polaca), Varmia y Mazuria. La presencia polaca era mucho más notable en el caso de esta última región.

Tras la Segunda Guerra Mundial en los nuevos territorios polacos ganados al oeste y al norte, hubo un gran choque entres los polacos llegados de los territorios perdidos por Polonia en favor de la Unión Soviética al este (Kresy orientales) y los alemanes autóctonos que evitaron ser expulsados y decidieron quedarse. Para los unos los autóctonos eran alemanes hitlerianos, y para los otros los recién llegados eran rusos. Una brecha que no se ha cerrado totalmente en la actualidad.

Durante la Guerra las autoridades alemanas nazis habían catalogado a la población de los territorios polacos integrados en el Tercer Reicht según su nivel de germanidad en la llamada Deutsche Volksliste. Algo que no era fácil ya que había mucha ambigüedad en cuanto a la definición de ser alemán en la Polonia ocupada. En la lista había cuatro categorías:

  1. Los que habían demostrado su identidad alemana antés de 1939 por su activismo en pro de la causa nazi.
  2. Los que eran étnica y lingüísticamente alemanes, pero no se habián implicado en política antes de la guerra
  3. Los que habían sido catalogados por los nazis como parcialmente polonizados, categoría en que se incuía a los que hablaban los dialectos silesiano y kazubo)
  4. Los alemanes polonizados, incluyendo a cualquier individuo cuyo apellido sonara alemán pero que no hablara el idioma o hubiera participado en organizaciones polacas antes de la contienda.

Tras el conflicto, la mayoría de la población Volksdeutsche, polacos de etnicidad alemana, de la Polonia de preguerra escapó o fue expulsada.

Sin embargo, a algunos se les permitió permanecer en Polonia y se les devolvió la ciudadanía polaca que ostentaban antes de la guerra. Los que habían firmado las categorías 1 y 2 en la Volskiste, es decir, que se consideraban alemanes puros fueron expulsados, mientras que los que hablaban polaco (o silesiano o kazubio), procedían de familias mezcladas germano-polacas, habían estado en campos de trabajos forzados o no constituían una amenaza se les dió asilo. Una minoria en realidad. A estos, una vez otorgada su ciudadanía, se les pedía que polonizaran sus nombres o volvieran a usar sus nombres polacos originales, en caso que se  hubieran visto forzados a germanizarlos durante la contienda.

A algunos alemanes se les permitió seguir en Polonia por motivos profesionales; si tenían habilidades laborales concretas que ningún polaco poseía. A estos alemanes se les trataba como a ciudadanos de segunda categoría, sobre todo en cuanto a salarios y condiciones laborales.

Numerosas mujeres alemanas en la Polonia, cuyos esposos se encontraban en Alemania tras la guerra y no podían regresar, fueron obligadas a divorciarse y a quedarse al este del río Odra hasta 1952, o 1956 en algunos casos. Una situación que también afectaba al resto de sus familias y que se produjo principalmente en Breslavia, Legnica y Wałbrzych en la Baja Silesia además de Koszalin en Pomerania. No se sabe cuantas de estas mujeres no llegaron a desplazarse a Alemania.

Es importante aclarar que los alemanes no fueron expulsados de sus tierras por un acto de venganza polaca tras las atrocidades cometidas por los germanos contra el pueblo polaco, sino como una reparación de guerra impuesta por los vencedores aliados. 

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Los territorios que pasaron de Alemania a Polonia tras la Segunda Guerra Mundial en verde semioscuro, superpuestos a la actual división administrativa de Polonia en voivodatos. Fuente: wikiwand.com

En las poblaciones donde se concentró la minoría alemana hubo muchos conflictos a la hora de poner nombres en alemán, para las mismas poblaciones, calles, etc. La causa: los líderes de la minoría querían volver a los nombres de justo antes de la guerra, y algunos eran nombres inventados por las autoridades hitlerianas para sustituir a los nombres originales de origen eslavo y avanzar en el proceso de germanización. En toda Alemania hubo un intento de deslavizar nombres de ciudades. Un ejemplo es la ciudad de Bautzen (en polaco Budziszyn) en la Lusacia sajona, que en el siglo XIX todavía se llamaba oficialmente Budissyn.

Polonia pasó de ser una nación multiétnica y multireligiosa a una nueva Polonia: un país homogéneo habitado por católicos polacoparlantes junto a unas minorías residuales en cuanto a cifras demográficas. No sorprende que durante la época comunista el trato institucional a las minorías étnicas, lingüísticas o religiosas– los grupos de población alemana que permanecieron al este del río Odra entre ellas–consistió básicamente en ignorarlas, con la infame excepción de la campaña contra los judíos polacos orquestrada por las autoridades comunistas en 1968.

Muchos miembros de la minoría germana en Polonia regresaron a Alemania en los años 1970s y 1980s por las dificultades económicas dentro del insostenible sistema económico polaco y las mejores condiciones de vida en la República Federal Alemana.

Actividades, derechos y privilegios de la minoría alemana en Polonia

Gracias a la Ley Electoral de Polonia la minoría alemana de Polonia tiene virtualmente garantizada la representación en el Parlamento (Sejm) a través de un diputado como mínimo, independientemente del resultado electoral, ya que le exime el umbral requerido a otros partidos de un 5% para poder obtener un escaño. La minoría alemana tendría problemas parar alcanzar a través de los resultados electorales hoy en día tal representación, aunque llegó a ostentar 7 escaños en 1991 y  3 escaños entre 1993 y 1997. Desde 2007 no ha pasado de un solo escaño.

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El Festival de la Cultura de la Minoría Alemana en Polonia tiene lugar cada año en Breslavia desde 2011. Foto superior: quinta edición halastulecia.pl. Foto inferior: segunda edicion, 2012, Ángel López Peiro-el autor tuvo la oportunidad de presenciar el evento en directo

Unos 300 centros educativos públicos en Polonia usan el alemán como lengua de instrucción secundaria (solo algunas horas lectivas) para unos 40.000 alumnos. La lengua germana está reconocida como lengua oficial auxiliar en algunos municipios dentro de los voivodatos de Opole y Alta Silesia. Además el alemán es habitual, junto al polaco, en los carteles de las localidades con notable presencia de la minoría alemana.

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En amarillo los municipios polacos (gminas) donde el alemán tiene estatus de segundo idioma oficial y en beige los municipios donde está permitido otorgar a la lengua alemana tal condición.  Fuente: wikipedia/Wikimedia commons

Los alemanes en Polonia son mayoritariamente católicos aunque algunos también son fieles del Evangelismo luterano.

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El expresidente polaco Bronislaw Komorowski durante una visita a una de las comunidades de la minoría alemana en la región de Opole. Foto: newsweek.pl

Existen en Polonia varios medios de comunicación en lengua alemana. Destacan el semanario Schlesisches Wochenblatt, el periódico Polen-Rundschau, las emisora de radio Schlesien Aktuell y Radio Polonia (una hora al día en alemán) además del portal polenammorgen.

La minoría alemana en Polonia cuenta con sus propias asociaciones, grupos culturales y organiza a menudo multitudinarios eventos que reúnen a miles de asistentes. Sobresale la actividad de la Asociación Socio-Cultural de los Alemanes en la Silesia de Opole (Towarzystwo Społeczno-Kulturalne Niemców na Śląsku Opolskim) impulsora del mencionado partido político de la minoría alemana. Sin olvidarse de la tambén muy activa Asociación Alemana Socio-Cultural de Breslavia (Niemieckie Towarzystwo Kulturalno-Społeczne we Wrocławiu).

Vídeo de la edición 2015 del ya mencionado Festival de la Minoría Alemana en Polonia

Es evidente que hay un claro desequilibrio entre el trato del estado polaco a la minoría alemana con el trato del estado alemán a la minoria polaca. Alemania no reconoce institucionalmente la existencia de una minoría polaca por una ley hitleriana que sigue hoy en día vigente. Más de 2.500.000 polacos residen en Alemania, aunque algunos de segunda o tercera generación ya no se identifican como ciudadanos de nacionalidad polaca.

Las relaciones polaco-germanas son hoy en día complejas y afrontan nuevos retos pero, a diferencia de las relaciones polaco-rusas, son sólidas y positivas a muchos niveles. Asimismo, en líneas generales la minoría alemana está muy integrada dentro de la sociedad polaca y no se conoce que haya grandes conflictos que afecten a sus comunidades.

No obstante, sí que persisten ciertas rencillas causadas por los constantes conflictos entre germanos y polacos a lo largo de la historia–sobre todo la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias–todavía frescas en la memoria de los más ancianos.

Muy acertadamente el historiador británico Norman Davies argumenta que muchos alemanes y polacos todavía están asimilando los cambios de 1945, pero que se está trabajando muy bien desde ambas partes para terminar con los estereotipos hostiles entre ambas naciones. Un proceso de reconciliación que, sin lugar a dudas, beneficia a la situación de los alemanes polacos y /o polacos alemanes.

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Datos demográficos de 2011 sobre la población alemana en Polonia. Fuente: Onet.pl/ GUS/ Polska Grupa Infograficzna

Fuentes

Poland in the Modern World: Beyond Martyrdom, de Brian Porter-Szucs. Wiley Blackwell 2014
God’s Playground: A history of Poland. Revised Edition de Norman Davies. Oxford University Press 2005
Onet.pl
Wikipedia
http://halastulecia.pl/wydarzenie/v-festiwal-kultury-mniejszosci-niemieckiej/
http://www.newsweek.pl/polska/mniejszosc-niemiecka-wybory-samorzadowe-newsweek-pl,artykuly,348931,1.html

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Un comentario en “La minoría alemana en la Polonia actual

  1. Otro interesantisimo articulo, como todos

    por cierto ya te has nacionalizado polaco?

    Un saludo

    jon larrucea

    On Mon 24/10/16 09:33 , La Polonia de los polacos

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