Fotografía aérea de Cracovia el 5 de noviembe de 2015. Una imagen vale más que mil palabras

La calidad del aire de muchas ciudades polacas en invierno deja mucho que desear. Un problema con raíces económicas conocido desde hace años, que pone en peligro la salud de muchos polacos, y que no se ha empezado a resolver, posiblemente por carencia de iniciativa tanto  política como ciudadana.

No obstante, en los últimos años han aparecido diferentes organizaciones activistas en pro de la lucha contra la polución atmosférica en las ciudades polacas, sobre todo en Cracovia, donde el problema es de mayor magnitud. Una situación que afecta el ritmo de vid de los ciuddanos ya que durante 4 o 5 meses invernales al año salir a hacer deporte al aire libre es ya casi una temeridad.

No se trata de un problema directamente, o mejor dicho únicamente,  derivado de la dependencia energética del carbón de Polonia (relacionada con el intento de evitar una total dependencia energética de Rusia), porque la mayoría de polacos no usan carbón para calentar sus casas, sino agua caliente obtenida de la combustión de gas ruso. La verdad es que  la ya abundante contaminación producida a lo largo de todo el año por la industria, el tráfico de vehículos y las centrales térmicas a base de carbón–que sin embargo no son la mayor fuente de polución porque usan carbón de calidad y disponen de modernos filtros– se une durante los meses de invierno la producida por fuentes de baja emisión. Estas son principalmente sistemas de calefacción basados en antiguas calderas de carbón.

El problema se agrava porque muchos polacos queman carbón de muy mala calidad e incluso basuras y materiales sintéticos. ¿Por qué? Por motivos económicos. La red de calefacción central de gas en algunas ciudades no está totalmente extendida y en casas antiguas se usan ese tipo de calefacciones, en lugar de radiadores eléctricos de forma que sea lo más barato posible. Comprando carbón de muy mala calidad o quemando basura. Además, muchos polacos con estas calefacciones, en muchas ocasiones gente de la tercera edad, no pueden permitirse afrontar los costes de una reforma para instalar un sistema de calefacción eléctrica, a gas o simplemente comprar un radiador o estufa. Y mucho menos pagar elevadas facturas de consumo eléctrico.

Cracovia: situación de crisis

En el caso de Cracovia, tercera ciudad con el aire más contaminada de Europa según un estudio publicado en 2013 que analizó datos 383 ciudades en el continente, las calefacciones de carbón generan más de un 50% de las emisiones de polución durante los meses de invierno.

Ciudades como Varsovia, Lodz, Poznan, Szczeczin o Gdansk tienen la suerte de que gracias a su ubicación tienen un clima con mucho viento en invierno que ayuda a dispersar las partículas contaminantes. No tienen esta suerte Cracovia, ubicada en un valle y muchas otras ciudades sobre todo en el sur y suroeste de Polonia (El área metropolitana de Katowice y Nowy Sacz son otras de las zonas con más contaminación), donde el viento no es tan insento y habutual, aunque por suerte para los habitantes de estas poblaciones aparece de vez en cuando.

Incluso la capital invernal de Polonia, Zakopane, ubicada al pie de los Tatras, la única cordillera de tipo alpino en los Cárpatos, sufre los estragos del smog. Lo mismo sucede en localidades uzdrowisko (sanatorio) en otras zonas de montaña al sur del país. El colmo entre los colmos.

smog-krakow1

El ayuntamiento de Cracovia emitió una advertencia el jueves 5 de noviembre a raíz de un aumento dramático en el nivel smog que la ciudad había experimentado en los últimos días.  Este comunicado aconseja que los grupos más vulnerables, incluidos los asmáticos, los niños y los ancianos, “deben evitar la exposición prolongada al aire libre.” El nivel de contaminación del aire es al parecer cuatro veces más de lo normal, y el alcalde de Cracovia ha pedido al gobernador regional de introducir medidas de emergencia que obligarían a los camiones a evitar entrar en la ciudad, además de pedir a lo ciudadanos que usen más el transporte público y no quemen carbón de baja calidad. Se hubiera podido centrar en esta última medida, teniendo en cuenta lo expuesto más arriba.

smog-krakow2

¿Las soluciones al problema?

Cracovia tiene como objetivo la prohibición de la quema de carbón para ser aplicada en 2019. Mientras tanto, la ciudad sigue un programa que financia la sustitución de los antiguas calderas domésticas por alternativas más ecológicas. Sin duda, la forma de eliminar el smog de raíz. El problema es que este proceso avanza de forma muy lenta.

El experto en política energética Wojciech Jakówik cree que una solución realista  y efectiva a corto-medio plazo pasa por la creación de corredores de aire, que permitan “ventilar” la ciudad.

Reducir el tráfico en la ciudad o rebajaría mucho el nivel de polución del aire, ya que las emisiones de vehículos solo representan un 5% de las emisiones totales.

Crear más zonas verdes y de arbolado solo sería útil si se usan especies de hoja perenne, ya que la absorción de partículas es necesario sobre todo en invierno.

La ley nacional anti-polución: importante pero insuficiente

El Presidente de Polonia, Andrzej Duda firmó el pasado mes de octubre  una llamada ley “anti-smog ‘, después de la larga campaña de presión por parte de los activistas ecologistas o anti-polución. Esta legislación da a las autoridades locales la total libertad para decidir si deben aplicarse prohibiciones en relación con cuestiones tales como la quema de sustancias peligrosas para el medio ambiente en las propiedades privadas.

Es un paso importante, pero no servirá de nada si los ayuntamientos polacos no pueden prohibir la quema de carbón al saber que dejarían a miles de personas expuestas al duro y largo invierno polaco. Y, mientras tanto, algunos polacos, para no congelarse, seguirán poniendo en peligro su salud y la de sus vecinos; numerosos estudios han relacionado la elevada polución del aire con problemas respiratorios y otras enfermedades. Algunas familias, por ejemplo, han decidido ya abandonar Cracovia porque sus hijos pequeños sufrían graves problemas respiratorios.

La situación es insostenible. Las ciudades polacas quieren respirar. Y aunque la salud deber serla principal preocupación en este caso, las autoridades competentes deberían también tener en cuenta que la buena reputación internacional de Cracovia, y otras ciudades del país, para el turismo y los negocios, puede quedar muy dañada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s