Montículo de homenaje al Ejército Ucraniano de Insurrección UPA en un punto donde de encontraba un puesto del comandante en jefe del UPA en Volinia, ahora en el oeste de Ucrania y durante el periodo de entreguerras en Polonia Foto: myfriendtheenemyfilm.com

Autotraducción al español del artículo en inglés publicado el 21 de agosto en la revista Visegrad Insight:

Una entrevista con Wanda Koscia, directora y productora del documental My Friend the Enemy (Mi amigo el enemigo)

Verano de 2013, al noroeste de Ucrania. El equipo que realiza la película se une a un grupo de polacos en un viaje a la región de Volinia, Ucrania, donde en 1943 decenas de miles de aldeanos polacos fueron masacrados en pocos meses. Las muertes fueron un acto de genocidio organizado por los nacionalistas ucranianos–aprovechándose de la ocupación nazi. Setenta años más tarde, un grupo de polacos han regresado para visitar los pueblos de los que huyeron, ahora  campos en su mayoría vacíos, donde se encuentran todavía algunos de sus antiguos vecinos ucranianos.

Los ucranianos y polacos en este documental cuentan historias personales sobre estas horribles masacres. En el film se describen las relaciones complejas y fluídas entre las personas que habían vivido al lado de uno del otro durante siglos. Algunos habían arriesgado sus vidas para salvar a sus vecinos y amigos, del otro grupo étnico. En ese momento histórico, los polacos en esta zona, los territorios de la frontera oriental de Polonia, Kresy, eran considerados como enemigos por los banderitas – los seguidores del líder nacionalista ucraniano Stepan Bandera. Por lo tanto, los ucranianos  que ayudaron a polacos ciertamente arriesgaron sus vidas. En este documental, se puede ver  cómo los conceptos de amigo y enemigo se entremezclan y las voces de los protagonistas fluyen sin ser interrumpidos por la narración. El telón de fondo es un bucólico paisaje rural de aspecto atemporal.

Trailer de Mi amigo el enemigo (en polaco y ucraniano con subtítulos en inglés):

Tuve el gran placer de poder encontrarme en Cracovia con la directora y productora  de la película, Wanda Koscia, una documentalista británica, hija de padres polacos y con gran dominio de la lengua polaca, con varias décadas de experiencia en la investigación, producción y dirección de documentales de historia contemporánea para medios como la BBC y Channel 4 (Reino Unido). Koscia está especializada  en temas de Europa del Este, aunque no exclusivamente.  Algunos de sus recientes trabajos con notariedad incluyen un episodio de Putin, Rusia y Occidente, una importante serie de cuatro partes realizada para la BBC; Batalla por Varsovia ’44’– que se hizo para Discovery Europe y luego se proyectó en el programa de la BBC Timewatch — y Dunkerque, La Historia de los Soldados ‘, que contó la historia de la retirada británica de Dunkerque en 1940 y ganó el prestigioso Premio Grierson al Mejor Documental Histórico en 2004.

Ángel López Peiró: ¿Cuál es la idea detrás de este película?

Wanda Koscia: Con motivo del 70 aniversario de las masacres de Volinia, queríamos dar una nuevo visión a estos terribles acontecimientos históricos. Se han realizado muchos documentales polacos sobre las masacres, pero hasta ahora ninguno se ha centrado en la historia de los ucranianos que salvaron a polacos de la muerte.

¿Qué es lo que quiere lograr con la película?

Quería crear conciencia sobre el hecho que la situación no era blanca o negra; que no todos los ucranianos en Volinia eran asesinos, y tampoco todos los polacos eran santos. Nuestro objetivo era contar una historia humana de personas normales y corrientes que arriesgaron sus vidas para salvar a sus vecinos, incluso cuando  se les decía que sus vecinos  eran el enemigo. Queremos recordar a las víctimas, ayudar a la gente a entender el contexto de estos eventos, y, a pesar de la terrible tragedia, transmitir un mensaje de reconciliación. Lamentablemente, esta es una historia muy universal, la  podríamos haber filmado en la extinta Yugoslavia o en Ruanda.

Es un hecho que los gobiernos de Polonia en el periodo de entreguerras (1918-1939) discriminaron a las relativamente numerosas minorías ucranianas. ¿Fue esta quizás una de las principales causas de las masacres?

Hubo discriminación contra la minoría ucraniana en Polonia antes de la Segunda Guerra Mundial. Los ucranianos esperaban tener su propio Estado independiente y estas esperanzas fueron echadas por tierra. Decir que las relaciones entre estos dos pubelos fueron difíciles es un eufemismo, con actos de terror cometidos por ambas partes. De hecho, los ucranianos formaban una mayoría en lo que entonces era el sureste de Polonia (con excepción de Lwów).

En Volinia, el ucraniano era la lengua materna del 68% de la población con el polaco hablado por un mero 17% de la población. Sea como fuere, no hay ninguna excusa válida para matar a personas inocentes, en su mayoría mujeres y niños y los ancianos, simplemente porque eran de otra nacionalidad, que fue la política del Ejército Insurgente Ucraniano en 1943.

¿Qué opina de la película de Agnieszka Holland In Darkness,  y sobre cómo las relaciones polaco-ucranianas son descritas en el film?

Creo que la película de Agnieszka Holland es una maravillosa representación del drama y la tragedia de la población urbana multicultural de Lwów, de las relaciones en tiempo de guerra entre judíos, polacos y ucranianos. La historia que narra, aunque también se trata de la limpieza étnica durante la guerra, tiene un ambiente muy diferente. Volina era una provincia rural, que antes de 1918 había estado bajo el dominio zarista de Rusia durante más de un siglo. Antes de 1918, Lviv había sido gobernada por Austria, que dejó un legado muy diferente. Cabe destacar que el 70% de los residentes  de Volinia eran analfabetos en ese momento mientras Lviv era una ciudad universitaria sofisticada. Los dos trabajos, el mío y el de Agnieszka Holland, son incomparables.

¿Cuáles son sus principales influencias como directora?

Hay muchos directores y cineastas que admiro y yo siempre he aprendido de la gente con la que trabajo. Pero lo que realmente ha influido en esta película es la forma en que se hizo. Normalmente, yo trabajo en producciones encargadas por un organismos de radiodifusión y  editores que son, por lo tanto, planificadas de forma muy estricta y cuentan con roductores ejecutivos que controlan cada etapa del proceso. Esta película se produjo de forma muy diferente, se podría decir, de atrás hacia adelante.

En la productora con sede en Varsovia Grupa Filmowa se prepararon para poner el dinero por adelantado para una película sobre las masacres de 1943 centrada en los “ucranianos justos”, y esa era la única “directiva” que recibí. Me dieron un cheque en blanco, lo cual era a la vez aterrador y liberador. No había tiempo ni fondos para largos viajes  de investigación, por lo que cada viaje a Ucrania fue con nuestros dos encargados de filmar.

Nos pusimos en marcha para buscar historias de salvación, y puesto que esa era la pregunta, esta es la respuesta que nos dieron. La película evolucionó orgánicamente a medida que trabajábamos y cooperamos todos en la edición, donde decidimos muy pronto que ni la voz de un narrador, ni tomas de archivo serían necesarias para contar esta  historia. Por encima de todo, fue la fantástica profesionalidad y pasión incansable de Andrzej Adamczak, el camarógrafo, y Stefan Ronowicz, el editor, que influyeron en la película.

¿Qué hubiera hecho de otra forma?

De la forma como resultaron las cosas, probablemente nada. Una vez editada, la historia está cerrada. Me hubiera gustado encontrar testigos para contar una historia más detallada de polacos que salvaron ucranianos del ataque de venganza polaco. No obstante, espero que la película sea justa y equilibrada. Si hubiera  tenido el tiempo y los recursos, me hubiera encantado pasar un año de rodaje en uno de los pueblos con algunas de las personas que conocimos. Pero eso sería una película distinta por completo.

¿Podrían polacos y ucranianos vivir juntos en la Galicia y Volinia actuales?

Eso desearía. Desde la caída del comunismo, la política exterior de Polonia en relación a su vecino oriental ha sido de apoyo a la independencia de Ucrania. Las buenas relaciones son beneficiosas para ambos países. Yo estaría muy contenta si la película ayuda a traer la reconciliación y el respeto.

¿Es visible el movimiento nacionalista ucraniano dirigido por Stepan Bandera en el movimiento del Maidán?

Stepan Bandera es un héroe para muchos ucranianos, pero hace  tiempo que está muerto, ya que fue asesinado por agentes soviéticos en 1959 en Munich. Tampoco se le puede culpar directamente por la masacre de Volinia ya que fue encarcelado por los alemanes en 1941 y fue prisionero del campo de concentración de Sachsenhausen, desde enero de 1942 a septiembre de 1944. La masacre de Volinia que tuvo lugar en 1943 fue organizada por algunos de sus seguidores radicales.

El movimiento Maidan congregó a una gran variedad de personas, incluyendo a los nacionalistas. Pero como vimos en las elecciones presidenciales de mayo de 2014, la extrema derecha obtuvo unos malos resultados, con Oleh Tyahnibok del ultranacionalista Partido Svoboda con miserable 1% del sufragio y Dmitry Yarosh del Partido Sector Derecho obteniendo incluso menos votos.

La sociedad polaca en general, en la línea de las instituciones y partidos políticos polacos, parece apoyar a Ucrania en el conflicto actual, aunque algunos polacos afirman que los ucranianos nunca han sido amigos de polacos, y que siempre han sido enemigos de Polonia. Según en su experiencia como cineasta y documentalista, ¿cómo respondería a los polacos con esta opinión?

Polonia tiene un gran interés en ener un vecino democrático y próspero en su frontera oriental. La mayoría de los polacos que conozco tienen una actitud positiva hacia Ucrania. Los polacos que vivieron los eventos de 1943 eventos son a menudo cautelosos, algunos  desconfiados, incluso en ocasiones hostiles con los ucranianos, lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta su experiencia.

Pero también hay muchos sobrevivientes, o sus descendientes, que trabajan activamente no sólo para restaurar la memoria de la presencia polaca en Volinia, sino también para construir puentes y  buenas relaciones con la población local. Durante el rodaje en Ucrania todo lo que nos encontramos fue amabilidad y hospitalidad.

‘Mi amigo el Enemigo’ todavía no ha sido estrenada oficialmente y ha sido preseleccionada para el prestigioso Festival Internacional de Documentales de Amsterdam el próximo mes de noviembre. Más información sobre el film en su página web oficial.

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Un comentario en “‘Mi amigo el enemigo’–una historia de reconciliación y humanidad 70 años después de las masacres de Volinia

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