El Papa Juan Pablo II es una de las principales razones del gran arraigo el catolicismo en la sociedad polaca bajo el comunismo y en la actualidad. En la imagen un grafiti dedicado a su figura en Cracovia
Foto: David Corral Abad

Polonia es hoy en día un país esencialmente, principalmente y predominantemente, católico apostólico romano. Es, de hecho, el país más católico en Europa (después de Malta), además de ser el país de la UE con el menor % de inmigrantes.

No obstante, a lo largo de la historia los habitantes enmarcados dentro de la entidad real, territorial o estatal polaca han profesado, además del catolicismo, un gran número de otras confesiones religiosas – siendo la judía y la grecocatólica la smás destacada entre estas.

En la actualidad, aunque cada vez menos, el catolicismo juega un papel importante en la vida de muchos polacos. A su vez, la Iglesia Católica Romana, aunque muy dividida en facciones de tipo ideológico, goza de prestigio social y una gran influencia política.

La Iglesia es ampliamente respetada por sus fieles, que la ven como un símbolo de la herencia y la cultura polaca–Polonia es ante todo un país muy tradicional y el catolicismo es parte de la tradición–y algo que vinculan al patriotismo polaco. En gran parte esto se debe al papel de la Iglesia polaca en pro de la construcción de una identidad nacional durante los 123 años de inexistencia del estado polaco y el hecho que fuera la única institución polaca independiente que funcionó durante la Segunda Guerra Mundial. 

Además, valores católicos como la familia, la oposición al aborto o la solidaridad con los más necesitados y los enfermos, están muy arraigados en la sociedad polaca.

La figura de San Juan Pablo II, que los polacos vinculan a la exitosa lucha contra la opresión comunista de los años 1980 y al movimiento Solidaridad, de esencia católica y obrera, sigue siendo el gran catalizador del catolicismo en el país centroeuropeo.

Polonia católica pero cuna de la libertad religiosa en Europa

El primer líder de Polonia documentado, Mieszko I, recibió el bautismo en 966 y adoptó el Catolicismo como religión oficial de sus súbditos, los polacos (tribu eslava que habitaba en los campos abiertos, pole en polaco), hasta ese momento paganos que se convertirían masivamente al catolicismo en los años posteriores. Momento que los historiadores generalmente consideran el nacimiento de Polonia como entidad nacional.

El Rey Casimiro III el Grande (1310-1370)–según cuenta la leyenda, después de enamorarse de la judía cracoviana Ester–favoreció claramento a los judios y confirmó los privilegios concedidos a los polacos judíos en 1264 por Boleslao V el Casto. Bajo pena de muerte, prohibió el secuestro de niños judíos con el propósito de bautizarles forzadamente. Bajo su reinado se infligió un duro castigo por la profanación de cementerios judíos.

Aunque los judios ya había vivido en Polonia desde antes de su reinado, fue en este periodo cuando se les permitió establecerse en Polonia en gran número y les dio el estatus de ‘protegidos por el rey’. Su gobierno fue el único en Europa que no se sumó a las acusaciones sobre el pueblo judío de propagar la peste negra ni les expulsó.

En el siglo XV, las guerras husitas y la presión del Vaticano causaron un aumento de las tensiones entre católicos y protestantes después del Edicto de Wieluń (1424). El movimiento protestante ganó entonces muchos seguidores en Polonia mientras el catolicismo conservaba una posición dominante que se consolidaría tras la Contrareforma.

La Confederación de Varsovia de 1573 extendió la libertad religiosa dentro de la Mancomunidad de Polonia y Lituania. Polonia se ganó tal fama de lugar con gran libertad religiosa que muchos grupos religiosos en toda Europa buscaron protección dentro de sus fronteras durante siglos.

Durante las Particiones de Polonia–los 123 años en que Polonia desapareció del mapa al quedar repartida entre los imperios prusiano (luego alemán), ruso y austríaco– el catolicismo fue perseguido en la zona alemana, por los ocupantes protestantes. y en la zona rusa, por los ocupantes protestantes.

Tras la Primera Guerra Mundial y la caída de los tres imperios, el estado polaco renació en una entidad, la Segunda República, que era todavía más multiétnica y multireligiosa que la Mancomunidad, aunque abarcaba un territorio parecido al de esta antes de las Particiones.

Este crisol de culturas, lenguas y religiones era mayor en la parte este del país fronteriza con Rusia, los Kresy (confines, tierras fronterizas en polaco), donde era menor la concentración de polacos étnicos católicos–y donde se encontraba hasta el Holocausto la mayor concentración de población judía del mundo.

De una Polonia multiétnica y parcialmente multireligiosa a una Polonia polaca y católica

El hecho que la mayoría de polacos en la actualidad sean católicos es en gran parte consecuencia de la Segunda Guerra Mundial y algunos sucesos que tuvieron lugar a continuación:

Polonia era el país del mundo con más judíos antes de la contienda. Casi tres millones de polacos judíos murieron en el Holocausto. Entre los supervivientes la mayoría escaparon a Israel, pero algunos se quedaron y ocultaron su judaísmo a sus descendientes. Algunos, pocos, se habían alistado al partido comunista y tenían cargos de reponsabilidad en las funciones policiales y judiciales del régimen-una de las causas del antisemitismo en la Polonia comunista y la actual. (ligeramente diferentes del antisemitismo anterior a la guerra con más base económica y religiosa).

Paradójicamente, en 1968 el régimen comunista del pseudonacioanalista Władysław Gomulka lanzó una campaña antisemita (oficialmenre antisionista) –a pesar de que su mujer era de origen judío– que forzó a marcharse de Polonia a la mayoría de los pocos judíos que todavía quedaban en el país. La razón principal detrás de esta iniciativa era distraer a los polacos de la mala situación de la economía, aunque oficialmente se hablaba de la incomodidad de la Guerra de los Seis Días para la Unión Soviética por el enfrentamiento entre países árabes afines a esta con Israel.

Como consecuencia del corrimiento hacia el oeste de la frontera oriental de Polonia – acordado por Churchill, Stalin y Truman en la Conferencia de Postdam en agosto de 1945-y la consecuente pérdida de casi un 50% territorio en favor de la Unión Soviética – miles de ciudadanos polacos de etnicidad ucraniana, bielorusa, lituana, rusina y armenia – de confesión religiosa ortodoxa, greco católica bizantina y armenia – pasaron a ser ciudadanos soviéticos, de las RSS bielorusa y ucraniana.

Al mismo tiempo, la mayoría de ciudadanos polacos étnicos y católicos que habitaban en el este – sobre todo en las ciudades de Lwów, Wilno, Brest y Grodno, rodeados por ucranianos, bielorusos y lituanos en zonas rurales – fueron trasladados a la Polonia central y occidental (los territorios recuperados donde habitaban hasta 1945 alemanes).

Por medio de la llamada Operación Vístula, el gobierno comunista polaco con la colaboración de la URSS deportó a unos 200.000 ucranianos y rutenos (también llamados rusinos), fieles del grecocatolicismo, que habitaban el sudeste del país, de forma dispersa a los territorios recuperados. El objetivo era asimilarlos en un ambiente polaco y también dar un golpe a las bases del Ejército Insurgente Ucraniano que había cometido las masacres de miles polacos en la Volinia y la Galicia Oriental en 1943-1944.

Asimismo, miles de ciudadanos polacos de etnicidad germánica y confesión protestante fueron expulsados de Polonia con la llegada del Ejército Rojo. No confundir con los millones de alemanes expulsados de los territorios recuperados (territorios que formaban parte del Reino de Polonia en sus inicios en el siglo X, cuando las fronteras del país se parecían a las actuales) por Polonia en Silesia, Pomerania y Prusia Oriental hasta la línea Oder-Neisse.

Oposición de la Iglesia Católica al régimen comunista y apoyo a Solidaridad

Una de las causas principales que explican el arraigo y la popularidad que el catolicismo adquirió en la Polonia de la segunda mitad del siglo XX es la gran oposición que ejerció la iglesia contra la dictadura comunista. Los polacos asociaron catolicismo, por un lado, a la lucha por la libertad y al sindicato obrero católico Solidaridad, y por otro a la nación polaca frente a la ocupación soviética, sobre todo a partir de los años 1970. Libertad, movimiento obrero y nación eran términos vinculados al catolicismo durante la etapa comunista. Una asociación libertad-fe todavía muy extendida en Polonia y común en muchas de las sociedades de la Europa central oriental.

La Iglesia católica como institución, por su parte, supo posicionarse de una forma inteligente como una oposición sólida y pacífica al régimen pero sin enfrentarse directamente a este; sin embargo también sufrió durante el proceso, como en el caso del padre Jerzy Popileluszko, asesinado por los servicios secretos.

Una diversidad religiosa insignificante pero creciente

Tras la caída del Telón de Acero la realidad religiosa de Polonia empezó a cambiar y la hegemonía del catolicismo romano ha perdido un poco de peso actualmente. Por un lado, esto ha sucedido al conseguir una mayor presencia y repercusión otras confesiones religiosas, y por otro, y principalmente, por el aumento del agnosticismo y el ateismo en el país, sobre todo por un proceso de secularización de los jóvenes católicos polacos.

Según el Eurobarómetro de 2012 el 91% de los polacos son católicos, y de los cuales un 86.7% son católicos romanos. El grupo restante de católicos no romanos en Polonia está formado por fieles del rito greco-católico de rito bizantino (ucraniano), y de la Iglesia Católica Polaca, una Iglesia polaca no adscrita al Vaticano.

La mayoría de greco-católicos en Polonia son emigrantes ucranianos, la principal minoría en la Polonia de 2015. Además, unos 5.000 rusinos que viven en la región de Subcarpacia en el extremo sureste de Polonia, alrededor de la ciudad de Przemysl, también profesan el greco-catolicismo de rito bizantino.

Los protestantes, según el mismo Eurobarómetro, representan un 2% de la población. Los luteranos suman unas 100.000 personas, muchas de las cuales residen en la Silesia de Cieszyn al suroeste del país. La Iglesia Evangélica de Habsburg tiene c.60.000 seguidores, la Pentecostal 22.000, la Adventista del Séptimo día, Baptista, se ha ganado la fe de la unos 5000 fieles y la Metodológica Evangelista cuenta con unos 4000 adeptos. Algunos protestantes polacos forman parte de la minoría alemana en Silesia, concentrada sobre todo en poblaciones cercanas a la ciudad de Opole. Algunos famosos polacos protestantes son el ex-saltador de esquí Adam Malysz y el político Jerzy Buzek, ex-presidente del Parlamento Europeo de 2009 a 2012, ambos luteranos.

Un 1% de los polacos son fieles de la iglesia ortodoxa. La mayoría corresponden a emigrantes bielorusos y rusos, y grupos de etnicidad bielorusa bien asentados en la región de Podlasie al noreste de Polonia. Algunos son griegos que llegaron a Polonia como refugiados de la guerra civil griega y se establecieron principalmente en la

Los testigos de Jehová, cuya presencia en las calles de las ciudades polacas ha aumentado considerablemente, cuentan con unos 130.000 seguidores.

Un 2% de los polacos se definen como ateos y un 3% como agnósticos. Muchos polacos de tradición católica pero no practicantes no se incluyen en esta cifra.

Se estima que unas 20.000 personas judías o de origen judío viven en Polonia, pero es difícil dar una cifra de verdaderos practicantes de esta religión en la actualidad. La unión de comunidades religiosas judías en Polonia cuenta con sólo 1200 miembros registrados. La comunidad judía de Polonia, presente sobre todo en el barrio de Kazmierz en Cracovia, Varsovia y Wroclaw, está dirigida por el Gran Rabino Michael Schudrich, quien asegura: “no se cuantos judíos viven en Polonia hoy pero está convencido que en futuro habrá más”. Sin duda, la comunidad judía ha resurgido en los últimos años, y cuenta con el apoyo de instituciones y gran parte de la sociedad polaca para promover y recuperar el patrimonio y la cultura judías en Polonia. Además, en la Europa actual, con una creciente hostilidad hacia los judíos a causa del islamismo y los movimientos populistas de extrema derecha y extrema izquierda, Polonia es un lugar mucho más seguro para estos que Francia, Alemania y otros países de Europa occidental.

Entre los personajes famosos polacos judíos o de origen judío todavía hoy con vida destacan el periodista Adam Michnik, los directores de cine Jerzy Hofman, Agnieszka Holland y Roman Polanski, y el filósofo Zygmunt Bauman.

Unos 40.000 vietnamitas o descendientes de vietnamitas residen actualmente en Polonia. Llegaron al país como refugidos durante la Guerra del Vietnam al ser la Polonia comunista entonces un aliado del Viet Cong. Algunos siempre han sido católicos y muchos, sobre todo de segunda o tercera generación en Polonia, se han convertido al catolicismo. Otros practican budismo, taísmo u otras religiones orientales.

Polonia es uno de los países de Europa con menos musulmanes (0.1% de la población). La Unión Religiosa Islámica de Polonia tiene contabilizados unos 1.100 miembros. Además, en las localidades de Bohoniki o Kruszyniany en la región de Podlasie, al noreste de Polonia, a un paso de la frontera con Bielorusia, vive desde hace siglos una pequeña comunidad de tártaros musulmanes (tártaros de Lipka), que cuenta con mezquitas construidas en madera y cementerios musulmanes. En todo el país se estima que viven entre 3.000 y 5.000 personas de origen tártaro.

En Polonia también se está produciendo un curioso fenómeno de veneración y recuperación de creencias paganas eslavas anteriores a la fundación cristiana del Reino de Polonia. Andrzejki y Wianki (la noche de Ivan Kupala) son fechas importantes para los que se toman muy en serio, como algo más que tradición cultural, las creencias eslavas precristianas.

De acuerdo con la Constitución de Polonia, la libertad de religión está garantizada para todos los polacos. Esta también permite a las minorías nacionales y étnicas a tener el derecho de constituir instituciones educativas y culturales, instituciones destinadas a proteger la identidad religiosa, así como a participar en la resolución de los asuntos relacionados con su identidad cultural. Las organizaciones religiosas en la República de Polonia pueden registrar sus instituciones a través del Ministerio del Interior.

Eso no significa que no haya conflictos de tipo religioso en Polonia actualmente: Por ejemplo, en 2014 el Parlamento de Polonia, tras grandes presiones de grupos activistas en defensa de los animales, aprobó mantener la prohibición de los rituales de sacrificio de animales para comercialización de carne kosher, y su equivalente para los musulmanes. Esta decisión fue recurrida por entidades judías, que acto seguido contaron con el apoyo de la Defensora del Pueblo de Polonia, Irena Lipowicz. El Tribunal Constitucional de Polonia deliberó sobre esta cuestión, que creó un gran malestar en la comunidad judía internacional, y finalmente en diciembre de 2014 invalidó la prohibición, al considerar que esta vulneraba los derechos asociados a la libertad de culto religioso estipulados en la Constitución de Polonia.

Según Pew Research Centre en 2015 el 28% de los polacos considera que la religión es muy importante en sus vidas. Una cifra que rompería con la imagen de Polonia como un país muy religioso.

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Visto lo visto, sin embargo, la afirmación habitualmente escuchada en boca de muchos extranjeros de que ‘los polacos son muy católicos‘ sigue siendo muy válida, pero puede parecer una simplificación excesiva de un complejo proceso histórico y una realidad social muy dinámica y cambiante en la Polonia del siglo XXI.

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3 comentarios en “Las religiones en Polonia: catolicismo dominante pero realidad cambiante y compleja

  1. INTERESANTÌSIMO EL ARTÌCULO Y ADEMÀS SIRVIÒ PARA RECORDARME EL NOMBRE DE “CASIMIRO EL GRANDE” .
    EN MI RECORRIDO POR KRACOVIA, VISITÈ UNA DE LAS TRES IGLESIAS CONTRUÌDAS EN EL SECTOR JUDIO POR “CASIMIRO EL GRANDE” COMO PENALIDAD IMPUESTA POR LA IGLESIA CATÒLICA DEBIDO A SU AMOR RECONOCIDO Y PÙBLICO HACIA ESTER, UNA JUDIA DE GRAN BELLEZA SEGÙN CUENTAN LOS POLACOS..
    TAMBIÈN PUDE COMPROBAR LA ENORME FÈ CATÒLICA DEL PUEBLO POLACO , GRACIAS NUEVAMENTE POR ESTOS ENVÌOS.
    UN ABRAZO DESDE CÒRDOBA
    DORALISA BENADIA RÔTTEN
    Date: Sat, 31 May 2014 16:40:26 +0000
    To: doralisa53@hotmail.com

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